Humano colorido de PechaKucha en otoño
Las exposiciones de los invitados a PechaKucha Night vol. 8 cumplieron con el objetivo de dotar de calidez y originalidad al encuentro otoñal. El auditorio colmó el recinto de Plaza Uno, escenario de manifestaciones que incentivaron la creatividad en Bariloche.
El éxito coronó el otoñal PechaKucha 8: notable asistencia de público, acertada elección del espacio físico y contagio de entusiasmo. Las charlas comenzaron apenas transcurridas las 20:20 del martes, cuando Adrián Candelmi dio por iniciada la actividad presentando a Andrea Neme. Arquitecta, Neme aludió a los cazadores de tendencias y su precepto: captar cambios de pensamiento y brindar respuesta a las necesidades del usuario. La esencia de un buen diseño es la transmisión de un mensaje. Con la asistencia del arte, destacó, es posible conectar lo real con lo virtual y manifestar el movimiento y experiencias del comportamiento humano.
“Cada uno sabe qué hace mejor. El trabajo sin esfuerzo es posible”, afirmó luego Fabiola Robin. Desde que dejamos de preguntar como los niños “somos permeables a lo de afuera. Estaría bueno mirar para adentro, no uniformar”, propuso, afirmando que conviene “preguntarse para qué vine al mundo. Así como al árbol le nacen los frutos y al pájaro cantar, el ser humano posee una cualidad que encuentra su ideal alineada con una forma espacial”, que debería hallar incentivo en la sociedad, consideró.
Jóvenes integrantes del Grupo Astronómico Osiris hicieron referencia a reuniones abiertas –los jueves en la Escuela 187–, relojes de sol, cohetes de agua, observaciones de eclipses, fiestas en torno a la luna llena, participaciones en olimpíadas de Astronomía, instalaciones de un planetario móvil y charlas, entre actividades realizadas para mirar “el universo desde otra óptica”.
Titiritero, Carlos Carnota invitó a personajes con los que comparte retablos desde hace treinta años. Emociones registradas en fotografías ilustraron reacciones de niños asistiendo a funciones donde “razón y sentimiento están ligados a la emoción, como en la vida”, consideró.
Ser “creactivista” para Gerardo Pereiro es “crear una causa común mediante la empatía, una vibración común . Observar con los ojos del corazón transforma”, a veces intuitivamente pese a los mandatos que condicionan, aportó. El trabajo en sincronía demanda “conectar con los sueños sin perder de vista al otro desde el autoconocimiento”.
Ilustrar desde la emoción conlleva para Nella Gatica el intrínseco optimismo en “salvar especies, incluso la nuestra”. Así proyectó su libro sobre el huemul, “Uno”, creando en primera instancia dibujos “que parecen pinturas rupestres” conjugados con textos con “tipografía emotiva” de Silvia Cordero Vega.
Estudiante de diseño industrial por mandato familiar, Marco Sanguinetti unió dos pasiones respondiendo a la definición del compositor ruso Igor Stravinsky: “No basta con oir música, hay que verla”. Su último disco incluye partituras ilustradas. Así como el ritmo puede percibirse a través del tacto o la vista devuelve una percepción visual sonora, “el diseñador puede manifestarlos. Podemos decir que los diseñadores somos músicos”, definió.
La participación de Natalia Filippini resultó eslabón para conceptos precedentes. “Ilustradora de corazón y fotógrafa por herencia”, colabora con la fotógrafa Gaby Herbstein. Aludió al heredado talento de sus abuelos, Eva Klewe y Domingo Filippini, cuatro años en Arizona y estudios de diseño gráfico en Buenos Aires. Acudió al verso de Amor amarillo, “adentro tuyo es único” de Gustavo Cerati para referenciar búsqueda personal y una pausa para la más tangible creación de vida: la espera del nacimiento de su hijo.
propuso Fabiola Robin,
especialista en gestión de Recursos Humanos.
dijo a su turno Gerardo Pereiro, autor del concepto “creactivista”.
Datos
- “Como sociedad, deberíamos seguir preguntándonos por qué y sentir que su pregunta no molesta”,
- “Conectar con los sueños sin perder de vista al otro desde el autoconocimiento”,
El éxito coronó el otoñal PechaKucha 8: notable asistencia de público, acertada elección del espacio físico y contagio de entusiasmo. Las charlas comenzaron apenas transcurridas las 20:20 del martes, cuando Adrián Candelmi dio por iniciada la actividad presentando a Andrea Neme. Arquitecta, Neme aludió a los cazadores de tendencias y su precepto: captar cambios de pensamiento y brindar respuesta a las necesidades del usuario. La esencia de un buen diseño es la transmisión de un mensaje. Con la asistencia del arte, destacó, es posible conectar lo real con lo virtual y manifestar el movimiento y experiencias del comportamiento humano.
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