Beeuwsaert y Zabala, dos para la música

El pianista y el guitarrista unensu talento.

Redacción

Por Redacción

Eduardo Rouillet

Sergio Zabala y Andrés Beeuwsaert se presentan mañana, a las 21, en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Comahue, en Neuquén, con Nicolás Leiva como artista invitado. Y el mismo día, pero a la medianoche, estarán en Roca, en La Esquina de Córdoba y Tucumán.

Al día siguiente, a las 21:30, harán lo propio en Arpillera Cultural, Alderete 511 de Neuquén.

Sergio integra desde 2007 el cuarteto de guitarras La Hendija, junto a Sebastián Henríquez, Mariano Lucesoli y Sebastián Luna.

Nacido en Villa Dolores en 1982, este notable guitarrista cordobés comenzó su actividad como tal y como cantante a los siete años. Junto a su padre formó el Dúo Puntano, que grabó tres discos de folclore. Desde 1998 participó en el conjunto Los herederos del canto. Desde el 2002, estudió la Licenciatura en Composición Musical en la Universidad Nacional de Córdoba.

Trabajó como acompañante y director musical en tango y folclore, de Facundo Saravia, Suna Rocha, María Ofelia, Oscar Alem, Néstor Basurto, María de los Ángeles Ledesma y Cosecha. A partir del 08, se radicó en Brasil para estudiar orquestación y perfeccionamiento instrumental en música popular.

Sergio vive hoy en Buenos Aires, donde integra el elenco tanguero de La Casa de Carlos Gardel.

“A dúo tengo la libertad de no seguir estrictamente un arreglo escrito o pautado. El papel de cantautor tiene licencia para tocar una cosa diferente a otra en una misma noche. Es un espacio donde puedo mostrar mi tarea compositiva, más que nada, y también exponer la guitarra y la voz como Dios la trajo al mundo. El piano es una pieza muy importante, hasta para mi vida, porque tengo una historia con él, linda y triste, a la vez. Mi abuela era pianista, falleció muy jovencita y el piano en mi familia, en mi casa, siempre fue como un símbolo un poco confuso. Traía buenos y malos recuerdos”, le cuenta a “Río Negro”

–Era una presencia y una ausencia también…

–Totalmente. Es un instrumento increíble, pero en casa era como un ataúd, una imagen mortífera. Felizmente, después, con la música, eso se fue curando. Pero, tengo una falta… Siempre digo que en otra vida lo voy a tocar… En realidad me gustaría estudiarlo, mis músicos favoritos son pianistas. Y a Andrés (Beeuwsaert) lo conozco, lo escucho desde hace mucho tiempo, acompañando a Fat Fernández, Javier Malosetti, Pedro Aznar, el Flaco Spinetta y un montón de colegas que admiro, incluyéndolo. Hoy, que la vida me da el regalo de compartir la música con él, no tengo palabras para describir lo que significa para mí.

En el dúo, son dos que tienen el trabajo y el rol de complementarse, como en las parejas. Las canciones que vamos a presentar este fin de semana, ya nacieron con una suerte de arreglo. No son solo melodía y letra. Cuando compongo, hay alguna idea tímbrica que me sugiere, ya sea para trabajar con la textura o la armonía. Y en el caso del piano y la guitarra, no sé qué cosa extraordinaria pasa que la unión de los dos timbres genera un tercero, maravilloso. Ambos son para mí el unísono. Genial… suena muy especial la unión de ambos instrumentos.

El pianista Andrés Beeuwsaert –que supo acompañar a Spinetta y a Charly García– y el guitarrista de La Hendija, en escena.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora