Cómo transformaron una cárcel de máxima seguridad en un hotel de 1000 dólares la noche
Tras siete años de trabajo, el emblemático edificio de ladrillo rojo y arquitectura románica de la era Meiji en Japóm se convirtió en un exclusivo resort. Combina la historia penitenciaria con suites de alta gama, alta cocina y un museo propio.

Inaugurada en 1908 durante la era Meiji y declarada Patrimonio de la Humanidad, la prisión de Nara cerró definitivamente en 2017 tras 109 años de historia en Japón. Hoy, tras una minuciosa restauración de siete años dirigida por el estudio Azuma Architect & Associates, el emblemático edificio de ladrillo rojo y arquitectura románica ha sido transformado en el Hoshinoya Nara Prison, un hotel de lujo operado por Hoshino Resorts.
Una joya arquitectónica de la era Meiji
Diseñada originalmente por Keijuro Yamashita, la institución formaba parte de las llamadas Cinco Grandes Prisiones de Japón junto a las de Nagasaki, Kanazawa, Chiba y Kagoshima, siendo la única de este grupo que sobrevivió al paso del tiempo.



El complejo sigue el denominado Sistema Haviland, caracterizado por bloques de celdas distribuidos radialmente desde una torre de vigilancia central. Esta llamativa organización geométrica estructura hoy la experiencia de los huéspedes en una parcela de 100.000 metros cuadrados (equivalente a unas 14 canchas de fútbol).
Del confinamiento al confort de alta gama
La intervención arquitectónica logró adaptar los estrictos espacios de detención en amplias suites y áreas comunes sin borrar las huellas del pasado:





- Integración de espacios: Varias celdas individuales de aislamiento se unieron para dar forma a generosos alojamientos. Por ejemplo, el pabellón de 10 celdas ahora funciona como una unidad integrada que incluye dormitorio, sala de estar y comedor, mientras que la suite Deluxe abarca 11 antiguas celdas.
- Capas constructivas a la vista: La mampostería artesanal, los techos abovedados y las molduras originales coexisten de manera armónica con refuerzos de acero contemporáneos, paneles de madera y mobiliario de inspiración europea.
- Gastronomía y diseño: El hotel cuenta con un restaurante de alta cocina franco-japonesa, salones ubicados en el atrio principal y un paisajismo diseñado por Hiroki Hasegawa que reinterpretó los antiguos patios de seguridad. Además, se construyó una pasarela exclusiva que conecta con el Museo de la Prisión de Nara, un espacio dedicado a preservar la memoria histórica y social del lugar.



Datos clave para visitantes
- Ubicación: Situado a solo 10 minutos en auto de la estación JR Nara y a 6 minutos de la estación Kintetsu Nara.
- Tarifas: Las tarifas por noche parten desde los 147.000 yenes japoneses (aproximadamente US$906 al tipo de cambio actual).
Este proyecto se posiciona como un referente internacional en la reutilización adaptativa, demostrando que es posible rescatar grandes piezas de la arquitectura histórica dándoles una nueva vida útil sin alterar su identidad.

Inaugurada en 1908 durante la era Meiji y declarada Patrimonio de la Humanidad, la prisión de Nara cerró definitivamente en 2017 tras 109 años de historia en Japón. Hoy, tras una minuciosa restauración de siete años dirigida por el estudio Azuma Architect & Associates, el emblemático edificio de ladrillo rojo y arquitectura románica ha sido transformado en el Hoshinoya Nara Prison, un hotel de lujo operado por Hoshino Resorts.
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