Alicia Keys, una cantante que lo da todo
Compatibiliza trabajo y maternidad.
Más directa, la cantante aprendió a darlo todo como productora de su música.
Tras vender millones de discos a nivel mundial y llevarse 14 Grammy, Alicia Keys siente haber evolucionado. “Finalmente aprendí a darlo todo”, dice la cantante a sus 31 años y a poco de lanzar “Girl on Fire”, el primer álbum que edita después de contraer matrimonio y dar a luz a su primer hijo, en 2010. –Su nuevo álbum se titula “Girl on Fire”. ¿Qué pueden ir imaginando sus fans? –Adoro este álbum. Adoro cómo se siente, adoro lo que dice, adoro cómo suena… es fresco, emocionante, triunfante, grande, atrevido, audaz, lleno de energía pero también de calma, íntimo, tranquilo. (…) Es experimental, pero su núcleo también está puesto en cosas que ya se pueden esperar de mí. El piano siempre es una presencia importante… Espero que el álbum sea capaz de vincularse con la vida de la gente del modo en el que se vincula con la mía. –Ha pasado tiempo desde su primer álbum, “Songs in A Minor”. ¿En qué cambiaron usted y su música? –¡Guau! Desde “Songs in A Minor” han pasado diez u once años. ¡Es insólito! El núcleo de las canciones y de la música sigue siendo parecido; siempre ha salido de un rincón muy personal, de la experiencia individual. Ahora soy más clara a la hora de expresarme y me encuentro en un lugar desde el que soy más directa. Ahora escribo canciones y tengo mayor claridad al ejecutarlas. Definitivamente me he convertido en una mejor productora, finalmente aprendí a darlo todo. –¿Cómo hace para combinar las giras, las promociones y las grabaciones ahora que tiene un hijo? –Tengo mucha suerte de que ahora esté en una edad en la que pueda viajar conmigo. Creo que es una gran bendición. No tengo que preocuparme porque deba ir todos los días a la escuela. El mundo puede ser su escuela. Pero es diferente, desde ya. Hice mi primer gira europea hace algunos años y al final estaba exhausta. Siempre tendré que sacrificar algo, pero soy capaz de tomar decisiones más adecuadas, de saber qué es lo correcto en el momento. Eso hace que todo sea un poco más conciso. Creo que estoy empezando a entender. –¿Su hijo también aparece en el álbum? –¡Sí! En una canción llamada “When It’s All Over”. Cuando estábamos escribiendo esa canción, él entró en la habitación y me vio al micrófono. Lo dejé a él que hablara –en ese momento era mucho más pequeño–, y simplemente dijo las palabras que sabía. Un tiempo después, cuando estábamos editando el álbum, me di cuenta de que estaría muy bueno ponerlo en pleno esplendor, así que lo puse al final de esa canción. ¡Y es tan tierno! –¿Cómo es un día libre en familia? –Como ayer. Dormimos hasta tarde. Nos levantamos y terminamos yendo al Museo de Arte para Niños, que está buenísimo, yo no lo conocía. Tiene muchas salas, por ejemplo, una para la arcilla, donde se puede jugar y hacer varias cosas. Tiene una sección de pintura en la que se puede dibujar en las paredes con crayones. ¡Está genial! Después fuimos caminando a nuestro cafecito favorito y bebimos un chocolate caliente, y desde allí caminamos hasta el parque y jugamos un poco en el arenero. Para terminar, caminamos a casa, cenamos algo, nos bañamos y nos acostamos. ¡Fue el día perfecto! –¿Hay planes de tener más hijos? –No puedo decir que esté planeado, no lo tengo en la agenda, así es que no puedo decir cuándo, pero sí me encantaría. Es una experiencia hermosa, la estoy disfrutando muchísimo y también estoy disfrutando tener tiempo sólo con él ahora. –¿Qué metas le quedan después de haber llegado tan lejos? –Tengo tantos sueños… Quiero seguir expandiendo mi negocio porque finalmente encontré esta forma tan interesante de expresarme de una manera nueva. Canto, actúo, escribo canciones, produzco, y ahora también tengo esta aplicación tan fantástica para niños. De veras, me encanta este proceso. Quiero explorar nuevas formas de ser creativa y nuevas formas de negocios. Y quiero hacerlo durante muchos años. –¿Cómo hace para que su vida privada no salte a los medios? –Los paparazzi saben que se ligarían una paliza. Me tienen miedo. Ese es el secreto. Y, además, sólo bebo en casa. (DPA)