Bandas rivales: una historia de sangre y marginalidad

Ya son cuatro los crímenes. La venganza se confunde en una espiral de violencia que parece no tener fin.

Por Redacción

POLICIALES

JORGE VILLALOBOS

jvillalobos@rionegro.com.ar

En el edificio de Tribunales de esta ciudad hay rostros que con frecuencia visitan los juzgados de Instrucción. Son jóvenes conocidos para varios funcionarios y empleados judiciales. Arrastran historias complejas. Varios son protagonistas de enfrentamientos y rivalidades que se resuelven a sangre y fuego.

Esa espiral de violencia, que se alimenta de la venganza y marginalidad, se cobró hasta el momento cuatro vidas. Todos jóvenes pobres de barrios del Alto de Bariloche. Luciano Andrés Sonhutter es la cuarta víctima. Tenía 19 años y un proyectil le perforó el corazón. Pero sus problemas habían comenzado mucho antes, según la información judicial a la que accedió “Río Negro”.

Faltaban pocos minutos para la medianoche del 12 de mayo de 2012, cuando en la calle Rosales al 1710 se produjo una riña. Jóvenes que habían compartido un asado se enfrentaron. Juan Javier “Gordo” Pérez estaba siendo golpeado por Diego Aravena, César Antonio “Polaco” Ángel y Sonhutter. Yanina Alfonsín observó cómo agredían a Pérez, quien era su novio. La joven de 27 años decidió intervenir.

Tomó un cuchillo y atacó al “Polaco” Ángel. Le aplicó dos puntazos en el antebrazo izquierdo y una certera puñalada en el lado izquierdo del pecho que llegó al corazón. “El Polaco” murió minutos después a raíz de la grave hemorragia. Tenía 19 años.

Tras el homicidio, Alfonsín huyó de la ciudad y estuvo prófuga hasta el 29 de septiembre pasado, cuando fue capturada por policías en Mar del Plata.

La trajeron detenida hasta esta ciudad y desde los primeros días de octubre permanece alojada en el Penal 3, porque fue procesada con prisión preventiva por el crimen de Ángel.

Amigos y familiares del “Polaco” fueron en busca de venganza. Alrededor de las 10.15 del 31 de agosto de 2012, Carlos Alejandro Maximiliano Chávez y Sonhutter se presentaron en el domicilio de José Fabián Pérez, que vivía en Mascardi 18.

Chávez y Sonhutter, junto con otro sujeto, esperaron a Pérez y lo atacaron con cuchillos y un arma de fuego. Pérez sufrió hasta dos cortes en la zona posterior de los testículos y además le dispararon dos veces a corta disctancia. Horas después, Pérez murió. Tenía 28 años y había sido condenado por el homicidio culposo de Facundo Caucau, quien murió el 12 de enero de 2012 luego de que a Pérez se le escapara un disparo cuando manipulaba un arma.

Un amigo de Pérez vengó su muerte el 11 de noviembre de 2012. Carlos Chávez iba en una motocicleta con un adolescente. Un menor de edad interceptó a Chávez en la calle Quilahueche del barrio Nahuel Hue. “Vos qué onda con los pibes”, le gritó el menor y empujó a Chávez que cayó de la moto al suelo, con el acompañante.

Luego, el agresor le clavó un cuchillo en la espalda y escapó corriendo. La herida seccionó la arteria aorta torácica y provocó una aguda hemorragia que causó su muerte. Chávez tenía 28 años.

Tras el homicidio de Pérez, Sonhutter escapó a Chile y, por eso, se dictó la orden de captura internacional. Fue detenido en marzo pasado en Puerto Montt y extraditado a la Argentina.

Cuando llegó a Bariloche fue indagado por el juez Martín Lozada por el homicidio de Pérez. Tras comparecer ante el magistrado quedó en libertad, lo que provocó la furia de algunos familiares de Pérez, que expresaron en Tribunales su descontento. La madrugada del 29 de marzo último, Sonhutter fue asesinado en el barrio Nuestras Malvinas de un disparo. Por ese homicidio hay cinco jóvenes detenidos, aunque el principal sospechoso es el “Gordo” Pérez, hermano de José Fabián, informaron fuentes judiciales.

Tras el homicidio de Sonhutter, vecinos del barrio aseguraron haber escuchado a allegados del joven que juraron que habrá venganza.

DeBariloche