Barroso no quiere otra Constitución europea
En medio de la crisis en torno a la Constitución Europea, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se mostró en contra de una nueva negociación del documento.
«El texto es un compromiso muy delicado cuyo trabajo ha tomado varios años», dijo Barroso en la localidad italiana de Messina, citado ayer por su oficina en Bruselas.
Los ministros del Exterior de la entonces Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) acordaron hace 50 años, el 1 y 2 de junio de 1955, negociar sobre la integración de más sectores, de lo que luego surgieron los Tratados de Roma, de 1957. Es muy difícil imaginarse cómo podría haber de nuevo un compromiso, ya que el rechazo de los ciudadanos en Francia y Holanda responde a diversas razones, indicó el jefe del Ejecutivo comunitario.
En los referendos celebrados en los dos países, la Constitución Europea fue rechazada. En lo concerniente a proseguir con la ratificación del tratado constitucional, Barroso subrayó que los Estados miembro deben evitar por el momento dar pasos unilaterales.
Lo que deben hacer es ponerse de acuerdo en la cumbre de la UE prevista para el 16 y 17 de junio en Bruselas, indicó. «Estoy convencido de que es posible y deseable un mensaje de consenso», aseguró. Barroso se opuso a que las instituciones de la UE sean consideradas responsables del fracaso de la Constitución Europea en Francia y Holanda.
Una nueva víctima del «No» se conoció ayer ya que el ex primer ministro francés Laurent Fabius, que hizo campaña por el 'no' en el referéndum del domingo pasado, en una posición contraria a la línea oficial del Partido Socialista, fue excluido ayer de la dirección del PS, informó un portavoz.
El Consejo Nacional del Partido Socialista, el «parlamento» de la principal fuerza de oposición en Francia, votó la instauración de una «dirección homogénea» excluyendo a Laurent Fabius, número dos del partido, y a sus partidarios, precisó el portavoz socialista Julien Dray. La decisión se tomó por 167 votos a favor, 122 contra y 17 abstenciones, se precisó en el entorno del presidente del grupo socialista en la Asamblea Nacional, Jean-Marc Ayrault. El Consejo Nacional, que se realiza a puerta cerrada, también votó para convocar un congreso anticipado, el 18 de noviembre. (DPA/AFP)
Comentarios