“Cambalache: en el 506 y en el 2015 también”

Por Redacción

Este cierre de listas en Cipolletti ha sido como una radiografía del mapa político local. Es mentira –y, como tal, sólo sostenida por los mentirosos– aquello de que en los municipios no importan las ideologías. Suelen sostenerlo los que no tienen una idea y sólo los motoriza la ambición. Volviendo al tema del cierre de las listas, como en una especie de mercado persa unos iban y venían a las tiendas de otros. Lo importante no era el producto, sino la vocación de oferta que dejaron claramente evidenciada. Arriaga, del ARI al Pro y al PUL; Tortoriello, del MAD, que está con el justicialismo, al ARI, y los peronistas pidiendo que los dejaran participar de una interna de la que ya su dirigencia provincial ha resuelto, más allá de lo que digan las normas que rigen su vida interna, que no va a permitirles. Podríamos decir que Cipolletti, y en particular este cierre de listas, podría ser casi una vulgar parodia de esos exitosos “Relatos salvajes” que tanto público ha disfrutado. Algunos se han jurado amor eterno y en la noche del cierre de listas, casi el equivalente a la boda, se ha suscitado una escena de celos, odios, desconfianzas y violencia que ha sorprendido incluso a aquellos que habían sido invitados a compartir la alegría de “ese momento”. Ha habido propuestas de los más diversos tenores, algunas hasta de hacerse cargo de responsabilidades de otros, en las cuales, obviamente, no ha sido la ideología la moneda de cambio. Ha habido algunos movilizados por el resentimiento. Otros, casi como un espejo de aquel tal Gabriel Pasternak, invitan a algunos a un viaje en lo que lo único seguro es que de ese aterrizaje el 3 de mayo no se han de olvidar y, si lo hicieran, tampoco ha de importar demasiado. Eso desnuda la mentira. La evidencia. La muestra con la desnudez con que la verdad suele dejar al descubierto la mentira. Las ideologías importan. Los dirigentes con ideologías también, porque las unas están relacionadas con los otros. Cipolletti necesita, exige y merece previsibilidad, proyectos y nombres. En medio de tanto berenjenal, debo reconocer la adultez que ha primado en la Unión Cívica Radical local, que más allá de las pertenencias sectoriales se ha propuesto darles una alternativa a nuestros vecinos. Buenos hombres y mujeres, comprometidos con la realidad cipoleña de todos los días. Espero que esto sea tenido en cuenta por los vecinos en las elecciones, porque ello ha de influir en la vida de nuestra comunidad en los próximos cuatro años. Aunque algunos, seguramente los directos implicados, pretendan hacernos creer que esto forma parte del anecdotario, debemos tener presente que ello no es ni será así. Ya lo decían nuestros abuelos: el que mal anda, mal acaba. No necesitamos más botones de muestra. Emiliano Villegas Larralde, DNI 39.584.520 Cipolletti