“Vocación de servicio”

Redacción

Por Redacción

Históricamente el hombre ha marcado caminos por su forma de ser, de comportarse, de vivir, de relacionarse con el mundo que lo rodea. Históricamente también el reconocimiento hacia esa clase de hombres ha llegado demasiado tarde y, más aún, muchas veces ha quedado en el olvido. No queremos que éste sea el caso. Cervantes tiene, tuvo y seguramente tendrá esa clase de hombres. Hoy, uno de ellos (que marcó un camino en la comunidad) ya no estará en las calles, en su lugar, en su oficina (hoy inexistente). Pero sí en el corazón de quienes hemos llegado a conocerlo como trabajador estatal, respetando las costumbres y los principios inculcados en la institución a la que pertenece. Obviamente, no lo estamos despidiendo. Simplemente queremos reconocer el compromiso social, la vocación de servicio, el criterio lógico y la entrega al momento de unificar criterios en pos del bienestar de las personas a quienes debió atender y, por qué no, enseñar a hacer valer sus derechos. No importa su jerarquía dentro de la sagrada institución policial. El señor Luis Choilaf (“Choila”, para los amigos) merece el reconocimiento de todos los cervantinos por la labor que ha cumplido, con entrega y prestancia, en el lugar que le tocó ocupar en su debido momento. Hoy es digno de recibir una mención al trabajo constante y humanitario. Su desempeño ha sido con altura en la oficina de Migraciones de la Municipalidad de Cervantes (como policía de Migraciones), sin mezclar su lugar con la política ni con credos; simplemente fue el servidor social que deberíamos haber cuidado y mantenido en el tiempo, por la importancia que le dieron, junto a su colaborador, a esa oficina. Esto no es todo: han sido también de gran ayuda sus conocimientos personales como instructor deportivo a muchos jóvenes atletas de diferentes disciplinas en nuestra localidad. El señor Luis Choilaf pasará a prestar sus servicios en alguna otra localidad de la provincia de Río Negro, pero no dejará de ser la gran persona que nosotros conocemos. Esta nota no es más que el reconocimiento a un gran ser, fiel a la moral, a sus principios, sin olvidar su deber público y social. Gracias, “Choila”, por habernos permitido conocerte. La vida premiará con creces la bondad de tu corazón. José Dagoberto Ávila y amigos DNI 18.589.260 Cervantes

José Dagoberto Ávila y amigos DNI 18.589.260 Cervantes


Históricamente el hombre ha marcado caminos por su forma de ser, de comportarse, de vivir, de relacionarse con el mundo que lo rodea. Históricamente también el reconocimiento hacia esa clase de hombres ha llegado demasiado tarde y, más aún, muchas veces ha quedado en el olvido. No queremos que éste sea el caso. Cervantes tiene, tuvo y seguramente tendrá esa clase de hombres. Hoy, uno de ellos (que marcó un camino en la comunidad) ya no estará en las calles, en su lugar, en su oficina (hoy inexistente). Pero sí en el corazón de quienes hemos llegado a conocerlo como trabajador estatal, respetando las costumbres y los principios inculcados en la institución a la que pertenece. Obviamente, no lo estamos despidiendo. Simplemente queremos reconocer el compromiso social, la vocación de servicio, el criterio lógico y la entrega al momento de unificar criterios en pos del bienestar de las personas a quienes debió atender y, por qué no, enseñar a hacer valer sus derechos. No importa su jerarquía dentro de la sagrada institución policial. El señor Luis Choilaf (“Choila”, para los amigos) merece el reconocimiento de todos los cervantinos por la labor que ha cumplido, con entrega y prestancia, en el lugar que le tocó ocupar en su debido momento. Hoy es digno de recibir una mención al trabajo constante y humanitario. Su desempeño ha sido con altura en la oficina de Migraciones de la Municipalidad de Cervantes (como policía de Migraciones), sin mezclar su lugar con la política ni con credos; simplemente fue el servidor social que deberíamos haber cuidado y mantenido en el tiempo, por la importancia que le dieron, junto a su colaborador, a esa oficina. Esto no es todo: han sido también de gran ayuda sus conocimientos personales como instructor deportivo a muchos jóvenes atletas de diferentes disciplinas en nuestra localidad. El señor Luis Choilaf pasará a prestar sus servicios en alguna otra localidad de la provincia de Río Negro, pero no dejará de ser la gran persona que nosotros conocemos. Esta nota no es más que el reconocimiento a un gran ser, fiel a la moral, a sus principios, sin olvidar su deber público y social. Gracias, “Choila”, por habernos permitido conocerte. La vida premiará con creces la bondad de tu corazón. José Dagoberto Ávila y amigos DNI 18.589.260 Cervantes

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