Brutal ataque de «skinheads»
BUENOS AIRES (Télam).- Un adolescente de 17 años perdió la visión de un ojo y recibió un puntazo en el hígado por el que debió ser operado, durante una pelea con un grupo de «skinheads» de la que participó junto a amigos en el porteño barrio de Belgrano, informaron ayer fuentes policiales.
La madre del chico atacado aseguró que su hijo, quien permanece internado en terapia intensiva, recibió «siete u ocho puñaladas en distintas partes del cuerpo, una de las cuales le perforó el riñón», y consideró que los agresores «lo querían matar».
Este fue el segundo episodio ocurrido en los últimos dos meses del que participaron grupos de «skinheads» (cabezas rapadas, generalmente con ideología neonazi), aunque el ministro del Interior, Aníbal Fernández, descartó en principio la posibilidad de que ambos episodios tengan relación entre sí.
En tanto, un jefe policial que participa de la pesquisa manifestó su «preocupación» por el episodio, aunque lo calificó como «un hecho aislado».
La agresión ocurrió a las 4 del domingo en Cramer entre Blanco Encalada y Monroe, donde la víctima y otros tres amigos se hallaban en esa esquina y llegaron «skinheads». Ambos grupos se enfrentaron a golpes hasta que uno de los jóvenes le aplicó varios puntazos a otro, de 17 años, quien además ya había sido brutalmente golpeado, al punto de perder la visión de su ojo izquierdo.
Tras el ataque, el grupo de «skinheads» huyó y los otros chicos realizaron la denuncia en la seccional 37.
La madre del joven atacado afirmó que los agresores eran cuatro hombres y una mujer, que llevaban «palos y cuchillos», y que el ataque comenzó «sin motivos».
«Evidentemente, esta gente (por los 'skinheads') sale preparada para atacar, con palos y cuchillos», dijo a los periodistas en la puerta del Hospital Pirovano, donde permanece su hijo internado.
Comentarios