Buscan agilidad económica
América Latina es un mercado de 550 millones de personas. El gobierno español quiere que las pequeñas y medianas empresas, las pymes, sigan el camino de la internacionalización latinoamericana que antes hicieron las grandes como Telefónica y Repsol y los bancos Santander y BBVA. A la inversa, América Latina podría beneficiarse de esa inversión. Un caso paradigmático es el gigante brasileño, que necesita mejorar sus infraestructuras de cara al Mundial de fútbol que organizará en 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016. La cumbre de Cádiz aprobará en ese marco un acuerdo para el arbitraje como medio de solución de conflictos que afectan a pymes, impulsado por el sector privado. “Que se eternicen los conflictos en los juzgados es disuasorio para la inversión”, indicó ayer el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, tras una reunión con sus pares iberoamericanos. También se aprobará una Carta Iberoamericana de Pymes, que pretende servir para facilitar la implantación de pequeñas y medianas empresas en los países de la Comunidad Iberoamericana. (DPA)