Adrián Suar, multifunción
Habla del cine pero también de política, de Tinelli y de su trabajo.
El gerente de programación de El Trece, Adrián Suar, vuelve al cine como una de las figuras centrales de “Dos más dos”, una comedia dirigida por Diego Kaplan, en la que el actor comparte cartel con Julieta Díaz, Carla Peterson y Juan Minujín, que se estrena el próximo jueves. Pero Suar es mucho más que un actor. Está al frente de El Trece, como gerente de programación; dirige Pol-ka, la productora que la semana pasada fue noticia porque mataron a un custodio, y también actúa. “Siempre que arranco el armado de una historia me pasa lo mismo: hay un momento de iluminación en el que uno dice ‘tengo la fórmula’, pero este negocio es tan divino, tan de palo enjabonado, que cuando creés que la tenés, no tenés nada”, confiesa Suar que por estos días sabe de qué habla: la señal que dirige está en el segundo puesto, detrás de Telefe. “Este negocio tiene cosas… como cuando te dicen ‘Bueno, ya sabés que cuando operás hay arterias que no hay que tocar porque matás al paciente’, y a veces no registrás eso, y el error que ya sabés que no tenés que cometer, lo volvés a cometer por otro lado”, asegura con algo de resignación. “¿Qué me gusta tener para armar un programa de televisión o una película?… Algunas cosas del arranque y el ritmo, todo eso lo sabemos todos, pero eso otro que se siente en el pecho, en el corazón es otra cosa. Solamente el veinte por ciento de las películas son buenas, y todos tenemos las mismas fórmulas”, dice. En “Dos más dos”, Suar encarna a Diego, un cirujano cardiovascular, que comparte una exitosa clínica especializada con su colega Richard, está casado hace dieciséis años con Emilia, y tiene un hijo adolescente, que empieza a construir su independencia. Y como dicen que cuando los chicos crecen y entran en la adolescencia los padres comienzan a sufrir el hastío de su vida cotidiana, surge inesperadamente una propuesta de la esposa de Richard de sumarse al universo swinger. A regañadientes, presionado por su esposa y sus amigos, Diego acepta el juego, y cuando todo parece una revolución, una nueva sorpresa parece echar por tierra los logros y la singular excitación inicial, revelando que nada era tan sencillo. Los papeles cinematográficos que Suar aceptó en los últimos cinco años tienen en común que le permiten demostrar la facilidad que tiene para pasar de una situación graciosa a una más emotiva. Suar acostumbra a estar de los dos lados del mostrador porque es actor , empresario, y de los de más alto vuelo, en el mundo del espectáculo argentino. Su actividad principal tiene que ver con la pantalla chica, donde delante de cámaras y por Canal 9, debutó en 1981, y donde detrás de escena es actual gerente de programación de Canal 13. En la última semana estuvo en varios medios por buenas y malas noticias. ¿La mala? asesinaron a un custodio de su empresa Pol-ka. La buena: el estreno del filme. En una entrevista que le hizo el diario “La Nación”, el actor y gerente opinó sobre la baja del rating del programa de Tinelli. Suar dijo: “A Marcelo siempre se lo mide con la vara de 28 ó 30 puntos, cuando el piso de su programa es de 24, salvo en circunstancias excepcionales”. Y cuando se le consultó por el nivel de injerencia que tiene en ese programa”, aseguró que “poco. Tengo mucho diálogo con Marcelo, pero el olfato para macerar ese estofado lo tiene él. Y es un programa en vivo, así que él va poniéndole la impronta que necesita ahí mismo. Le puedo decir que me gusta más o menos, pero él conoce perfectamente el pulso del programa, sería desubicado que me meta más, no me imagino haciendo eso. Alguna vez le he dicho “seguí por el lado de la comedia que te va muy bien” o que no se peleen tanto los jurados, pero no más que eso”. En la misma entrevista, consultado sobre el gobierno, opinó: “Hay un clima de enfrentamiento en toda la sociedad que no promueve la reflexión. Yo no estoy de acuerdo con muchas políticas del kirchnerismo, pero quiero que le vaya bien al Gobierno porque vivo acá. Pero no quiero discutir con gente que piensa que me estoy perdiendo una verdad, que cree que porque no pienso igual que ellos soy un reaccionario, un tipo de derecha. Eso me violenta, me parece una manipulación casi fascista. Ojalá que les vaya bien, pero déjenme que piense yo, que tengo la capacidad de reconocer lo que hacen bien y de señalar lo que me parece mal. Hace quince años que hago terapia y tengo capacidad de reflexión, no me gusta que me empujen como si fuera ganado para que piense algo y si no, tener que bancarme un informe televisivo editado para joderme, vinculándome con la dictadura y los desaparecidos. Hay que pisar un poco el freno, tratar de que la sociedad argentina sea un poco más adulta”. (Télam/Agencias)
El gerente de programación de El Trece, Adrián Suar, vuelve al cine como una de las figuras centrales de “Dos más dos”, una comedia dirigida por Diego Kaplan, en la que el actor comparte cartel con Julieta Díaz, Carla Peterson y Juan Minujín, que se estrena el próximo jueves. Pero Suar es mucho más que un actor. Está al frente de El Trece, como gerente de programación; dirige Pol-ka, la productora que la semana pasada fue noticia porque mataron a un custodio, y también actúa. “Siempre que arranco el armado de una historia me pasa lo mismo: hay un momento de iluminación en el que uno dice ‘tengo la fórmula’, pero este negocio es tan divino, tan de palo enjabonado, que cuando creés que la tenés, no tenés nada”, confiesa Suar que por estos días sabe de qué habla: la señal que dirige está en el segundo puesto, detrás de Telefe. “Este negocio tiene cosas... como cuando te dicen ‘Bueno, ya sabés que cuando operás hay arterias que no hay que tocar porque matás al paciente’, y a veces no registrás eso, y el error que ya sabés que no tenés que cometer, lo volvés a cometer por otro lado”, asegura con algo de resignación. “¿Qué me gusta tener para armar un programa de televisión o una película?... Algunas cosas del arranque y el ritmo, todo eso lo sabemos todos, pero eso otro que se siente en el pecho, en el corazón es otra cosa. Solamente el veinte por ciento de las películas son buenas, y todos tenemos las mismas fórmulas”, dice. En “Dos más dos”, Suar encarna a Diego, un cirujano cardiovascular, que comparte una exitosa clínica especializada con su colega Richard, está casado hace dieciséis años con Emilia, y tiene un hijo adolescente, que empieza a construir su independencia. Y como dicen que cuando los chicos crecen y entran en la adolescencia los padres comienzan a sufrir el hastío de su vida cotidiana, surge inesperadamente una propuesta de la esposa de Richard de sumarse al universo swinger. A regañadientes, presionado por su esposa y sus amigos, Diego acepta el juego, y cuando todo parece una revolución, una nueva sorpresa parece echar por tierra los logros y la singular excitación inicial, revelando que nada era tan sencillo. Los papeles cinematográficos que Suar aceptó en los últimos cinco años tienen en común que le permiten demostrar la facilidad que tiene para pasar de una situación graciosa a una más emotiva. Suar acostumbra a estar de los dos lados del mostrador porque es actor , empresario, y de los de más alto vuelo, en el mundo del espectáculo argentino. Su actividad principal tiene que ver con la pantalla chica, donde delante de cámaras y por Canal 9, debutó en 1981, y donde detrás de escena es actual gerente de programación de Canal 13. En la última semana estuvo en varios medios por buenas y malas noticias. ¿La mala? asesinaron a un custodio de su empresa Pol-ka. La buena: el estreno del filme. En una entrevista que le hizo el diario “La Nación”, el actor y gerente opinó sobre la baja del rating del programa de Tinelli. Suar dijo: “A Marcelo siempre se lo mide con la vara de 28 ó 30 puntos, cuando el piso de su programa es de 24, salvo en circunstancias excepcionales”. Y cuando se le consultó por el nivel de injerencia que tiene en ese programa”, aseguró que “poco. Tengo mucho diálogo con Marcelo, pero el olfato para macerar ese estofado lo tiene él. Y es un programa en vivo, así que él va poniéndole la impronta que necesita ahí mismo. Le puedo decir que me gusta más o menos, pero él conoce perfectamente el pulso del programa, sería desubicado que me meta más, no me imagino haciendo eso. Alguna vez le he dicho “seguí por el lado de la comedia que te va muy bien” o que no se peleen tanto los jurados, pero no más que eso”. En la misma entrevista, consultado sobre el gobierno, opinó: “Hay un clima de enfrentamiento en toda la sociedad que no promueve la reflexión. Yo no estoy de acuerdo con muchas políticas del kirchnerismo, pero quiero que le vaya bien al Gobierno porque vivo acá. Pero no quiero discutir con gente que piensa que me estoy perdiendo una verdad, que cree que porque no pienso igual que ellos soy un reaccionario, un tipo de derecha. Eso me violenta, me parece una manipulación casi fascista. Ojalá que les vaya bien, pero déjenme que piense yo, que tengo la capacidad de reconocer lo que hacen bien y de señalar lo que me parece mal. Hace quince años que hago terapia y tengo capacidad de reflexión, no me gusta que me empujen como si fuera ganado para que piense algo y si no, tener que bancarme un informe televisivo editado para joderme, vinculándome con la dictadura y los desaparecidos. Hay que pisar un poco el freno, tratar de que la sociedad argentina sea un poco más adulta”. (Télam/Agencias)
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