“Se hizo justicia”

Redacción

Por Redacción

El 23 de diciembre de 2014, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia rechazó por unanimidad la apelación que realizaron los fiscales Andrés Azar y Sandra González Taboada de Zapala, dejando firme la sentencia del 24 de septiembre pasado del máximo Tribunal de Apelaciones de la Provincia que nos absolvió por unanimidad. De esta manera, el Dr. Daniel Manoukian y yo quedamos definitivamente libres de culpa y cargo. Con esta sentencia culminó una larga campaña de desprestigio, mentiras y complicidades entre el poder político, los medios de comunicación adictos y la Justicia de Chos Malal, quienes durante nuestra gestión de gobierno (2006-2011) no hicieron más que conspirar contra la voluntad popular. Intentaron lograr en los estrados judiciales lo que no pudieron conseguir en dos elecciones consecutivas. Paradójicamente, quienes nos acusaron, los concejales Carlos Bustos, Fabián Fernández y Mirta Mora, formaron parte del gobierno del intendente del MPN Oscar Koenig, quien renunció en marzo del 2006 envuelto en una serie de denuncias de peculado y corrupción. A pesar de todas las pruebas que lo incriminaban la causa prescribió y ni siquiera fue a juicio. El fiscal Andrés Azar y su par Sandra González Taboada de Zapala, quienes en esa ocasión no levantaron un solo dedo para evitar esa resolución, fueron los mismos que en diciembre del 2012 nos atribuyeron abuso de poder e incumplimiento de los deberes de funcionario público, demostrando en el transcurso del debate una evidente impericia, arbitrariedad y desconocimiento del derecho. Mientras este intendente y demás funcionarios de su gestión quedaron libres, nosotros fuimos llevados al banquillo de acusados por haber contratado una maquina motoniveladora por $ 3.900 para resolver un problema urgente de la comunidad en medio de un grave temporal. El Tribunal de Impugnaciones, en un fallo ejemplar, ya había determinado que no había habido dolo, que se cumplió con la ley, que los órganos de control administrativo no realizaron ninguna observación, que los trabajos se hicieron, que no hubo perjuicio fiscal y que nadie se quedó con un peso. Ésta no es la Justicia que queremos para Neuquén. Una Justicia que en lugar de investigar a los delincuentes de guantes blancos gastó inútilmente una gran cantidad de fondos públicos durante casi ocho años en un caso menor que nunca debió llegar a esta instancia. En Chos Malal no es la primera vez que padecemos jueces como Leandro Nieves. Nuestra ciudad y la zona Norte tienen una larga historia de inmoralidades y de episodios reñidos con un adecuado servicio de justicia. Hemos soportado fiscales que se “olvidaron” de presentar las pruebas, jueces exonerados por maltratar a sus empleados. Con estas maniobras quisieron desarticular las experiencias políticas exitosas que, como la de Encuentro por Chos Malal, permitieron recuperar la credibilidad del pueblo, sacar al municipio del abandono y la decadencia y llevar a cabo obras por más de 70 millones de pesos. Quisieron proscribirnos, pero no pudieron. Quisieron debilitar nuestra voluntad de cambio, pero no lo lograron. Por eso vamos a seguir luchando y llevando hasta las últimas consecuencias el profundo anhelo de construir una provincia más justa y democrática. En ese compromiso estamos empeñados. En la enorme tarea de construir todos los días una Justicia verdaderamente independiente y al servicio del pueblo. Carlos A. Lator Chos Malal

Carlos A. Lator Chos Malal


El 23 de diciembre de 2014, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia rechazó por unanimidad la apelación que realizaron los fiscales Andrés Azar y Sandra González Taboada de Zapala, dejando firme la sentencia del 24 de septiembre pasado del máximo Tribunal de Apelaciones de la Provincia que nos absolvió por unanimidad. De esta manera, el Dr. Daniel Manoukian y yo quedamos definitivamente libres de culpa y cargo. Con esta sentencia culminó una larga campaña de desprestigio, mentiras y complicidades entre el poder político, los medios de comunicación adictos y la Justicia de Chos Malal, quienes durante nuestra gestión de gobierno (2006-2011) no hicieron más que conspirar contra la voluntad popular. Intentaron lograr en los estrados judiciales lo que no pudieron conseguir en dos elecciones consecutivas. Paradójicamente, quienes nos acusaron, los concejales Carlos Bustos, Fabián Fernández y Mirta Mora, formaron parte del gobierno del intendente del MPN Oscar Koenig, quien renunció en marzo del 2006 envuelto en una serie de denuncias de peculado y corrupción. A pesar de todas las pruebas que lo incriminaban la causa prescribió y ni siquiera fue a juicio. El fiscal Andrés Azar y su par Sandra González Taboada de Zapala, quienes en esa ocasión no levantaron un solo dedo para evitar esa resolución, fueron los mismos que en diciembre del 2012 nos atribuyeron abuso de poder e incumplimiento de los deberes de funcionario público, demostrando en el transcurso del debate una evidente impericia, arbitrariedad y desconocimiento del derecho. Mientras este intendente y demás funcionarios de su gestión quedaron libres, nosotros fuimos llevados al banquillo de acusados por haber contratado una maquina motoniveladora por $ 3.900 para resolver un problema urgente de la comunidad en medio de un grave temporal. El Tribunal de Impugnaciones, en un fallo ejemplar, ya había determinado que no había habido dolo, que se cumplió con la ley, que los órganos de control administrativo no realizaron ninguna observación, que los trabajos se hicieron, que no hubo perjuicio fiscal y que nadie se quedó con un peso. Ésta no es la Justicia que queremos para Neuquén. Una Justicia que en lugar de investigar a los delincuentes de guantes blancos gastó inútilmente una gran cantidad de fondos públicos durante casi ocho años en un caso menor que nunca debió llegar a esta instancia. En Chos Malal no es la primera vez que padecemos jueces como Leandro Nieves. Nuestra ciudad y la zona Norte tienen una larga historia de inmoralidades y de episodios reñidos con un adecuado servicio de justicia. Hemos soportado fiscales que se “olvidaron” de presentar las pruebas, jueces exonerados por maltratar a sus empleados. Con estas maniobras quisieron desarticular las experiencias políticas exitosas que, como la de Encuentro por Chos Malal, permitieron recuperar la credibilidad del pueblo, sacar al municipio del abandono y la decadencia y llevar a cabo obras por más de 70 millones de pesos. Quisieron proscribirnos, pero no pudieron. Quisieron debilitar nuestra voluntad de cambio, pero no lo lograron. Por eso vamos a seguir luchando y llevando hasta las últimas consecuencias el profundo anhelo de construir una provincia más justa y democrática. En ese compromiso estamos empeñados. En la enorme tarea de construir todos los días una Justicia verdaderamente independiente y al servicio del pueblo. Carlos A. Lator Chos Malal

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