Alto Valle de Río Negro sin camas: “El colapso sanitario nos pasa por el cuerpo”

Pacientes llegan al hospital de Roca luego de peregrinar por otras instituciones. Un hombre recibió asistencia respiratoria en forma manual durante 14 horas. La historia de la Guardia convertida en Terapia.

Trabajadores bajo presión permanente en las áreas “calientes” del López Lima. (Foto: Juan Thomes)

Trabajadores bajo presión permanente en las áreas “calientes” del López Lima. (Foto: Juan Thomes)

“El colapso sanitario nos pasa por el cuerpo, la mente y el corazón desde el año pasado”.

La frase -que pertenece al médico barilochense Felipe De Rosas- fue lanzada ayer por un profesional del hospital de Roca. Y el peso de cada una de esas palabras aumenta si se conocen los detalles de la situación que se intenta sintetizar. Porque se trató del cierre de un relato crudo, sobre los episodios que ocurrieron durante los últimos días en la Guardia del López Lima, con pacientes que debieron esperar hasta 14 horas para llegar a una cama de terapia intensiva.

El caso de ese hombre que pasó más de medio día en un espacio que nunca fue pensado para la internación fue el más visible, pero no se trató del único.

En las últimas horas del jueves pasado la Guardia tuvo a dos pacientes intubados en forma simultánea, aguardando el pase al área de cuidados críticos.

El profesional que dialogó con RÍO NEGRO habló de un tercer episodio, entre viernes y sábado, en el que la persona afectada directamente falleció en la Guardia, aunque hasta ayer no había mayores precisiones sobre esa situación.

Esas tres personas no se conocían, pero hay un hilo conductor entre sus historias. Todos tenían obra social. Sin embargo, no consiguieron lugar en el sector privado de la ciudad y por eso llegaron hasta el centro público, que no puede rechazar pacientes.

En este punto conviene detenerse, para advertir una situación que se repite desde hace varias semanas. Las clínicas y sanatorios de la región no están recibiendo para internación a afiliados de PAMI, a raíz de un extenso conflicto en el que los prestadores reclaman un reconocimiento acorde a sus gastos por la atención de casos de covid.

De esta manera, los hospitales de la región tienen desde abril sus terapias con mayoría de personas mayores que transitan la enfermedad por coronavirus, mientras las salas del sector privado también están al 100%, pero con una incidencia menor de casos covid y con un menor promedio de edad de esos pacientes.

Con ese marco y dentro de la segunda ola de contagios, el jueves pasado a las 10 de mañana ingresó al López Lima un hombre con un accidente cerebro vascular (ACV) hemorrágico.  “Necesitaba asistencia respiratoria mecánica (un respirador). Estuvo en la Guardia asistido por el personal del servicio, ventilándolo a mano, por más de 14 horas. Recién cerca de la medianoche se pudo desocupar una cama de Terapia para darle asistencia”, describió uno de los profesionales que trabajó en ese turno.

El problema fue que esa situación estresante no fue la última del día.

“Unas horas antes de la 22 ingresó otro paciente -de 70 años- con varias comorbilidades, que también necesitaba asistencia en Terapia Intensiva. Así que por lo menos durante dos o tres horas hubo dos pacientes, intubados, necesitados de asistencia terapéutica que no tenían lugar en el López Lima”, contó el trabajador.

De acuerdo con el testimonio obtenido, a ese segundo paciente recién se lo pudo asistir en la mañana del viernes 7, cuando ya acumulaba varias horas en la sala de guardia.

“Es algo que está sucediendo con frecuencia en nuestro hospital. Por esto decimos que el colapso sanitario, nos pasa por el cuerpo, la mente y el corazón desde el año pasado”, repitió el hombre.

Ese trabajador tiene sobre sus hombros una trayectoria de varios años en el López Lima, pero está convencido de que la pandemia se sumó a una serie de carencias estructurales del sistema, para hacer de estos días un enorme desafío, con sus vidas y las de sus pacientes en el medio.


PAMI y prestadores: un vínculo debilitado


El malestar de los directivos de clínicas y sanatorios privados por la situación del PAMI fue transmitido varias veces a Nación en los últimos meses.

Por caso, en marzo se pidió a través de una nota “la intervención del INSSJP, con el fin de relevar, documentar y pagar las deudas que mantiene con todo el arco de los prestadores privados de salud, incluidos aquellas deudas que por haber sido judicializadas se encuentran a la fecha impagas”.

RÍO NEGRO consultó ayer a las autoridades de PAMI en la provincia sobre la situación.

No hubo respuestas oficiales, pero fuentes de la obra social aseguraron los pagos están al día y que no se registra deuda.

Los voceros contactados dijeron que las demoras no son exclusivas de PAMI y cuestionaron la falta de coordinación en el sistema de derivaciones de la provincia.


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