“Ahora somos todos defensores del federalismo”
Las cuentas públicas de la administración central se encuentran deterioradas a raíz de políticas públicas, insostenibles sin financiamiento genuino, llevadas a cabo por el gobierno kirchnerista sobre todo a partir del año 2012. No solo se dilapidaron los generosos fondos de la nacionalización del sistema de jubilaciones y pensiones sino que se utilizó emisión monetaria récord que puso a Argentina como el segundo país de mayor inflación en América Latina, solo atrás de Venezuela. La corrección del desfasaje de las cuentas públicas del gobierno central es un tema prioritario en la agenda de la gestión de Cambiemos y sumamente sensible desde el punto de vista social y político. El saneamiento de las cuentas públicas en Argentina llevará años y el equipo económico del gobierno está trabajando para que se corrijan las distorsiones con el menor impacto en la distribución del ingreso. El sector público agigantado y deficitario ha generado un impacto muy negativo sobre el sector privado, ha dilapidado las condiciones para la producción, la inversión y la generación de empleo. Este deterioro se observa en todas las economías regionales. En este contexto, la administración nacional enfrenta un enorme desafío para sanear las cuentas del sector público y promover condiciones de desarrollo para el sector privado. En esta delicada situación hay que generar las condiciones para atender en forma inmediata los legítimos reclamos que las provincias vienen haciendo en función de un verdadero federalismo fiscal y de la restitución de los fondos afectados al Anses, que hasta el 2006 fueron avalados por todas las provincias a través de la firma de pactos fiscales con el fin de financiar las prestaciones de la seguridad social, luego del desbalance financiero provocado por la reforma del régimen previsional de 1993 y de la transferencia de las cajas provinciales al Estado nacional. A partir del 2004 la Anses fue consolidando su situación financiera como consecuencia de la recuperación del salario y los mayores aportes, el crecimiento de la recaudación, el traspaso de aportantes voluntarios al sistema en el 2007 y compulsivos en el 2008, dejando sin la justificación original a la detracción, siendo superavitaria todos estos años con los aportes provinciales y las Provincias sufriendo sucesivos déficits (salvo en el 2006 y el 2010, que se renegociaron sus deudas), situación esta que ha generado conflictos y tensiones permanentes en las relaciones fiscales federales. Si a las Provincias se les hubiese dejado de retener este 15 % de la masa coparticipable, hubieran alcanzado superávits fiscales todos los años (excepto el 2009). Y Anses hubiese alcanzado superávits menores o pequeños déficits. Además, los superávits de Anses no quedaron dentro del sistema previsional sino que pasaron a financiar al Tesoro Nacional a través de una política irresponsablemente expansiva del gasto público. Es más, llama profundamente la atención que gobernadores y legisladores del Frente para la Victoria, que en los últimos años fueron cómplices con el silencio y a través de la aprobación en el 2006 de la ley que en forma unilateral obligó a las Provincias a seguir aportando a Anses (ley promovida por Néstor Kirchner y aprobada por la entonces senadora CFK), se tomen como bandera propia la defensa del federalismo que su propio gobierno destruyó. Son los mismos que convalidaron la aprobación de la ley y que luego callaron frente al disparatado manejo económico que hizo ese gobierno. Ellos mismos son los que ahora se pasan a la vereda de la defensa del federalismo reclamando la justa restitución de los fondos. Queda totalmente expuesto que se trata de una pulseada política y no solo económica. El actual esquema de distribución de recursos entre Nación y Provincias es obsoleto, inconstitucional y poco transparente, lo que propende a la discrecionalidad del manejo de los fondos por parte de la Nación. Este gobierno quiere trabajar en el mediano plazo en la reconstrucción del federalismo que ha sufrido un daño sin precedente en la última década. Es necesario resaltar el trabajo llevado a cabo por el exsenador Pablo Verani, quien desde que ocupó su banca fue un defensor sin descanso del federalismo, no teniendo eco ni en sus colegas de la oposición provincial ni nacional. Fue quien presentó varios proyectos proponiendo la restitución de este 15 % de la coparticipación del que tanto se habla y quien propuso soluciones alternativas como compensación de deudas de las Provincias con la Nación o devolución escalonada a fin de no desfinanciar al Anses. Apelamos al sentido común y a la responsabilidad de todos los gobernadores, y en especial de aquellos que avalaron las decisiones de la administración anterior, de saber respetar las prioridades financieras que enfrenta hoy el país y evitar entrar en una pulseada política con consecuencias económicas adversas para todos. Cynthia Hernández Roca
Cynthia Hernández Roca