Ailín Vides cuenta cómo es ser sommelier en la Patagonia

Ha montado exitosas vinotecas desde cero en nuestra región y actualmente capacita a curiosos y amantes del vino en talleres que didácticos que ella misma produce.



Ailín Vides cuenta cómo es ser sommelier en la Patagonia

Ha montado exitosas vinotecas desde cero en nuestra región y actualmente capacita a curiosos y amantes del vino en talleres que didácticos que ella misma produce.

– ¿Por qué elegiste ser sommelier?

– Bueno la verdad aunque suene un poco trillado o un poco cliché la respuesta, desde muy pequeña mi papá nos daba para probar los vinos que conseguía, los vinos que le gustaban a él. Actualmente consume vino en damajuana y muchos productos de la zona. Recuerdo que había una bodega en particular que hoy es la más antigua de la región y en mi casa se consumía bastante. La verdad que ya en ese momento me parecía muy interesante no solo el mundo del vino sino la gastronomía, la combinación de sabores, aromas y como ciertos productos podían darse tan bien en ciertos lugares y en otros no. En esos momentos mi papá estaba a punto de jubilarse y tenia un viñedo con un tío postizo mío y creo que eso ayudo también a que nazca un poco la adrenalina con lo que es el mundo del vino.

– ¿Qué significa ser sommelier en la Patagonia?

– Creo que es un desafío. En el momento que decidí hacer la carrera me fui a estudiar a Buenos Aires porque no existía acá en Patagonia. Hoy en día justamente tampoco. Tuvo un lapso muy corto para mi con respecto a lo que podría haber funcionado, hubieron pocas camadas que salieron de Neuquén y sinceramente creo que el rol no está desarrollado ni quiera a nivel nacional, creo que hablar de Patagonia es muy chico, muy nuevo, tenemos la suerte de estar en una región vitivinícola en contacto permanente con bodegas y eso nos permite a los sommeliers intercambiar y cumplir ese rol aunque no podamos estar dentro de un restaurante o asesorando o armando cartas de vinos.

– ¿Cómo ves a la Patagonia como región productora de vinos?

– La verdad que no deja de sorprenderme, soy patagónica, vivo acá y aparte es una región productora, soy una privilegiada como muchos, la verdad que estar tan cerca de los productores de los enólogos, de los bodegueros, tener ese lazo, poder conocer a fondo porque un producto es de tal manera, que es lo que busca ese enólogo, cual es su perfil y tal me parece súper interesante, es una zona que se posicionó muy bien en muy poco tiempo más allá que dentro de la zona hay una bodega que es la más antigua y que tiene unos productos increíbles.

Creo que Neuquén como región medianamente nueva está haciendo buenos productos, vinos que se posicionaron muy bien a nivel mundial y ya forman parte del mapa vitivinícola, es una zona muy rica y va más allá de Río Negro o Neuquén, llega hasta Chubut, no tenemos nada que envidiarle a otras regiones a nivel mundial, pero tenemos aún mucho para aprender. Desde que comenzaron a cultivarse las vides hubo mucho crecimiento y los propios enólogos pudieron jugar mucho y definir su propio estilo y eso es una maravilla

– ¿Qué diferencias hay entre el vino de Río Negro y el de Neuquén?

– En Neuquén está muy marcada la tipicidad de la uva, de la fruta, una acidez muy equilibrada y presente que en Río Negro también está. Neuquén aún es una zona nueva y los vinos se dan con cierta complejidad en boca con determinada fruta. En Río Negro se encuentran notas minerales, propias del viñedo del riego, de los vientos, el frío y una amplitud térmica muy marcada.

– ¿Qué región vitivinícola del mundo te gusta más y por qué?

– Me gusta Mendoza, Rioja en España, Bordeaux. Tienen ciertas similitudes como por ejemplo varias zonas donde se puede ver los viñedos en pendiente y se puede tener una vista mucho más compleja, más abierta y observar la disposición del viñedo y eso me lleva a recordar el Douro en Portugal, me parece súper interesante, loco, bellísimo sobre todo que en cualquier época del año te parece espectacular porque está el viñedo en pendiente y tenés el Río Douro que cruza por ahí y genera ese contraste de color maravilloso y más aún cuando estos viñedos están en floración o en épocas de cosecha son increíbles y únicos.

En Mendoza porque claramente el contraste de los que se encuentran en Valle De Uco, en la cordillera y tener la cordillera nevada de fondo, con las nubes muy bajas me conmueve mucho. Me gusta estar ahí tomando un vino, contemplar eso es inigualable. En el caso de Rioja he podido ver en diferentes zonas como varían los suelos entre si y como hasta el día de hoy siguen investigando y analizando la región. Y Bordeaux fue como un sueño hecho realidad, luego de leerla y estudiarla, encontrarte ahí y creer que los sueños se pueden hacer realidad y eso. Disfrutar y contemplar.

– ¿Cómo es el perfil general de la gente que asiste a tus talleres?

– Son consumidores que quieren salir de lo tradicional, algunos tienen sus cepas definidas de lo que les gusta y que no tienen nada que ver con el malbec y quieren conocer, se animan a comprar etiquetas desconocidas, bodegas desconocidas, quieren aprender. Quieren juntarse con los amigos y contarles de qué se trata tal vino, tal región y eso me parece muy interesante porque habla mucho de cómo estamos dejando de ser tradicionales y cerrados .

– ¿Dónde te formaste como sommelier?

– Estudié en la escuela argentinas de sommeliers y actualmente estoy estudiando para el master sommelier que es una institución americana que se llama Court of Master Sommeliers, tal vez no se si llegare a master, pero si a un nivel avanzado y preparándome en eso.

– ¿Qué varietal es tu preferido?

– Es una pregunta muy difícil, siempre me gusto mucho el merlot, creo que es una cepa que me gusta en cualquier tipo de estilo, en un vino joven, con barrica, evolucionado, tiene esa complejidad que todo le queda bien digamos y a la vez cierta frescura sobre todo los merlots rionegrinos, mantienen esa acidez que te envuelve la boca y a su vez es como carnoso pero no es un vino áspero y seco sino que es muy fresco y complejo. Uno que me encanta es de Bodega Canale, me parece uno de los mejores del país.


Comentarios


Ailín Vides cuenta cómo es ser sommelier en la Patagonia