“Hay que agasajar al hospital Castro Rendón”

Redacción

Por Redacción

Al Sr. Roberto Cordero Pinilla, cónsul general de Chile en Neuquén: Tengo 74 años, de los cuales hace 37 vivo en esta progresista ciudad. Procedente de Coyhaique, provincia de Aysén, me vine con toda mi familia (esposa y cuatro pequeños) después de haber vendido mi propiedad allí. Traje todo mi equipamiento de hogar, compré terreno y poco a poco se fue levantando el nuevo hogar en una próspera tierra. No lo quería decir, pero con los errores que voy cometiendo se dará a conocer: tuve una hemorragia cerebral en julio del 2002, la que automáticamente me dejó discapacitado, pero gracias a Dios fue sólo pérdida parcial de memoria, pérdida parcial de visión y pérdida parcial de equilibrio. Ya nunca más pude trabajar. Aquí comienza lo importante. Cuando llegué al Hospital Regional, con 65 años, también llegaron tres personas más con ACV: una dama de 21 años, otra de 28 y un varón de 32. A la dirección del hospital les pareció una novedosa e interesante situación médica, y después de todos los estudios necesarios fuimos a Buenos Aires, a la Clínica Belgrano. Fuimos sometidos a intervenciones quirúrgicas muy complejas y con última generación. A mí, por ejemplo, me operaron en el cerebro, pero entraron por una arteria principal a la altura de la ingle. El jefe del equipo quirúrgico de la Clínica Belgrano es una eminencia, y no sólo a nivel nacional sino internacional, en Europa es muy respetado (los nombres ya no los recuerdo). De los cuatro pacientes tres eran argentinos y uno chileno, yo. Señor cónsul, en ambas rodillas tengo prótesis. Me las implantaron en el Castro Rendón, y me hicieron varias otras operaciones en este gran e importante hospital. Yo no deseo destacar mi persona, lo que quiero destacar es todo lo grande que ha hecho y sigue haciendo el Hospital Dr. Castro Rendón, así como el sistema de salud pública de Neuquén. Y por lo tanto hacer propicia la oportunidad en que cumple 100 años al servicio de la comunidad para felicitarlo y agasajarlo. Por ejemplo, podría venir algún importante conjunto folclórico desde Temuco para cantarle y bailarle al Castro Rendón. Pero también la comunidad residente en la ciudad de Neuquén debería participar activamente en los festejos por los 100 años, el 28 de julio. Valga destacar otra gran cualidad del sistema de salud pública neuquino: nunca ha hecho o tomado en cuenta la condición socioeconómica del paciente; viva en chalet o choza, en el centro o en los barrios, a todos siempre los trató igual. Otro antecedente: entre los chilenos residentes existen las más diversas profesiones (changarín, obrero, técnico, ingeniero, hasta concejal como lo es la Srta. Neculqueo, además empresarios privados); muchísimos chilenos llegaron siendo muy niños y Neuquén les dio educación gratis, atención a la salud gratis. Acudamos a ellos para festejar los 100 años del Hospital Castro Rendón. Como yo estoy imposibilitado de trabajar, puedo ayudar de otra forma. Por ejemplo, mi esposa y yo ofrecemos totalmente gratis recibir, atender y hacer city tours a dos personas de algún grupo artístico que pudiere venir desde Chile. Los atenderemos los días que fuera necesario, aclaro, con cama y comida. Señor cónsul, su importante cargo será la base fundamental para materializar esto y estar también presente en los festejos de reconocimiento de la importante labor social y de salud del querido hospital Dr. Castro Rendón. Celso H. Matamala Azocar DNI 92.161.139 Neuquén

Celso H. Matamala Azocar DNI 92.161.139 Neuquén


Al Sr. Roberto Cordero Pinilla, cónsul general de Chile en Neuquén: Tengo 74 años, de los cuales hace 37 vivo en esta progresista ciudad. Procedente de Coyhaique, provincia de Aysén, me vine con toda mi familia (esposa y cuatro pequeños) después de haber vendido mi propiedad allí. Traje todo mi equipamiento de hogar, compré terreno y poco a poco se fue levantando el nuevo hogar en una próspera tierra. No lo quería decir, pero con los errores que voy cometiendo se dará a conocer: tuve una hemorragia cerebral en julio del 2002, la que automáticamente me dejó discapacitado, pero gracias a Dios fue sólo pérdida parcial de memoria, pérdida parcial de visión y pérdida parcial de equilibrio. Ya nunca más pude trabajar. Aquí comienza lo importante. Cuando llegué al Hospital Regional, con 65 años, también llegaron tres personas más con ACV: una dama de 21 años, otra de 28 y un varón de 32. A la dirección del hospital les pareció una novedosa e interesante situación médica, y después de todos los estudios necesarios fuimos a Buenos Aires, a la Clínica Belgrano. Fuimos sometidos a intervenciones quirúrgicas muy complejas y con última generación. A mí, por ejemplo, me operaron en el cerebro, pero entraron por una arteria principal a la altura de la ingle. El jefe del equipo quirúrgico de la Clínica Belgrano es una eminencia, y no sólo a nivel nacional sino internacional, en Europa es muy respetado (los nombres ya no los recuerdo). De los cuatro pacientes tres eran argentinos y uno chileno, yo. Señor cónsul, en ambas rodillas tengo prótesis. Me las implantaron en el Castro Rendón, y me hicieron varias otras operaciones en este gran e importante hospital. Yo no deseo destacar mi persona, lo que quiero destacar es todo lo grande que ha hecho y sigue haciendo el Hospital Dr. Castro Rendón, así como el sistema de salud pública de Neuquén. Y por lo tanto hacer propicia la oportunidad en que cumple 100 años al servicio de la comunidad para felicitarlo y agasajarlo. Por ejemplo, podría venir algún importante conjunto folclórico desde Temuco para cantarle y bailarle al Castro Rendón. Pero también la comunidad residente en la ciudad de Neuquén debería participar activamente en los festejos por los 100 años, el 28 de julio. Valga destacar otra gran cualidad del sistema de salud pública neuquino: nunca ha hecho o tomado en cuenta la condición socioeconómica del paciente; viva en chalet o choza, en el centro o en los barrios, a todos siempre los trató igual. Otro antecedente: entre los chilenos residentes existen las más diversas profesiones (changarín, obrero, técnico, ingeniero, hasta concejal como lo es la Srta. Neculqueo, además empresarios privados); muchísimos chilenos llegaron siendo muy niños y Neuquén les dio educación gratis, atención a la salud gratis. Acudamos a ellos para festejar los 100 años del Hospital Castro Rendón. Como yo estoy imposibilitado de trabajar, puedo ayudar de otra forma. Por ejemplo, mi esposa y yo ofrecemos totalmente gratis recibir, atender y hacer city tours a dos personas de algún grupo artístico que pudiere venir desde Chile. Los atenderemos los días que fuera necesario, aclaro, con cama y comida. Señor cónsul, su importante cargo será la base fundamental para materializar esto y estar también presente en los festejos de reconocimiento de la importante labor social y de salud del querido hospital Dr. Castro Rendón. Celso H. Matamala Azocar DNI 92.161.139 Neuquén

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