Alumnos perdieron el lugar de la Escuela Especial de Viedma
Educación decidió trasladar la escuela a una zona rural, a ocho kilómetros de la ciudad. Los padres de los adolescentes con discapacidad presentaron el reclamo.
Un grupo de adolescentes con discapacidad que venían asistiendo a la escuela especial N° 7, dentro de la modalidad “Pos primaria”, están en riesgo de perder lo que aman, porque el Ministerio de Educación decidió su traslado a un establecimiento ubicado en la zona rural, a unos ocho kilómetros del radio céntrico de esta capital.
“Hoy (por el jueves) ya no lo pasaron a buscar en la combi (un transporte adaptado) y se tuvo que quedar en la casa”, se quejó ante DeViedma, Néstor Sepúlveda, padre de uno de los beneficiarios de ese sistema.
Los primeros indicios sobre la pérdida de ese lugar fijo, al que los miembros ya estaban acostumbrados y además se ubica frente al hospital Zatti que cubre emergencias, los tuvieron el 21 de febrero pasado cuando las autoridades del establecimiento educativo les comunicaron que ya no existe el cargo de personal de atención y que la opción educativa es la Escuela Laboral del Dique.
El sistema “Pos primario” está asignado para aquellos casos de alumnos con discapacidad que lograron superar las metas de ese nivel.
Sin embargo, en este caso y lejos de quedarse de brazos cruzados; los padres presentaron un reclamo ante la directora de Inclusión Educativa y Educación Especial, Roxana Méndez, planteado su formal rechazo a la medida alegando que el edificio de las chacras no posee transporte propio adecuado y tomando en cuenta que sus hijos están expuestos a sufrir convulsiones y su debida atención médica no se encuentra garantizada.
Entre otros motivos para oponerse a la medida son que la escuela laboral no cuenta con preceptor especial para atender las necesidades de los alumnos y tampoco existe suficiente señal telefónica que permita una rápida comunicación ante cualquier emergencia que pueda suscitarse.
Frente a esta situación el supervisor de enseñanza, Ricardo Dávila, mantuvo una reunión con los padres en la que éstos, le dieron a entender que desde la escuela 7 no se mueven con lo cual la decisión final quedó para que la tome en estos días la funcionaria Méndez.
Los padres insistieron en la necesidad de mantenerse allí en virtud de que el céntrico establecimiento está próximo al hospital, y por otra parte, los chicos consideran que la escuela 7 es su segunda casa en virtud de la adaptación a la que ya se acostumbraron.