“Alco de mí”, un reality que desnuda prejuicios

La obra se estrenó este mes. Escrita por Oscar Sarhan, dirigida por Jorge Onofri e interpretada por Marina Trenkner, involucra al público, que entre risas aborda una temática compleja.



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Un punto de vista novedoso y creativo sobre los reality shows.(Foto: miguel gambera )

“Necesitaba demasiado espacio para tanto vacío”, dice Tita Bustingorry, sentada en el cautiverio de su cuarto, con la mirada triste y avergonzada que acarrea romper la dieta y deglutirse un enorme merengue esponjoso, ante la mirada descontenta de su madre, que a modo de colaboración, también está a dieta. La cuestión de la obesidad es hoy, en alguna medida, más reconocida y aceptada que hace unos pocos años atrás, en parte gracias a un sinnúmero de campañas y organizaciones, pero lamentablemente mucho más por la proliferación de reality shows. Una catarata de ridiculizaciones y banalizaciones que, lejos de cumplir una función saludable, terminan por extirpar gran parte del sentido a lo que preocupa sobre el tema, además de exponer a sus participantes a experiencias traumáticas.

“Alco de mí”, una obra escrita por Oscar Sarhan, dirigida por Jorge Onofri y protagonizada por Marina Trenkner justamente viene a sumar su granito de arena en esta batalla contra la estandarización de la belleza y aporta un punto de vista novedoso y creativo sobre estos productos de la industria televisiva. Entre lo cliché de las charlas motivacionales y la precariedad que se le imprime a lo regional, surge la realidad de esta mujer que cambió la forma de verse a sí misma y desarrolló este excéntrico “método nutrilingüístico” con el que, según asegura, permitiría dejar de alimentarse con la violencia que la realidad les ofrece a los gordos, para poder así “digerir” lo que realmente importa.

“Pensamos muchísimo en lo que queríamos decir. Cuando leés la obra por primera vez, el texto te da la opción de irte a lo grotesco y, en vez de reírte con Tita, te reís de Tita. Esa cosa común de decir ‘pobre la gorda sufrida’. No queríamos eso”, iluminó el camino Marina Trenkner, que encarnó al único personaje de esta historia de vacíos y merengues.

Tita, la anfitriona de un reality llamado “Me recupero con esmero”, recorre las ciudades de la región presentando esta supuesta solución que, según asegura, le cambió la vida. Acompañada de su valija en la que acarrea todo tipo de vegetales, agua, la infaltable balanza y peligrosas cantidades de stickers que remiten a la Patagonia, Tita atraviesa la Ruta 22, el Centro Comunitario de Ferri o el Estadio Municipal de Cinco Saltos, brindando a los habitantes de cada poblado este método en el que lo apuesta todo.

“Yo me sentí muy identificada con la obra”, aseguró la actriz y agregó que “las mujeres sufrimos mucho eso, más que los hombres. Es como que se nos exige más”, sostuvo. “Cuando uno se siente vacío, se tiene que llenar con algo”, argumentó. “En la obra ese vacío se llena tratando de encontrarse a uno mismo, de saber quién sos, queriéndote como sos, aceptándote como sos, con tus miserias y angustias”, reflexionó Marina.

Bajo el catálogo de comedia, la función también atraviesa momentos de tristeza y dolor en los que Tita reflexiona sobre su vida. Poco a poco, la actriz va desnudando el maltrato de la sociedad hacia aquellos que no encajan en el estereotipo de belleza, todo en el transcurso de un programa interactivo y en el que el público cumplirá un rol clave. Desde ser convidados con verduras o participar en ejercicios pseudo saludables, hasta gritar “quiero morcilla, dame morcilla”, el espectador nunca se relaja y mantiene su expectativa por lo que ocurrirá con este encantador personaje.

Todos los sábados de julio, a las 22, en la Caja Mágica.

La obra se presenta los sábados de julio, a las 22, en la Caja Mágica (Moreno 354). Aborda una temática compleja como la obesidad, bajo el formato de comedia.

“En la obra ese vacío se llena tratando de encontrarse, de saber quién sos, queriéndote como sos, aceptándote como sos”,

reflexionó la actriz Marina Trenkner, sobre la obra que protagoniza.

Marina Trenkner nació en Buenos Aires. Cuando su padre empezó a trabajar en la Planta de Agua Pesada, en Arroyito, se trasladaron a Cipolletti. A los 14 años empezó a cursar un taller de teatro con César Altomaro. Años después, tras finalizar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Neuquén, se recibió de actriz. Sus comienzos en la vida actoral fueron complejos , ya que a poco de egresar fue madre, lo que la alejó de las tablas. Tras unos diez años de trabajar en un estudio contable y de realizar esporádicas actuaciones, hace dos años que sólo vive del teatro.

Una vida marcada por la actuación

Datos

La obra se presenta los sábados de julio, a las 22, en la Caja Mágica (Moreno 354). Aborda una temática compleja como la obesidad, bajo el formato de comedia.
“En la obra ese vacío se llena tratando de encontrarse, de saber quién sos, queriéndote como sos, aceptándote como sos”,

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“Alco de mí”, un reality que desnuda prejuicios