“Guardapolvo blanco y William Morris”
En la nota laudatoria sobre la obra del Dr. Hipólito Yrigoyen publicada en la edición del 6 del corriente, menciona Gerardo R. Martínez la ley del entonces presidente radical estableciendo el uso obligatorio del guardapolvo blanco en los alumnos. A decir verdad, fueron los alumnos de las escuelas del reverendo William Morris los primeros en usar guardapolvo blanco, como una forma de igualarlos. Luego sí, sobre la base de esa experiencia, el entonces presidente Yrigoyen generalizó su uso para toda la Nación. Fue William Morris –llamado “el apóstol los niños”–, uno de los grandes benefactores de la niñez y la juventud argentinas, amparado tan sólo por su propio lema: “Todo por Dios, por mi patria y por mi deber”. Supo decir que “la patria no tiene tesoros más preciosos que sus mismos niños. ¡Cuidad, educad, ayudad, pueblo argentino, a todos vuestros niños, pues de ellos depende todo el porvenir de la patria!”. Quedan su ejemplo, su vocación, su austeridad y, en el mármol de su lápida, escritas estas bellas palabras: “Pasaré por este mundo una sola vez. Si hay alguna palabra bondadosa que yo pueda pronunciar, alguna acción noble que yo pueda ejecutar, diga yo esa palabra, haga esa acción ahora, pues no pasaré más por aquí”. Jorge Castañeda, DNI 8.569.045 Valcheta
Jorge Castañeda, DNI 8.569.045 Valcheta
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