“A esta situación pretenden exponernos irresponsablemente”

Redacción

Por Redacción

La propuesta de reforma de la ley 611 que proponen la dirigencia de ATEN, ATE y la CTA esconde lo central que es necesario discutir. ¿Es indispensable tal reforma en el contexto político y económico actual de la Argentina y Neuquén? ¿Acaso el gobierno nacional, que a pesar de haber “recuperado” el sistema de reparto y el manejo y administración del dinero con la desaparición de la AFIP, no continúa detrayendo el 15% de la masa coparticipable a las provincias para destinarlas al Anses? ¿Acaso se derogó la ley 25235, mediante la cual las provincias que no transfirieron su caja jubilatoria se comprometen a armonizar las condiciones jubilatorias con las del organismo previsional nacional como ordena en el artículo 12? Pretenden tentarnos para semejante empresa, alegando que sólo solicitan la modificación del artículo 5º de la ley, referida a la composición del Consejo de Administración del Instituto, para que con mayoría de representantes nuestros se solucionen todos los inconvenientes que hoy vivimos en relación al Instituto, fundamentalmente con la obra social. Al proponer esta reforma, nada dicen de la deuda histórica que el Estado provincial neuquino mantiene con los trabajadores, contraída desde hace muchos años, al no hacer los aportes patronales. Es muy probable que con este voluminoso faltante de dinero, estimado en cientos de millones de pesos, el gobierno pretenda la reducción de los haberes de los actuales y futuros jubilados por esa carencia de fondos, ya que de hecho la desconoce y sólo realiza esporádicamente aportes como “sumas reintegrables”. Esta alternativa es la aplicación de la armonización prevista en la ley aludida: elevar la edad jubilatoria y resignar la movilidad de los haberes, tal cual sucede con Anses. ¿Y con respecto a la obra social? Esta dirección de prestaciones de salud y asistenciales, existente en nuestro Instituto de Seguridad Social del Neuquén, es la dependencia del organismo que dispone de muchos millones de pesos y es responsable del ciudadano y la atención de nuestra salud, y su “administración” es el sueño de estos dirigentes. Es muy probable, porque ya lo han adelantado, como “salida”, en plenarios de los sindicatos ATEN y ATE, que de no solucionarse varios conflictos en esa área vayamos a una “pamización” de la misma, con coberturas por cápita por afiliado, usurpándonos la libertad de elegir el mejor especialista para cada patología o consulta que necesitásemos o pagarlo por fuera de esa cobertura, por ejemplo. A esta situación pretende exponernos irresponsablemente esta dirigencia, por anteponer su militancia partidaria vinculada al actual gobierno nacional antes que a la necesidad de sostener la calidad de vida y la atención de la salud de todos sus representantes, por las políticas nacionales y provinciales de acotar jubilaciones y prestaciones. Los diputados en la Legislatura provincial, por amplia mayoría, ven allanados por el accionar de las dirigencias sindicales el camino y la discusión para reformarnos lo que a ellos les interesa: nuestras condiciones jubilatorias y la restricción en la obra social. En lugar de anteponer sus “necesidades” individuales o de privilegios de casta, deberían sostener el trabajo de las consejeras electas en sus propios sindicatos, quienes están realizando un trabajo denodado para mejorar y sostener nuestra obra social, para que las coberturas y las prácticas médicas logradas en este último tiempo se cumplan y bregando para garantizar el pago, según la ley y la Constitución provincial, de nuestras jubilaciones y pensiones. Como afiliado y aportante a nuestra caja, insto a todos los compañeros afiliados a cuidar y proteger a nuestro Instituto, no permitiendo la reforma de la ley 611. Carlos Edgard Zambrano, DNI 14.145.000 Neuquén

Carlos Edgard Zambrano, DNI 14.145.000 Neuquén


La propuesta de reforma de la ley 611 que proponen la dirigencia de ATEN, ATE y la CTA esconde lo central que es necesario discutir. ¿Es indispensable tal reforma en el contexto político y económico actual de la Argentina y Neuquén? ¿Acaso el gobierno nacional, que a pesar de haber “recuperado” el sistema de reparto y el manejo y administración del dinero con la desaparición de la AFIP, no continúa detrayendo el 15% de la masa coparticipable a las provincias para destinarlas al Anses? ¿Acaso se derogó la ley 25235, mediante la cual las provincias que no transfirieron su caja jubilatoria se comprometen a armonizar las condiciones jubilatorias con las del organismo previsional nacional como ordena en el artículo 12? Pretenden tentarnos para semejante empresa, alegando que sólo solicitan la modificación del artículo 5º de la ley, referida a la composición del Consejo de Administración del Instituto, para que con mayoría de representantes nuestros se solucionen todos los inconvenientes que hoy vivimos en relación al Instituto, fundamentalmente con la obra social. Al proponer esta reforma, nada dicen de la deuda histórica que el Estado provincial neuquino mantiene con los trabajadores, contraída desde hace muchos años, al no hacer los aportes patronales. Es muy probable que con este voluminoso faltante de dinero, estimado en cientos de millones de pesos, el gobierno pretenda la reducción de los haberes de los actuales y futuros jubilados por esa carencia de fondos, ya que de hecho la desconoce y sólo realiza esporádicamente aportes como “sumas reintegrables”. Esta alternativa es la aplicación de la armonización prevista en la ley aludida: elevar la edad jubilatoria y resignar la movilidad de los haberes, tal cual sucede con Anses. ¿Y con respecto a la obra social? Esta dirección de prestaciones de salud y asistenciales, existente en nuestro Instituto de Seguridad Social del Neuquén, es la dependencia del organismo que dispone de muchos millones de pesos y es responsable del ciudadano y la atención de nuestra salud, y su “administración” es el sueño de estos dirigentes. Es muy probable, porque ya lo han adelantado, como “salida”, en plenarios de los sindicatos ATEN y ATE, que de no solucionarse varios conflictos en esa área vayamos a una “pamización” de la misma, con coberturas por cápita por afiliado, usurpándonos la libertad de elegir el mejor especialista para cada patología o consulta que necesitásemos o pagarlo por fuera de esa cobertura, por ejemplo. A esta situación pretende exponernos irresponsablemente esta dirigencia, por anteponer su militancia partidaria vinculada al actual gobierno nacional antes que a la necesidad de sostener la calidad de vida y la atención de la salud de todos sus representantes, por las políticas nacionales y provinciales de acotar jubilaciones y prestaciones. Los diputados en la Legislatura provincial, por amplia mayoría, ven allanados por el accionar de las dirigencias sindicales el camino y la discusión para reformarnos lo que a ellos les interesa: nuestras condiciones jubilatorias y la restricción en la obra social. En lugar de anteponer sus “necesidades” individuales o de privilegios de casta, deberían sostener el trabajo de las consejeras electas en sus propios sindicatos, quienes están realizando un trabajo denodado para mejorar y sostener nuestra obra social, para que las coberturas y las prácticas médicas logradas en este último tiempo se cumplan y bregando para garantizar el pago, según la ley y la Constitución provincial, de nuestras jubilaciones y pensiones. Como afiliado y aportante a nuestra caja, insto a todos los compañeros afiliados a cuidar y proteger a nuestro Instituto, no permitiendo la reforma de la ley 611. Carlos Edgard Zambrano, DNI 14.145.000 Neuquén

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