“Antes de la ciclovía, hay que solucionar muchos problemas”
Mientras transitaba con el auto el jueves 1º de mayo, debajo de la lluvia que a esa hora ya llevaba varias horas, luego de caer en un profundo y filoso bache –el cual no produjo aparentemente ningún daño en virtud de que la velocidad desplegada era muy baja– recordé que durante la semana pasada miembros de la Municipalidad de Neuquén y algunos concejales anunciaron con mucho entusiasmo un proyecto de ciclovías para nuestra ciudad, que solucionaría los graves problemas de tránsito. Eso llevó a preguntarme si nuestros representantes conocen los verdaderos problemas en la materia, en función de que a diario sufro al conducir mi automóvil por la ciudad diversos problemas de larga data, a saber: grandes números de automóviles, camiones de grandes dimensiones estacionados en doble fila, ante la total ausencia de inspectores o policías de Tránsito que adopten alguna medida al respecto, recordando que sí los hay para labrar infracciones por el sistema de estacionamiento medido, de tan alto costo. Si recorremos la ciudad, podrá observarse también inmensa cantidad de baches, como el que padecí en mi paseo, los cuales subsisten durante meses hasta que normalmente les efectúan una reparación provisoria (permanente) que pocos días durará. Así también resulta notable que veamos coches estacionados a contramano, situación ésta que genera confusión en los peatones y por ende accidentes. También automóviles estacionados sobre la vereda, en algunos casos cortando totalmente el paso para los peatones. Y hablando de peatones, los invito a que tomen una silla de ruedas, acomódense bien y luego traten de desplazarse por las veredas de nuestra preciada ciudad; a tal fin sugiero que tomen la diagonal Nueve de Julio entre Hipólito Yrigoyen y Almirante Brown, traten de subir y luego tomen la vereda de la calle Alte. Brown hacia el norte. Si lo logran, también los invito a que traten de subir por la vereda oeste de la calle Yrigoyen desde Nueve de Julio hasta Periodistas Neuquinos; yo les aseguro que no lo van a lograr, ni siquiera si tomaran en reemplazo de la silla de ruedas un par de muletas para alivianar su travesía. Podía describir innumerable cantidad de veredas en similares condiciones y ¿saben a que lleva esto? A que los peatones se vean obligados a transitar por las calles, y en éste caso particular lo mas indignante es que dichas veredas, construidas de acuerdo al capricho de cada frentista, las podemos observar frente a casas gigantescas de valor incalculable, lo cual a mi parecer es imperdonable. ¿Y por qué es imperdonable? Porque también las veredas son inexistentes en numerosas barriadas de nuestra querida ciudad, pero en ese caso se presenta la excusa de su alto costo inafrontable. Como no es mi deseo aburrir con mi queja, me voy a limitar a decir que previo a la “ciclovía” tan anunciada, a fin de solucionar el problema del tránsito, ruego a nuestros representantes que arbitren los medios a su alcance para ir cumpliendo con su deber y resolver éstos y tantos otros problemas adeudados a la comunidad y cuyas soluciones brillan por su ausencia. Roberto Darío Berenguer, DNI 16.052.352 Neuquén
Roberto Darío Berenguer, DNI 16.052.352 Neuquén
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