Egipto: poderoso militar irá por la presidencia

Tiene apoyo del Ejército, la prensa y popularidad en algunos sectores.

Redacción

Por Redacción

AP

Los militares condecoraron ayer a Al Sisi como un reconocimiento a su liderazgo militar y político. Mientras, las fuerzas de seguridad siguen reprimiendo en las calles.

EL CAIRO (AFP/AP) – El ejército egipcio avaló ayer la candidatura presidencial de su popular líder, Abdel Fatah al Sisi, el artífice de la destitución en julio del presidente islamista Mohamed Morsi, al que pidió que responda a la “llamada del pueblo” para presentarse a las elecciones.

El llamamiento del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, retransmitido en televisión entre dos reportajes alabando la figura de Al Sisi, confirma las ambiciones del nuevo hombre fuerte de el país.

Si se postula a las elecciones previstas para abril Al Sisi, posiblemente arrasaría en las urnas por su popularidad en un sector importante de la ciudadanía, la falta de alternativas, el apoyo casi total de la prensa y el fuerte entorno de intimidación contra cualquier crítica hacia el militar en el país.

El domingo, Adli Mansur, nombrado por Al Sisi presidente interino tras el derrocamiento de Morsi el pasado 3 de julio, puso la primera piedra en su ascensión al anunciar que las elecciones presidenciales se celebrarán en un plazo de tres meses, antes de las legislativas.

Según los expertos, este calendario facilita la ascensión de Al Sisi, el hombre más popular del país, que podría conseguir luego una mayoría en el parlamento.

El lunes Mansur nombró mariscal a Al Sisi y pocas horas después la alta comandancia del ejército dijo en un comunicado que “la confianza popular al mariscal Sisi es una llamada a la que hay que responder”. Un alto responsable militar aseguró que Al Sisi dejará dentro de pocos días sus funciones en el ejército, que le impedirían presentarse a las presidenciales, según la Constitución.

Luego pondrá en marcha un programa para “unir al pueblo, restaurar la seguridad y la posición internacional de Egipto”, según el responsables.

Egipto está paralizado desde hace tres años por la crisis política y la violencia, con atentados casi a diario contras las fuerzas de seguridad y con una dura represión del ejército contra los partidarios de Morsi, que ha dejado más de mil muertos.

Además ha caído en picado la llegada de turistas al país, una de las principales fuentes de su economía.

El sábado, en las celebraciones del tercer aniversario de la caída de Hosni Mubarak, unas 50 personas murieron en los enfrentamientos entre policía y manifestantes. Desde agosto, miles de miembros de los Hermanos Musulmanes, incluyendo la mayoría de sus dirigentes, fueron encarcelados. Muchos de ellos, incluido Morsi, están siendo juzgados y podrían ser condenados a muerte.

El movimiento islamista fue declarado en diciembre “organización terrorista”, tras un atentado contra la policía que fue sin embargo reivindicado por un grupo yihadista con base en el Sinaí.


AP

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