“Vulnerabilidad”

Redacción

Por Redacción

La definición más corriente y usual para vulnerabilidad: estar propenso a/o ser susceptible de daño o perjuicio.

Trataré de refinar esta definición con una sencilla y práctica: por vulnerabilidad entendamos las características que posee una persona, barrio o grupo desde el punto de vista de su capacidad para anticipar, sobrevivir, resistir y recuperarse del impacto de un evento adverso.

Implica una combinación de factores que determinan el grado hasta el cual la vida y la subsistencia de alguien queda en riesgo por un evento distinto e identificable (de la naturaleza o no).

Algunos grupos de la sociedad son más propensos que otros al daño, pérdida y sufrimiento en el contexto de diferentes amenazas. Las características claves de estas variaciones de impacto incluyen clase social, casta, etnicidad, género, incapacidad, edad o estatus; por lo que algunos han hecho el contraste entre vulnerabilidad y “capacidad”: la habilidad/medios para proteger nuestra comunidad/barrio, hogar y familia y para restablecer nuestros medios de vida.

Con lo antepuesto, debe quedar claro que esta definición de vulnerabilidad tiene incorporada una dimensión temporal. Como se trata de daño a los medios de vida y no sólo a la vida y propiedad lo que está en peligro, los grupos más vulnerables son aquellos que tienen máxima dificultad para reconstruir sus medios de subsistencia después del evento adverso.

Ellos son por lo tanto más vulnerables a los efectos. La palabra medios de vida o subsistencia es importante en la definición y posterior toma de decisiones. Con esto queremos decir el dominio que un individuo, familia o grupo social/barrio tiene sobre un ingreso y/o sumas de recursos que se pueden utilizar o intercambiar para satisfacer sus necesidades.

Esto puede incluir información, conocimiento cultural, redes sociales, derechos legales, como así también herramientas, tierra u otros recursos físicos.

Asimismo tenemos que tomar muy en cuenta que las consecuencias materiales de un evento adverso las sufre menos el de mayor poder adquisitivo y económico: los hogares y las posesiones del grupo familiar de mayor poder adquisitivo por lo general están aseguradas (al menos en parte), mientras que las de los demás tienden a no estarlo.

El primer grupo tiene más facilidad para encontrar refugio y continuar con sus actividades de ganancia de ingresos después del evento, tienen disponibles reservas y crédito, lo mismo que un seguro.

Sin embargo los del segundo grupo, de clase social con menos ingresos (o sin ellos), por el contrario, tienen todos sus bienes de capital (casa, ropa, herramientas, etc.) reunidos en el mismo sitio del evento. Pueden llegar a tener alguna reserva y generalmente no se lo considera digno de crédito.

Por otra parte, la localización misma es un recurso de subsistencia, de ahí que se encuentren viviendo en sectores de laderas, propensas a deslaves y derrumbes, con infraestructura poco confiable. Por lo que no nos debiera sorprender que cueste, muchas veces, reubicar en nuevos barrios periféricos a familias, ya que se agrava la subsistencia en todo lo relacionado a los quehaceres diarios. Tengamos en cuenta que en sitios donde los trabajadores tienen que viajar diariamente distancias similares a las que recorren los de clase media/alta el transporte puede absorber hasta el 30% del presupuesto hogareño.

La clase que trabaja por su cuenta, o en trabajos ocasionales, no puede solventar ese gasto, por lo que no debería sorprendernos los asentamientos en las afueras de nuestra localidad, muy cerca de todo, incluso el peligro.

Fabián Ezequiel Vincent

Dipl. en Gestión de Riesgos

DNI 16.217.349

San Martín de los Andes

Fabián Ezequiel Vincent

Dipl. en Gestión de Riesgos

DNI 16.217.349

San Martín de los Andes


La definición más corriente y usual para vulnerabilidad: estar propenso a/o ser susceptible de daño o perjuicio.

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