“Mala praxis política y violencia electoral”

Redacción

Por Redacción

Cuando uno lee la definición de mala praxis, encuentra que es un término que se utiliza para referirse a la responsabilidad profesional por los actos realizados con negligencia. Muchos que “viven” de la política también se consideran “profesionales” de la misma y por ello creo que se les puede endilgar entonces el término de mala praxis o, en lunfardo o idioma barrial, mala leche. Estamos pudiendo ver cómo la violencia se apodera de los actos eleccionarios en todo el país y no es bueno para nuestra forma de gobierno democrática que ello suceda, ya sabemos los argentinos qué significa la violencia institucional, ya sea por parte de gobiernos elegidos por el pueblo como así también por las terribles dictaduras que hemos tenido que soportar. Decirle no a la violencia, provenga de donde proviniere, quiere decir también no a la incitación a la violencia, y eso es lo que está ocurriendo en Bariloche por parte de quienes están en el gobierno municipal y sus adherentes en la Junta Electoral, que parece que no entienden para qué fueron colocados allí, o lo entienden a su manera y se olvidan que en democracia nos rigen leyes, ordenanzas, una Constitución nacional y las Cartas Orgánicas de cada municipio de nuestro país. La clara intención del Ejecutivo barilochense para tratar de atrasar las elecciones municipales es algo que puede referirse a una mala praxis, tanto del Ejecutivo como de su adherente en la Junta Electoral, ya que no acatan las decisiones tomadas “por ellos mismos” y con la anuencia de todos los partidos involucrados. Se sabe que en política hay gente que se especializa en embarrar la cancha cada vez que los números no les dan, pero se olvidan de que muchos violentos de un lado o del otro aprovechan estas disputas para hacer lo que mejor saben hacer… Hoy Jujuy, Formosa, Tucumán, Buenos Aires, Rosario… En muy pocos lugares se pueden ver actos eleccionarios donde el que ganó festeja y el otro acompaña, o hace su rol de oposición. En todos los casos hay denuncias, desmanes, y, lo más lamentable, también hay muertos… ¿Esto es lo que quieren, señora intendenta y Cía.? ¿ Quieren que salgamos en los diarios anunciando golpeados y muertos en Bariloche…? ¿ No les alcanza con la violencia interna que generan entre sus partidarios, que ahora quieren exportar la misma a todos los vecinos…? Tamaña desvergüenza no tiene justificación alguna, pero parece que quienes se van, encima de dejarnos un municipio en ruinas, quieren dejarnos con un grado de violencia que los ciudadanos no estamos dispuestos a tolerar. En Bariloche la intendenta, la Junta Electoral y todos los partidos políticos acordaron y dieron como fecha el 6 de septiembre, y ahora el oficialismo quiere cambiarla para el 27 de septiembre, contradiciendo las resoluciones del propio tribunal electoral, y como si ello cambiase un resultado que la calle y la población sabe muy bien como va a terminar… Las excusas son tan inválidas como la propuesta misma y ya la violencia está tomando un grado al que la mayoría no quiere llegar. Es muy indignante enterarse de que en el Concejo Deliberante se discute a los insultos por parte de quienes quieren cambiar la fecha de elecciones, en una reunión que debería de haber sido signada por la madurez y la coherencia. Señores, querer cambiar la fecha de elecciones a lo sumo puede agravar el resultado para quienes quieren hacerlo. Si creen que con todo esto pueden convencer al pueblo de que los vote, entonces realmente no conocen al pueblo… Háganse un favor a sí mismos y otro a nuestra ciudad, respeten las normas, no pongan más excusas y no generen más violencia de ningún tipo. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


Cuando uno lee la definición de mala praxis, encuentra que es un término que se utiliza para referirse a la responsabilidad profesional por los actos realizados con negligencia. Muchos que “viven” de la política también se consideran “profesionales” de la misma y por ello creo que se les puede endilgar entonces el término de mala praxis o, en lunfardo o idioma barrial, mala leche. Estamos pudiendo ver cómo la violencia se apodera de los actos eleccionarios en todo el país y no es bueno para nuestra forma de gobierno democrática que ello suceda, ya sabemos los argentinos qué significa la violencia institucional, ya sea por parte de gobiernos elegidos por el pueblo como así también por las terribles dictaduras que hemos tenido que soportar. Decirle no a la violencia, provenga de donde proviniere, quiere decir también no a la incitación a la violencia, y eso es lo que está ocurriendo en Bariloche por parte de quienes están en el gobierno municipal y sus adherentes en la Junta Electoral, que parece que no entienden para qué fueron colocados allí, o lo entienden a su manera y se olvidan que en democracia nos rigen leyes, ordenanzas, una Constitución nacional y las Cartas Orgánicas de cada municipio de nuestro país. La clara intención del Ejecutivo barilochense para tratar de atrasar las elecciones municipales es algo que puede referirse a una mala praxis, tanto del Ejecutivo como de su adherente en la Junta Electoral, ya que no acatan las decisiones tomadas “por ellos mismos” y con la anuencia de todos los partidos involucrados. Se sabe que en política hay gente que se especializa en embarrar la cancha cada vez que los números no les dan, pero se olvidan de que muchos violentos de un lado o del otro aprovechan estas disputas para hacer lo que mejor saben hacer... Hoy Jujuy, Formosa, Tucumán, Buenos Aires, Rosario... En muy pocos lugares se pueden ver actos eleccionarios donde el que ganó festeja y el otro acompaña, o hace su rol de oposición. En todos los casos hay denuncias, desmanes, y, lo más lamentable, también hay muertos... ¿Esto es lo que quieren, señora intendenta y Cía.? ¿ Quieren que salgamos en los diarios anunciando golpeados y muertos en Bariloche...? ¿ No les alcanza con la violencia interna que generan entre sus partidarios, que ahora quieren exportar la misma a todos los vecinos...? Tamaña desvergüenza no tiene justificación alguna, pero parece que quienes se van, encima de dejarnos un municipio en ruinas, quieren dejarnos con un grado de violencia que los ciudadanos no estamos dispuestos a tolerar. En Bariloche la intendenta, la Junta Electoral y todos los partidos políticos acordaron y dieron como fecha el 6 de septiembre, y ahora el oficialismo quiere cambiarla para el 27 de septiembre, contradiciendo las resoluciones del propio tribunal electoral, y como si ello cambiase un resultado que la calle y la población sabe muy bien como va a terminar... Las excusas son tan inválidas como la propuesta misma y ya la violencia está tomando un grado al que la mayoría no quiere llegar. Es muy indignante enterarse de que en el Concejo Deliberante se discute a los insultos por parte de quienes quieren cambiar la fecha de elecciones, en una reunión que debería de haber sido signada por la madurez y la coherencia. Señores, querer cambiar la fecha de elecciones a lo sumo puede agravar el resultado para quienes quieren hacerlo. Si creen que con todo esto pueden convencer al pueblo de que los vote, entonces realmente no conocen al pueblo... Háganse un favor a sí mismos y otro a nuestra ciudad, respeten las normas, no pongan más excusas y no generen más violencia de ningún tipo. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

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