Bariloche: nuevo lugar de esperanza para las personas en situación de calle

Por Redacción

El aviso que acompaña esta nota (ver foto) esta cada vez más presente en los medios de comunicación. ¡Tomemos conciencia de esta realidad nacional que nos afecta a todos!

Bariloche, como muchas ciudades patagónicas, no se escapa de esta problemática. Sin embargo, aquí las bajas temperaturas no son exclusivas del invierno, se pueden dar a lo largo de todo el año y eso hace que, entre nosotros, este problema sea constante.

La problemática de la gente en situación de calle que se ha extendido en muchas de las ciudades del país no tiene la misma dimensión en las pequeñas localidades del interior ni en la Patagonia. En estos lugares siempre ha habido personas en esta condición, heridas por el alcohol, la droga o las enfermedades mentales… son los linyeras, los changas, los mendigos, los hombres de la bolsa y tantos otros nombres con los que los hemos identificado desde hace años.

Si en las grandes ciudades a veces pasan desapercibidos, en nuestras ciudades del interior siguen presentes, como aquellos a quienes la sociedad no les puede dar una respuesta cuando sus familias, amigos o las instituciones fracasan en los procesos de recuperación. Muchos de ellos son los que no recurren a los centros de Alcohólicos Anónimos porque no quieren dejar su ritmo de vida y tampoco desean asistir a los centros de recuperación, pagos o no, que existen en todo el país. Son los que están ahí… esperando algo para comer o para beber.

Las respuestas en grandes y pequeñas ciudades no se hizo esperar. Comedores diurnos o nocturnos, viandas nocturnas, albergues públicos o privados y los hogares de tránsito de diversos orígenes generan acciones a favor de ellos, siempre y cuando ellos las acepten o estén de acuerdo con las condiciones mínimas de ausencia de alcohol y normas de convivencia.

Bariloche pudo mejorar la propuesta del Hogar Rogelio por el Hogar Emaús y, desde aquel 29 de julio de 2008, hemos ido creciendo y prestando servicios de mayor calidad, sin que la libertad de los beneficiarios se vea agredida y, por lo tanto, dejando que algunos sigan en la calle sin recibir, sino ocasionalmente, estos servicios.

Nueva iniciativa

A los diez años del Hogar Emaús, la Fundación Emaús Bariloche, unida al Obispado de Bariloche y con el apoyo de la Municipalidad y otros organismos estatales, desea generar un nuevo lugar de esperanza. Queremos ratificar el esfuerzo para que se minimicen los problemas y las muertes por hipotermia, ahora en el caso de mujeres que, por diversas razones, se quedan en situación de calle, o bien llegan a buscar trabajo, o de paso y no encuentran un refugio.

Durante estos años, en el caso de una pareja que llegaba a Bariloche en busca de trabajo, el varón podía encontrar en el Hogar Emaús un techo pero no la mujer, que debía refugiarse en la Terminal o los pasillos del hospital.

En los últimos años, desde el DAPA y Salud Mental del Hospital Zonal, la casa Camino Abierto y los referentes de Desarrollo Social de la Municipalidad y Provincia y Emaús como observador, se estuvo analizando la realidad. Y llegamos a este diagnóstico: si la delegación provincial se hace responsable de niños y adolescentes amparados por ley, sólo quedarían algunas situaciones puntuales, que no excederían las 6 mujeres que, en el ínterin, deben encontrar soluciones transitorias de techo y abrigo.

A este diagnóstico hay que sumarle la gran cantidad de personas que vienen a Bariloche a buscar trabajo por considerarlo un buen lugar turístico pero que al llegar descubren la dura realidad y se encuentran en la calle, como así también muchas mujeres que viajan por el país o de regreso a Chile, situaciones que no pueden resolver. Se suman aquellas que deben dejar la casa por falta de pago del alquiler o por discusiones familiares que no llegan a la violencia física.

Queremos abrir los brazos, acogerlas y ayudarlas a regresar a sus lugares de origen, o bien alentarlas para conseguir trabajo y, con más confianza en sí mismas, salir a alquilar. ¡Este es el primer ámbito en que querríamos trabajar! Y, cuando el voluntariado se encuentre más capacitado, poder dar respuesta a las mujeres en situaciones crónicas arriba mencionadas.

Como se puede observar, el objetivo del hogar es bien simple: en una primera etapa buscamos consolidar el voluntariado, luego podríamos ampliar el servicio a situaciones más exigentes.

De hecho, la casa que se ofrece en comodato, y que tenemos que acondicionar, sólo tiene 3 cuartos en los que podrán dormir 3 ó 4 mujeres como máximo y en cuchetas. O sea, 12 como máximo.

La problemática de los menores de edad tendría que ser resuelta por el Senaf y el SAF; los casos de violencia familiar, por los dispositivos estatales o judiciales pertinentes y siempre con el apoyo de las instituciones partes.

El Hogar de Tránsito, nocturno en principio, para mujeres en situación de calle, al que dimos el nombre de Betania, estará atendido por voluntarias/os que se harán responsables de abrir la casa, en este primer momento entre las 18 y las 9 o 10 de la mañana siguiente. Si puede estar abierto el resto del día dependerá de la buena voluntad de los barilochenses, sumando talleres y proyectos de capacitación; como también de quienes tendrán que colaborar con el sostenimiento del mismo puesto. Hasta el presente sólo contamos con el comodato de la casa, como aporte municipal. Tenemos esperanza y el desafío es grande. En cuanto haya voluntarios y la casa esté habitable, Bariloche podrá contar con el Hogar Betania.

*Sacerdote, a cargo del Hogar Emaús de Bariloche

Queremos ratificar el esfuerzo para que se minimicen los problemas y las muertes por hipotermia, en el caso de mujeres que, por diversas razones, se quedan sin techo, o bien llegan en busca de trabajo o de paso y no hallan refugio.

Datos

Queremos ratificar el esfuerzo para que se minimicen los problemas y las muertes por hipotermia, en el caso de mujeres que, por diversas razones, se quedan sin techo, o bien llegan en busca de trabajo o de paso y no hallan refugio.

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