Un escape que sólo costó una multa

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- La fuga de Luis Aboy de la alcaidía de Junín de los Andes, en octubre de 2011, sólo trajo consecuencias para el entonces jefe de esa unidad, Jorge Allende, quien fue condenado al pago de una multa. El imputado no cometió ningún delito al escaparse, y tampoco lo hizo al huir la semana pasada de la Unidad 11 de Neuquén. La fiscal Sandra Ruixo, que investiga la reciente fuga de Aboy, dijo ayer que “no me causa ninguna gracia” que el condenado por el homicidio de las hermanas Buamscha se haya escapado, pero “lamentablemente el artículo 280 del Código Penal es muy claro”. Esa norma señala que sólo comete delito quien se evade “por medio de violencia en las personas o fuerza en las cosas”. Si se confirma que Aboy escapó escondido dentro de un mueble, quiere decir que huyó sin ejercer violencia por lo que no le iniciarán una nueva causa penal. De todos modos, el hombre está condenado a prisión perpetua. En cambio, sí habrían cometido delito quienes eventualmente lo ayudaron a escaparse o quienes con su negligencia permitieron la fuga. Por eso la fiscal pidió la indagatoria de dos presos y dos guardias que transportaron el mueble dentro del cual supuestamente estaba Aboy. Ante una pregunta de “Río Negro”, la fiscal Ruixo dijo que no tiene como hipótesis investigar si algún personal de la Unidad 11 realizó en estos días gastos de dinero fuera de lo habitual. Orientar la pesquisa en ese sentido es una de las maneras de tratar de averiguar si Aboy pagó para que lo dejen escaparse. Cuando se fugó de la alcaidía de Junín, Aboy tampoco cometió delito. Simplemente se fue por una ventana. En esa ocasión, la única imputación penal estuvo dirigida hacia Allende.


NEUQUÉN (AN).- La fuga de Luis Aboy de la alcaidía de Junín de los Andes, en octubre de 2011, sólo trajo consecuencias para el entonces jefe de esa unidad, Jorge Allende, quien fue condenado al pago de una multa. El imputado no cometió ningún delito al escaparse, y tampoco lo hizo al huir la semana pasada de la Unidad 11 de Neuquén. La fiscal Sandra Ruixo, que investiga la reciente fuga de Aboy, dijo ayer que “no me causa ninguna gracia” que el condenado por el homicidio de las hermanas Buamscha se haya escapado, pero “lamentablemente el artículo 280 del Código Penal es muy claro”. Esa norma señala que sólo comete delito quien se evade “por medio de violencia en las personas o fuerza en las cosas”. Si se confirma que Aboy escapó escondido dentro de un mueble, quiere decir que huyó sin ejercer violencia por lo que no le iniciarán una nueva causa penal. De todos modos, el hombre está condenado a prisión perpetua. En cambio, sí habrían cometido delito quienes eventualmente lo ayudaron a escaparse o quienes con su negligencia permitieron la fuga. Por eso la fiscal pidió la indagatoria de dos presos y dos guardias que transportaron el mueble dentro del cual supuestamente estaba Aboy. Ante una pregunta de “Río Negro”, la fiscal Ruixo dijo que no tiene como hipótesis investigar si algún personal de la Unidad 11 realizó en estos días gastos de dinero fuera de lo habitual. Orientar la pesquisa en ese sentido es una de las maneras de tratar de averiguar si Aboy pagó para que lo dejen escaparse. Cuando se fugó de la alcaidía de Junín, Aboy tampoco cometió delito. Simplemente se fue por una ventana. En esa ocasión, la única imputación penal estuvo dirigida hacia Allende.

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