Así son las casas que llegan desde China en un contenedor y pueden instalarse en apenas una hora

Las viviendas modulares fabricadas en China llegan al país dentro de un contenedor y algunos modelos pueden desplegarse en apenas una hora. Cuánto cuestan, cómo es el proceso de importación y la historia de una familia argentina que eligió esta alternativa para tener su casa propia.

Por Redacción

La importación de viviendas modulares gana terreno como una alternativa más rápida y económica frente a la construcción tradicional. Cuánto cuestan, cómo llegan al país y la historia de una familia argentina que apostó por este sistema.

Comprar una casa por Internet y recibirla dentro de un contenedor marítimo ya no es una idea futurista. Las viviendas modulares fabricadas en China comenzaron a despertar interés en distintos países, incluida la Argentina, por ofrecer una solución que combina rapidez de montaje, diseño contemporáneo y costos inferiores a los de una construcción convencional.

Según un informe publicado por La Nación, estas viviendas llegan desmontadas, listas para ensamblarse sobre el terreno, y algunos modelos pueden desplegar su estructura principal en apenas una hora, aunque luego requieren trabajos de terminación y conexión a los servicios.

Cómo son las casas modulares que llegan desde China


Las empresas chinas especializadas en este tipo de construcciones trabajan principalmente con dos sistemas: contenedores adaptados o paneles estructurales, como steel frame o SIP, que permiten un armado rápido y una buena aislación térmica.

Las viviendas pueden personalizarse antes de su fabricación, tanto en la distribución de los ambientes como en los materiales y terminaciones. Existen modelos de uno, dos o tres dormitorios, con cocina integrada, baño completo y amplias superficies vidriadas.

Las versiones más completas incluyen:

  • Carpinterías con doble vidrio hermético (DVH).
  • Aislación térmica reforzada.
  • Instalaciones eléctricas y sanitarias prearmadas.
  • Pisos vinílicos de alto tránsito.
  • Cocina con mobiliario básico.
  • Revestimientos interiores listos para habitar.

Además, muchos fabricantes ofrecen la posibilidad de unir varios módulos, lo que permite ampliar la superficie según las necesidades de cada familia.

Cuánto cuesta importar una casa desde China


De acuerdo con La Nación, una vivienda modular de 100 metros cuadrados puede costar entre 18.000 y 35.000 dólares en origen, dependiendo del diseño, el nivel de equipamiento y la calidad de los materiales.

Sin embargo, ese valor corresponde únicamente a la fabricación. Para conocer el costo real en Argentina es necesario sumar otros conceptos.

Entre ellos se encuentran:

  • Flete marítimo, que puede oscilar entre 3.000 y 7.000 dólares por contenedor.
  • Seguro internacional.
  • Gastos portuarios.
  • Despacho aduanero.
  • Derechos de importación, IVA y otros tributos.
  • Mano de obra para el montaje.
  • Platea o fundación.
  • Conexión a los servicios.

Al considerar todos esos gastos, el costo final de una vivienda de 100 m² lista para habitar puede ubicarse entre 45.000 y 80.000 dólares, según el proyecto y las características elegidas.

La historia de la familia que instaló su casa en una hora


Uno de los casos que más repercusión tuvo en el país fue el de una familia de Santa Fe, que decidió importar una vivienda modular directamente desde China para resolver rápidamente su necesidad habitacional.

Según contó Leticia Leites en una entrevista con Radio 2 de Rosario, la decisión surgió cuando debían dejar la vivienda que alquilaban y contaban con apenas seis meses para mudarse. Como ya tenían un terreno propio, comenzaron a evaluar distintas alternativas.

Después de comparar presupuestos de fabricantes argentinos, optaron por importar una vivienda modular.

El modelo elegido tiene 72 metros cuadrados, tres dormitorios, un baño y cocina equipada. Toda la estructura llegó dentro de un contenedor marítimo y fue desplegada sobre el terreno en aproximadamente una hora.

La inversión total rondó los 50.000 dólares e incluyó la fabricación, el transporte internacional, la importación, el despacho aduanero y el montaje.

Diseño flexible y montaje rápido


Aunque la estructura principal quedó instalada el mismo día, la familia necesitó alrededor de una semana para completar las terminaciones interiores, colocar zócalos, sellar uniones y terminar algunos detalles estéticos.

Según explicó la propietaria, otra de las ventajas del sistema es que el diseño puede modificarse antes de la fabricación. Es posible cambiar la cantidad de ambientes, redistribuir los espacios e incluso unir dos módulos para crear una vivienda de mayor superficie.

En este caso, la casa incorpora grandes paños vidriados polarizados, aberturas con DVH y una estética contemporánea, con líneas simples y espacios integrados.

Una tendencia que crece en el mundo


Las viviendas modulares vienen ganando protagonismo en distintos mercados gracias a la posibilidad de reducir tiempos de obra, minimizar desperdicios y controlar mejor los costos de construcción.

Si bien en Argentina la importación todavía implica trámites aduaneros, impuestos y una planificación previa, el interés por este tipo de soluciones continúa creciendo entre quienes buscan una alternativa diferente para acceder a una vivienda propia.


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