Bolivia: terribles consecuencias de la nueva ley que autoriza el trabajo infantil

El sociólogo y politólogo Franco Gamboa advierte que “equiparar los derechos de los niños con el mundo adulto puede traer consecuencias sociales y psicológicas pues los jóvenes obreros saltarán etapas clave de su formación y se corre el riesgo de tener una generación de adultos tempranos”.



EL MUNDO

LA PAZ (DPA).- La nueva ley que autoriza a los menores de diez años a que realicen actividades laborales en Bolivia “incentiva el trabajo infantil”, especialmente en las áreas rurales donde el control del Estado es escaso, consideró el sociólogo y politólogo Franco Gamboa.

“Varias instituciones como Unicef y la Defensoría del Pueblo han hecho los esfuerzos para evitar que se legalice el trabajo infantil en las condiciones que se redactó la normativa”, afirmó el experto, que conoció el proyecto del nuevo Código Niña, Niño, Adolescente cuando éste era sometido a consultas institucionales.

Gamboa, especialista en gestión pública y relaciones internacionales, precisó que si bien la realidad social boliviana ha obligado a miles de niños a trabajar para apoyar a sus familias, “ahora con la ley las familias tendrán un incentivo para enviar a sus hijos al mercado laboral”.

El nuevo Código, promulgado el 17 de julio por el gobierno del presidente Evo Morales, permite “excepcionalmente” el trabajo infantil desde los diez años y ordena a los empleadores a reconocer los derechos laborales desde los 14.

La normativa establece que la jornada laboral para los pequeños trabajadores, comprendidos entre 14 y 17 años, será de seis horas, de manera que tengan tiempo para su formación. En el caso de los más pequeños (comprendidos entre los 10 y 13 años), solo podrán realizar labores con autorización de la Defensorías de la Niñez y por “cuenta propia”.

“Equiparar los derechos de los niños con el mundo adulto puede traer consecuencias sociales y psicológicas pues los jóvenes obreros saltarán etapas clave de su formación y se corre el riesgo de tener una generación de adultos tempranos”, afirmó el experto.

En ese marco, también lamentó que se haya reducido la edad de imputabilidad penal de los menores de 16 a 14 años “sin haber establecido una política pública” que permita la prevención de la delincuencia juvenil y la reducción de la pobreza.

Bolivia había ratificado un convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que fija la edad mínima laboral en 14 años, entre otras normativas internacionales que obligan a erradicar las peores formas de explotación, entre ellas la zafra y la minería.

Según la OIT, en América Latina y el Caribe unos 13 millones de niños forman parte del mercado laboral. En Bolivia sumaron 850.000 pequeños trabajadores en 2008, una cifra que será actualizada este año con un estudio desarrollado por el gobierno boliviano.

Gamboa considera que la norma “provocará una seria disyuntiva en las organizaciones internacionales”, porque el instrumento legal también establece avances en materia de protección y garantías en favor de la infancia como la facilitación de la adopción.

Según el experto, la norma debió consignar mayores medidas de protección por parte del Estado con el incremento de los bonos que promuevan la formación escolar. El especialista destacó así la existencia de los recursos que entrega cada año el gobierno a los estudiantes para respaldar su permanencia en las escuelas.

No obstante, la aplicación del nuevo Código Niña, Niño, Adolescente no será inmediata, pues concede un año para que las alcaldías, responsables de las Defensorías de la Niñez, cuenten con los recursos humanos y técnicos suficientes. La norma también deberá contar con reglamentos específicos para cada una de sus disposiciones.


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