Al Qaeda puso precio a su cabeza

Por Redacción

Su cabeza tiene un precio para los extremistas islámicos: 74.000 euros. Una cantidad que puede subir hasta los 110.000 euros si se le sacrifica “como a un cordero”, que, en términos religiosos, supone ser degollado. Lars Vilks, nacido en Helsingborg, Suecia en 1946, está en la mira de los fanáticos islamistas desde el 2007, cuando exhibió en una galería de arte de la ciudad sueca Tällerud un puñado de caricaturas del profeta Mahoma con forma de perro. Pero la polémica prendió en toda Europa cuando periódicos suecos decidieron publicarlas. Fue cuando llovieron las amenazas y el terrorista Abu Omar al Baghdahi, vinculado a Al Qaeda, puso precio a su cabeza y a la del director del diario Örebro, el primero en difundir los dibujos. (“El País”)