Polarización en marcha
Weretilneck sufre las carencias por falta de organización política. Pichetto tantea su autoridad para imponer a Piccinini como vice.
río negro
Weretilneck abrirá por cuarta vez el período legislativo. No sorprenderá. Ya Río Negro está polarizada entre dos objetivos electorales.
El gobernador tiene su firmamento para intentar su reelección. No tiene partido, pero tiene un Estado que usará en provecho de su propósito.
Pichetto está parando su candidatura a partir del justicialismo. Martín Soria insinuó un alineamiento y el senador tantea su autoridad al avanzar con su fórmula con Ana Piccinini. El ensayo preanuncia trances internos.
El mandatario lanzó Juntos Somos Río Negro, priorizando a peronistas aliados, apartados del PJ, y que poco a poco tendrán nuevos límites. Ocurrirá cuando emerjan en ese diseño multisectorial los partícipes independientes y radicales. Weretilneck, y su dirigencia, no conformó ninguna organización, a pesar de la cobertura estatal. Nunca definió el contenido de ese modelo albertista, que constituye, sobre todo, un plan personal.
Así no sorprende que Weretilneck carezca de candidato en Cipolletti, su pedestal y fortificación política. Responde a su auténtica falta de compromiso políticos con sus allegados y su equivalente contraparte de ellos.
Prometió un postulante para ganarle al intendente Abel Baratti. Hoy evalúa compartir alguno ajeno o, directamente, esquivar su intervención y reservarse para el día después. Aníbal Tortoriello pertenece al ARI y Julio Arriaga prioriza su fidelidad al Pro. El gobernador tiene un sondeo de Eco que le asigna un 24% a Tortoriello, 19% a Baratti y 17% a Arriaga. Escucha, por igual, a quienes se inclinan por un respaldo explícito a Tortoriello y aquellos que le proponen no participar. El déficit de no estar será mejor que el de perder, explican.
Cipolletti es un caso emblemático, pero hay otras lagunas. Su peronismo poco aporta al armado. Sorprende su pobreza. En Regina, Weretilneck recurrió a un independiente (Daniel Fioretti), en Sierra Grande insiste en un radical (Nelson Iribarren) y en Roca perfila a Mario Álvarez, candidato en el 2013 a diputado nacional por el Frente Progresista.
“¿Se animará a poner a (Matías) Rulli en Viedma?”, lo provocó Pichetto. Parece que sí. El gobernador maceró esa opción con sus sondeos. Allí, el intendente J. L. Foulkes tendría un 39-40% y J. M. Pichetto un 25-26%, mientras Rulli está en un 8-10%, según juran quienes vieron aquellas simulaciones.
“El oficialismo no puede faltar en la elección de la capital”, pregona y milita el ministro Luis Di Giacomo. Esa vertiente relativiza un resultado negativo con que se trata de un proyecto provincial naciente. Ese argumento colisiona con la cruda evaluación de otros, referida a que cualquier fuerte traspié desacelerará la fuerza. Ambas expresiones trasladan el foco a los resultados de los delfines de Pichetto, amarrado a la fortuna de su hijo Juan Manuel en Viedma y al intendente Baratti en Cipolletti. Extraña óptica oficial cuando se quieren ocultar las penurias propias.
Pichetto lo desafió para que pusiera a Rulli y lo demandó en el STJ para que convoque a las PASO. “Miguel siempre reclama algo que no quiere”, explica Weretilneck, según su decodificador. Prefiere a Rulli afuera de Viedma y no quiere las primarias, completa.
De todas formas, el gobernador buscará su utilidad. Se convence de que Rulli presente su candidatura y hará valer esa ayuda en sus vínculos políticos con el radical Foulkes.
No habrá PASO este año. Weretilneck entiende que no le convienen entonces no las quiere, sin otras consideraciones. Anunció el proyecto para suspenderlas. Se tendrá que aprobar antes de finalizar abril. Hasta entonces, en lo teórico, está a tiempo de cumplir con esa ley. La nueva norma lo liberaría de esa obligación. Existe un amparo de legisladores peronistas en el STJ para su concreción y el viernes Pichetto y Osvaldo Nemirovsci anunciaron otro recurso. El dictamen de la procuradora anticipa que no prosperará por improcedente, valiéndose de que el Ejecutivo no rehúye a cumplir porque aún existe tiempo para hacerlo. Precisa que el cronograma con las PASO y las generales prevé una anticipación de 180 días, por lo cual hay plazo hasta el 27 de abril, considerando que Río Negro podría votar hasta el último fin de semana de octubre.
Los legisladores amparistas admiten ese período pero se consideran agraviados porque Weretilneck de “manera mezquina especula”. La procuradora Silvia Baquero Lazcano propone denegar el amparo porque “no se vulnera ninguna garantía y derecho de jerarquía constitucional”.
Este curso derramó otros hechos, como el sinceramiento en la Legislatura. El peronismo opositor se quedó con la original bancada del FpV y el vicegobernador Pedro Pesatti institucionalizó todas las divisiones para crear el bloque albertista Juntos Somos. Ahora llegarán los recambios en las presidencias de las comisiones, a pesar de que los justicialistas opositores creen que todo seguirá igual y retendrán las mayorías de ellas.
También se asoma el quiebre definitivo de la bancada radical si, como se prevé, parte de esa bancada se alinea a la suspensión de las PASO, ratificando su andar con el gobierno. El resto de la UCR se liberará y se atará a la candidatura de Magdalena Odarda del Frente Progresista, quien sumaría como vice al radical Juan Pablo Álvarez Guerrero.
Weretilneck dividirá esos votos para lograr mayoría parlamentaria, con sus 17 de Juntos más el bloque massista de Unidos por Río Negro (Ricardo Ledo) y la bancada Carlos Auyero, que preside el albertista Facundo López, acompañado por el arriaguista Matías Gómez Ricca.
Este ciclo de las PASO, además, expuso un arrime de Pichetto y Nemirovsci. El senador cierra filas mientras proclama convocar rápidamente a internas del PJ cuando se confirme la suspensión de las primarias. Se desliga de los reclamos de los potenciales candidatos a legisladores. Igual se inquieta. “Tengo más de 100 candidatos”, rezonga.
En esas internas incorpora la fórmula, pues mantiene su preferencia por Ana Piccinini para vice. Le habría anticipado que se prepare para ese proceso. Pone reparos en la compañía de María Emilia Soria, que pide el jefe roquense y hermano, Martín Soria. ¿Serán simulaciones de una pelea que no llegará? ¿Pichetto contrarresta con ese despliegue porque el intendente se excedió en sus aspiraciones (cuatro de los ocho primeros de la sábana, como también el primero y segundo en dos circuitos, Valle Centro y Línea Sur)?
Existe, de hecho, un entendimiento en favor de Pichetto 2015, pero falta abordar profundamente el reparto. Y Soria detectó problemas. Preveía que en el Congreso de El Bolsón se podía aventurar la fórmula. No fue así. Su respuesta: demoró el anuncio de su elección en Roca para mayo, incluida en la estrategia pichettista.
Cumplirá con esa convocatoria -que sí adelantó Pichetto- pero transmite que bien puede renovar su aspiración provincial, después de su performance local, si no armonizan. Se trata de una especulación pero, en cambio, hay un mensaje duro del sorismo con las declaraciones de Emiliano del Carpio, titular de la Unidad Básica e hijo del intendente de Jacobacci. Ese joven dirigente habla por Soria y, en este caso, cuestiona a Piccinini por radical, “traidora a su partido”, y propone “cerrar y respetar acuerdos”. Llega a recordar que Carlos Soria desechó a la legisladora como compañera de fórmula.
Problemas a la vista.
Adrián Pecollo adrianpecollo@rionegro.com.ar
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