Cada vez más droga circula en el Penal de Bariloche

Sospechan que las visitas ingresan marihuana y pastillas hasta en los pañales de los bebés. Las incautaciones son cotidianas. Admiten que no hay tratamiento para los adictos detenidos.

Redacción

Por Redacción

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SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El director del Penal 3 dispuso una investigación por los reiterados hallazgos de pequeñas dosis de marihuana y pastillas, sobre todo Clonazepam, que intentan ingresarse en forma oculta a la cárcel. El comisario Manuel Poblete dijo que en “en el último tiempo se ha incrementado de manera notable” el problema y por eso, quieren identificar a los responsables.

La investigación se inició hace pocos días. “La droga en este último tiempo se ha potenciado”, afirmó Poblete, y dijo que los hallazgos “son cotidianos” entre quienes concurren al penal a ver a sus familiares detenidos. También señaló que arrojan botellas de gaseosa con marihuana desde el exterior en horas de recreo. Por lo general son jóvenes en motocicleta que las lanzan desde las calles contiguas a la cárcel y les atan una piedra para que tengan peso. Por eso implementaron cambios en horarios de recreo.

Cuando eso ocurre, Poblete explicó que avisan a la Comisaría Segunda, que tiene jurisdicción en esa zona, pero es difícil que justo haya móviles cerca.

También dijo que han encontrado marihuana en tortas de cumpleaños, comida, en la crema dental, en la yerba mate y en las partes íntimas de algunas personas que van de visita. A tal punto llega la situación que sospechan que ocultan marihuana o pastillas hasta en los pañales de los bebés.

Poblete comentó que a veces alguna madre llega con su bebé de visita y cuando lo deja reposar los niños lloran y “se advierte que están incómodos, como que algo les molesta, pero no les revisan el pañal”. Aclaró que el personal no está autorizado a inspeccionar a los bebés.

Pese a los controles, “siempre alguna se nos pasa”, dijo Poblete, porque no tiene suficiente personal para controlar a las visitas y porque los internos se desplazan de un lugar a otro, lo que impide el seguimiento permanente.

Las drogas contribuyen a exaltar el ánimo de algunos internos. “Por eso cuando se generan conflictos algunos exhiben una excitación especial”, afirmó.

Según Poblete, “hoy es imposible en el penal un tratamiento terapéutico para una persona que entra en un proceso de abstinencia, porque tenés que tener las instalaciones adecuadas y los profesionales”. Sostuvo que “lo adecuado sería que esa persona fuera enviada a una comunidad terapéutica, no puede ser un tratamiento aislado”.

Las requisas a las visitas permiten encontrar estupefacientes en tortas de cumpleaños y dentífrico, pero no pueden revisar a los bebés.


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