“Nosotros no nos vamos a ningún lado, el futuro somos nosotros”
Cuando llego a la plaza –no tan temprano por la “fresca”, como le llamamos por aquí– ya están mateando Baldomero y Fermín, mis dos vecinos “reconocidos”, porque según dicen este término es un título menor que el de “Amigo”, así les duran más las compañías, al no tener compromisos permanentes con sus semejantes y la verdad, analizándolo bien, creo que tienen razón, ya que veo en ese comportamiento un acto de sinceridad que no traerá sorpresas desagradables a la hora de aclarar los tantos. Como es habitual, nuestras charlas van más allá del chusmerío pueblerino –porque para eso están las dignas damas que se saben de punta a punta todo lo de la comarca aunque no lo publiquen–, y entonces surge en nosotros tres el comentario obligado de algo que para muchos está olvidado y es el comportamiento humano de los gobernantes o quienes pretenden serlo desde la mal llamada “oposición”, porque vemos que a la hora de levantar la mano en el Congreso parecen todos primos hermanos, los pocos que votan en contra o la mayoría de los que como perro que mueve la cola se quedan quietitos sin levantar la mano y mirándose unos con otros sin saber disimular por qué no votaron en contra. Empieza Fermín, que es el más temperamental –aunque aquí le llamamos “calentón”–, levanta temperatura y nos dice: “¿Ustedes no se dieron cuenta de que todo cambió para no cambiar nada? Fíjense que los del peronismo ahora son renovadores y los de la Alianza son UNEN… ¿no vieron las caras en el teatro? Lo único nuevo que había en ese escenario era el telón y las luces, porque al resto se le caían las telarañas. Para calmar las aguas le digo que debemos tener un poco de confianza en esta gente que tiene voluntad de diálogo y en el supuesto de que esbozar una autocrítica será bien recibido por la sociedad, haciendo lo propio con los peronistas convertidos. Para qué le cuento… enseguida saltó Baldomero, el más tranquilo de los tres, y muy enojado dice: “¿Ustedes no ven televisión, no escuchan radio o leen los diarios? Resulta que esta gente reconoce que ellos son como el agua y el aceite, que no coinciden unos con otros en ideologías y que jamás votarían este o aquel proyecto… y entonces, ¿para qué se UNEN?” Y, hablando de proyecto… ayer se aprobó, como siempre, cuando todos estábamos durmiendo; otro robo al bolsillo de nosotros los sufridos argentinos, los que ya peinamos canas o peladas y dependemos de las arcas del Anses porque el oficialismo ganó la pulseada y debemos poner unos cuantos miles de millones de dólares para solucionar la macana que se mandaron con la expropiación de YPF. Al escuchar a la jefa de la bancada oficialista, señora Di Tullio, defender la posición gubernamental dudé un instante si lo que decía era cierto o sólo una simple “chicana” política de la experimentada diputada (?). En el fragor del debate y muy enojado con los que no habían apoyado el mencionado proyecto les dijo: “Nosotros no nos vamos a ningún lado, el futuro somos nosotros. Ustedes creen que se termina, ustedes nos obligan a ganar… vamos a volver a ser gobierno en el 2015, nos vamos a volver a hacer cargo de este país y lo vamos a llevar a donde hay que llevarlo…”. Un silencio profundo se adueñó del ambiente perfumado por las flores de otoño que resisten al incipiente frío de la época…. Bueno–dijo Fermín– ahora vuelvo, voy a buscar más agua caliente para el mate. Y allí nos quedamos Baldomero y yo en medio de ese silencio, mirando allá a lo lejos unas nubes cargadas que presagiaban lluvia para la tarde. Y ahora que quedamos pedaleando en el banco de la plaza, después de tanto mamarracho político y diálogo sin sentido, vemos que se sigue asesinando a ciudadanos como a moscas y nuestra dignísima señora presidenta nos dice por cadena nacional que la delincuencia estuvo siempre y los asesinatos también al mostrarnos la tapa de un diario del año 1993 en donde habían asesinado a “una” persona, no sabemos dónde ni cómo. Ricardo Bustos, DNI 7.788.556 Capioví – Misiones
Ricardo Bustos, DNI 7.788.556 Capioví – Misiones
Cuando llego a la plaza –no tan temprano por la “fresca”, como le llamamos por aquí– ya están mateando Baldomero y Fermín, mis dos vecinos “reconocidos”, porque según dicen este término es un título menor que el de “Amigo”, así les duran más las compañías, al no tener compromisos permanentes con sus semejantes y la verdad, analizándolo bien, creo que tienen razón, ya que veo en ese comportamiento un acto de sinceridad que no traerá sorpresas desagradables a la hora de aclarar los tantos. Como es habitual, nuestras charlas van más allá del chusmerío pueblerino –porque para eso están las dignas damas que se saben de punta a punta todo lo de la comarca aunque no lo publiquen–, y entonces surge en nosotros tres el comentario obligado de algo que para muchos está olvidado y es el comportamiento humano de los gobernantes o quienes pretenden serlo desde la mal llamada “oposición”, porque vemos que a la hora de levantar la mano en el Congreso parecen todos primos hermanos, los pocos que votan en contra o la mayoría de los que como perro que mueve la cola se quedan quietitos sin levantar la mano y mirándose unos con otros sin saber disimular por qué no votaron en contra. Empieza Fermín, que es el más temperamental –aunque aquí le llamamos “calentón”–, levanta temperatura y nos dice: “¿Ustedes no se dieron cuenta de que todo cambió para no cambiar nada? Fíjense que los del peronismo ahora son renovadores y los de la Alianza son UNEN... ¿no vieron las caras en el teatro? Lo único nuevo que había en ese escenario era el telón y las luces, porque al resto se le caían las telarañas. Para calmar las aguas le digo que debemos tener un poco de confianza en esta gente que tiene voluntad de diálogo y en el supuesto de que esbozar una autocrítica será bien recibido por la sociedad, haciendo lo propio con los peronistas convertidos. Para qué le cuento... enseguida saltó Baldomero, el más tranquilo de los tres, y muy enojado dice: “¿Ustedes no ven televisión, no escuchan radio o leen los diarios? Resulta que esta gente reconoce que ellos son como el agua y el aceite, que no coinciden unos con otros en ideologías y que jamás votarían este o aquel proyecto... y entonces, ¿para qué se UNEN?” Y, hablando de proyecto... ayer se aprobó, como siempre, cuando todos estábamos durmiendo; otro robo al bolsillo de nosotros los sufridos argentinos, los que ya peinamos canas o peladas y dependemos de las arcas del Anses porque el oficialismo ganó la pulseada y debemos poner unos cuantos miles de millones de dólares para solucionar la macana que se mandaron con la expropiación de YPF. Al escuchar a la jefa de la bancada oficialista, señora Di Tullio, defender la posición gubernamental dudé un instante si lo que decía era cierto o sólo una simple “chicana” política de la experimentada diputada (?). En el fragor del debate y muy enojado con los que no habían apoyado el mencionado proyecto les dijo: “Nosotros no nos vamos a ningún lado, el futuro somos nosotros. Ustedes creen que se termina, ustedes nos obligan a ganar... vamos a volver a ser gobierno en el 2015, nos vamos a volver a hacer cargo de este país y lo vamos a llevar a donde hay que llevarlo...”. Un silencio profundo se adueñó del ambiente perfumado por las flores de otoño que resisten al incipiente frío de la época.... Bueno–dijo Fermín– ahora vuelvo, voy a buscar más agua caliente para el mate. Y allí nos quedamos Baldomero y yo en medio de ese silencio, mirando allá a lo lejos unas nubes cargadas que presagiaban lluvia para la tarde. Y ahora que quedamos pedaleando en el banco de la plaza, después de tanto mamarracho político y diálogo sin sentido, vemos que se sigue asesinando a ciudadanos como a moscas y nuestra dignísima señora presidenta nos dice por cadena nacional que la delincuencia estuvo siempre y los asesinatos también al mostrarnos la tapa de un diario del año 1993 en donde habían asesinado a “una” persona, no sabemos dónde ni cómo. Ricardo Bustos, DNI 7.788.556 Capioví - Misiones
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora