En Uruguay habrá balotaje, coinciden las encuestadoras

El especialista en política internacional del diario uruguayo “El País”, Renzo Rossello, sostiene que “paradójicamente el candidato del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, aparece como más conservador” -respecto a la economía-, en tanto el del Nacional, Luis Lacalle, se muestra más pragmático.

Redacción

Por Redacción

ELECCIONES | EL MUNDO

Lo más probable es que el nuevo presidente de Uruguay no se consagre el próximo domingo, la incógnita es como reaccionará el votante: la macroeconomía funciona bien, pero hay como un fin del tiempo de las “vacas gordas”.

El periodista de la sección internacional de “El País” -decano de los diarios del otro lado del Río de la Plata- Renzo Rossello, indicó que cuando restan horas para la compulsa las cuatro medidoras de opinión más importantes pronostican que habrá segunda vuelta entre quien se descuenta será el más votado Tabaré Vázquez, del Frente Amplio, y el escolta del Partido Nacional (Blanco), Luis Lacalle Pou.

Se estima que entre las principales fuerzas el frenteamplismo obtendría entre el 41 y el 45 % de los votos, el hijo del ex presidente Alberto Lacalle entre 31 y 33 % y el Partido Colorado -que lleva como postulante a Pedro Bordaberry- del 15 al 18 %. Es decir, ningún postulante superaría el 50 % para evitar el balotaje.

– ¿Cómo se explica la remontada de Lacalle?, consultó “Río Negro” al colega de “El País”.

– Los números grandes de la macro-economía dan bien, pero se está llegando a un final del ciclo de las “vacas gordas”, en el tema forestal que fue la locomotora empiezan a aparecer luces amarillas; además la clase media se siente castigada por la carga impositiva, y abundantes huelgas producto de un permanente accionar sindical.

Rossello destacó que también la regularización del consumo de marihuana significó puntos en contra para el oficialismo y en cuanto al tema de seguridad es complicado por el impacto de la droga, sobre todo de la pasta base.

De todas maneras, el analista observa que todos los candidatos coinciden en mantener los pilares de la economía; y que el crecimiento de estos últimos años, más cierto temor al cambio de un sector de la sociedad, explican que el Frente Amplio mantenga la delantera.

Rossello observa una paradoja: “La izquierda lleva un candidato veterano con una propuesta conservadora; en tanto Lacalle es una cara más moderna (tiene 41 años), muy pragmático y capaz de acercarse a posiciones de centro izquierda lo cual le dio un dinamismo particular”.

– Tras la elección, ¿habría acuerdo entre Blancos y Colorados?

– Cuando la izquierda llegó al poder limaron asperezas, es cierto que Bordaberry en la campaña cargó mucho las tintas contra Lacalle, pero se especula que apenas terminada la elección -de darse una segunda vuelta- aquel salga a respaldar a Lacalle para acordar un eventual gobierno de coalición.

Lo que sería casi un hecho ?apuntó el colega- es que el Frente Amplio perderá la abrumadora mayoría parlamentaria, lo que llevaría a una mayor negociación de las políticas.

– ¿Qué ocurrirá en la relación de Uruguay con la Argentina?

– La fórmula del Frente se reunió con Daniel Scioli buscando dar señales de proximidad, si bien el vínculo del kirchnerismo con Tabaré (al final del primer gobierno de éste no terminó bien) hay una simpatía entre los oficialismos, en cambio Lacalle es un nacionalista con una posición más dura en relación a las diferencias con argentina en temas como las papeleras y el portuario, es mucho más crítico del Mercosur. La relación sería más fría, los principales referentes Blancos han deslizado que habría que abandonar el Mercosur, o ser miembro asociado como Chile. De todas formas, en el primer año de una eventual administración Lacalle estaría abocado a problemas internos (como el déficit fiscal) y por otra parte está la duda sobre que pasará en la Argentina con las elecciones del año que viene.

La compulsa electoral del fin de semana en territorio oriental, coincide con la brasileña. En tal sentido, Rossello indicó que José Mujica mantuvo una gran afinidad con Rousseff, en tanto los Blancos son partidarios de Neves.

Un dato llamativo es que los padres de tres de los candidatos fueron dirigentes con roles centrales en el pasado. El aspirante al Ejecutivo del partido Blanco, Lacalle, es hijo del ex presidente entre 1990/95; Bordaberry por el Partido Colorado, es vástago de quien encabezó una dictadura cívico militar en la década del 70; el mismo vínculo del postulante a vicepresidente por el Frente Amplio, Raúl Sendic, respecto al líder del movimiento Tupamaro que tenía el mismo nombre y apellido. Como si un linaje político estaría ocupando el centro de la escena uruguaya.

Claudio Rabinovitch

Agencia Buenos Aires


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