“Elecciones 3M: ¿los números hablan?”
Si bien hay consenso en que los guarismos de las últimas elecciones municipales no se transfieren automáticamente a las de junio, es conveniente analizar los datos, ya que votó el 60% del padrón provincial. El FpV captó el 49% de los votos, siendo la primer fuerza, seguida por la UCR con el 18%. Tercero quedó el Frente Progresista (15%) y último quedó el partido del gobernador (13%). Juntos Somos Río Negro fue el gran perdedor, ya que no logró tener candidatos en las ciudades grandes y donde se presentó –excepto Villa Regina– consiguió magros resultados. Al FpV le bastó con General Roca y algunos municipios para ser la fuerza con mayor poder territorial en las urnas. Cabe analizar la elección de Viedma, donde el FpV obtuvo un sólido 44% y el intendente necesitó de una colectora y de la ayuda de los “compañeros W” para poder retener el poder, caudal que en junio se les dispersará en cuatro fuerzas. A este auspicioso resultado provincial para el FpV habrá que sumarle los votos del 40% que no tuvieron elecciones el 3M–como Bariloche o San Antonio– donde el FpV viene teniendo contundentes resultados electorales. Sin embargo, hay que reconocer que estos cálculos pueden ser erróneos en política, ya que son elecciones distintas. Al elegir intendente, los ciudadanos fundamentalmente aprueban una gestión u optan por otra propuesta electoral. Dejando de lado los números, y tomando entonces como parámetro cualitativo la gestión, se puede estimar que en el plano provincial los rionegrinos van a evaluar si el gobierno de Weretilneck concretó o no la propuesta de cambio que impulsó Carlos Soria. El gobernador hace campaña repartiendo recursos, haciendo promesas como si nunca hubiera gobernado, sacándose fotos y visitando localidades donde la provincia estuvo “siempre” ausente en estos años, las cuales sólo contaron con el trabajo de sus intendencias y con el apoyo del gobierno nacional gestionado por el senador Pichetto. Sin embargo –más allá de la puesta en escena del desgastado cotillón electoralista, muy similar al de los “28 años”– los ciudadanos centrarán su mirada en la gestión de estos cuatro años y evaluarán la falta de obra pública (viviendas, rutas, escuelas, hospitales, gimnasios, etc.), la ausencia de un Plan de Desarrollo Productivo, las políticas sociales provinciales –que cobran notoriedad por situaciones escandalosas como son los trabajadores en negro–, los hechos de corrupción de menores en Viedma y todos los anuncios que se prometieron en cada aniversario de pueblo y no se concretaron (salvo en los verdes carteles que pululan por todos lados). Si bien los números del 3M no hablan por sí solos, cruzándolos con la evaluación de la gestión provincial pueden estar indicando que la ciudadanía rionegrina buscará en las elecciones de junio un nuevo gobierno que logre mejorar la calidad de vida de su gente. Jorge Luis Vallazza DNI 12.975.453 Candidato a Legislador Provincial FPV
Jorge Luis Vallazza DNI 12.975.453 Candidato a Legislador Provincial FPV
Si bien hay consenso en que los guarismos de las últimas elecciones municipales no se transfieren automáticamente a las de junio, es conveniente analizar los datos, ya que votó el 60% del padrón provincial. El FpV captó el 49% de los votos, siendo la primer fuerza, seguida por la UCR con el 18%. Tercero quedó el Frente Progresista (15%) y último quedó el partido del gobernador (13%). Juntos Somos Río Negro fue el gran perdedor, ya que no logró tener candidatos en las ciudades grandes y donde se presentó –excepto Villa Regina– consiguió magros resultados. Al FpV le bastó con General Roca y algunos municipios para ser la fuerza con mayor poder territorial en las urnas. Cabe analizar la elección de Viedma, donde el FpV obtuvo un sólido 44% y el intendente necesitó de una colectora y de la ayuda de los “compañeros W” para poder retener el poder, caudal que en junio se les dispersará en cuatro fuerzas. A este auspicioso resultado provincial para el FpV habrá que sumarle los votos del 40% que no tuvieron elecciones el 3M–como Bariloche o San Antonio– donde el FpV viene teniendo contundentes resultados electorales. Sin embargo, hay que reconocer que estos cálculos pueden ser erróneos en política, ya que son elecciones distintas. Al elegir intendente, los ciudadanos fundamentalmente aprueban una gestión u optan por otra propuesta electoral. Dejando de lado los números, y tomando entonces como parámetro cualitativo la gestión, se puede estimar que en el plano provincial los rionegrinos van a evaluar si el gobierno de Weretilneck concretó o no la propuesta de cambio que impulsó Carlos Soria. El gobernador hace campaña repartiendo recursos, haciendo promesas como si nunca hubiera gobernado, sacándose fotos y visitando localidades donde la provincia estuvo “siempre” ausente en estos años, las cuales sólo contaron con el trabajo de sus intendencias y con el apoyo del gobierno nacional gestionado por el senador Pichetto. Sin embargo –más allá de la puesta en escena del desgastado cotillón electoralista, muy similar al de los “28 años”– los ciudadanos centrarán su mirada en la gestión de estos cuatro años y evaluarán la falta de obra pública (viviendas, rutas, escuelas, hospitales, gimnasios, etc.), la ausencia de un Plan de Desarrollo Productivo, las políticas sociales provinciales –que cobran notoriedad por situaciones escandalosas como son los trabajadores en negro–, los hechos de corrupción de menores en Viedma y todos los anuncios que se prometieron en cada aniversario de pueblo y no se concretaron (salvo en los verdes carteles que pululan por todos lados). Si bien los números del 3M no hablan por sí solos, cruzándolos con la evaluación de la gestión provincial pueden estar indicando que la ciudadanía rionegrina buscará en las elecciones de junio un nuevo gobierno que logre mejorar la calidad de vida de su gente. Jorge Luis Vallazza DNI 12.975.453 Candidato a Legislador Provincial FPV
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