Balean a sereno en un atraco en J. J. Gómez

Sufrió un escopetazo en el pecho. Lo atacó una banda de tres encapuchados.

Por Redacción

ROCA (AR).- No le dieron tiempo a ninguna reacción. Apoyaron el caño de la escopeta contra el vidrio de la pequeña garita del guardia y dispararon a quemarropa.

Así comenzó el calvario para Mariano Fassi, de 26 años, sereno en la planta de estacionamiento de camiones que la empresa Carlos Isla tiene en la zona de J. J. Gómez, quien ayer a la madrugada fue víctima de un violento asalto por parte de una banda integrada por tres delincuentes.

El hombre pasó dos horas tirado en el suelo con 18 perdigonadas en el pecho, abdomen y pelvis, hasta que los propios empleados de la firma lo asistieron.

Todo comenzó cerca de las 2 de la madrugada cuando el cuidador, que trabaja para una empresa privada de seguridad, se encontraba en la garita de la planta ubicada a pocos metros del acceso al barrio desde la Ruta 22. Es un predio donde habitualmente los transportes de la empresa, dedicada a la venta de materiales de construcción, descargan sus productos. El terreno tiene acceso desde la Ruta 22 y la Ruta 65, pero se estima que los tres sujetos cortaron un alambrado e ingresaron por una chacra ubicada sobre calle Félix Heredia para no levantar sospechas. Fue así que los encapuchados sorprendieron a Fassi cuando el joven estaba en la garita ubicada a metros de calle Castello.

Los sujetos no emitieron ni una sola palabra. Sólo apoyaron el caño de la escopeta en el vidrio y dispararon sin piedad. El cristal sirvió para amortiguar la salida de los perdigones del arma de fuego y fue eso lo que le salvó la vida.

Una vez que controlaron la situación comenzaron a exigirle que revele el lugar donde guardaban los televisores plasma y las computadoras. Malherido, el hombre intentaba explicarles que a ese lugar sólo llegaban camiones con materiales.

A pesar del estado en el que se encontraba, los sujetos no dudaron el patearlo y golpearlo en la cabeza. Finalmente, después de varios minutos de tormentos, lo maniataron y huyeron con un par de teléfonos celulares, un teclado y la motocicleta de 150 cc del trabajador.

Fuentes policiales confiaron que Fassi se arrastró unos 800 metros hasta el acceso a la planta, donde había tres camiones estacionados y con sus respectivos choferes durmiendo en el interior. Pero por temor ninguno de ellos atendió el pedido del hombre, quien quedó tirado en el suelo hasta cerca de las 5, cuando lo encontraron sus compañeros.

De la “lluvia” de perdigones, cuatro ingresaron al cuerpo de Fassi y le provocaron lesiones en un pulmón y en los intestinos. El sereno permanecía anoche estable en el área de cuidados intermedios del sanatorio Juan XXIII, tras haber sido operado de urgencia. De las primeras diligencias participó el personal de la Subcomisaría 68ª de J. J. Gómez y de Criminalística.