Brasil: anulan aumentos, pero la protesta sigue
Batalla campal antes del partido México-Brasil.
AP
SÃO PAULO (AP/AFP).- Las autoridades en São Paulo dejaron sin efecto el aumento de 10 centavos en las tarifas de autobuses y el metro, el hecho que provocó enormes protestas en todo el país. Sin embargo, es poco probable que la medida sirva para apaciguar las enormes manifestaciones, que trascendieron la indignación provocada por los aumentos de tarifas para convertirse en protestas comunitarias contra los deficientes servicios públicos en el país más grande de América Latina.
El alcalde paulista Fernando Haddad dijo que “esto significará un gran sacrificio y tendremos que reducir inversiones en otras áreas”. En su conferencia de prensa, Haddad no aclaró dónde se producirían otros recortes. El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, también confirmó la anulación del aumento de tarifas.
Ayer, la ciudad de Fortaleza fue escenario de una violenta batalla campal entre la policía y unos 40.000 manifestantes anti-Mundial, en un enfrentamiento ocurrido en las inmediaciones del estadio Castelao, cuando la policía trataba de impedir que llegaran al estadio Castelao antes del partido entre Brasil y México por la Copa Confederaciones.
La policía del estado Ceará disparó balas de goma, gas lacrimógeno y gas pimienta para dispersar a los manifestantes, que habían superado violentamente un control policial en una calle por la cual se accede al estadio.
Los manifestantes, que protestan contra la organización del Mundial de fútbol del año próximo, se sumaron a la ola de protestas que se ha instalado en Brasil por varios motivos. Varios manifestantes lanzaron piedras y palos contra los policías y cantaron consignas contra “remociones de familias pobres de sus casas, exclusión social y especulación inmobiliaria”.
Ceará es un estado gobernado por Cid Gomes, del Partido Socialista Brasileño (PSB), aliado del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.
Las manifestaciones esporádicas también continuaron en Niteroi, la ciudad hermana de Río de Janeiro, y otras ciudades donde los residentes exigían mejoras en los servicios públicos que reciben a cambio de elevados impuestos y aumentos. En una de varias protestas, unas 200 personas bloquearon la carretea Anchieta que une São Paulo con el puerto de Santos.
Los manifestantes reclamaban antes del partido por la expulsión de familias pobres de sus terrenos y la especulación inmobiliaria.
AP
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