Ángela Lucia Di Tullio, la Literatura y la lingüística, sellos inconfundibles en su vida (Parte I)

Profesora, Licenciada, Doctora en letras. Pero esto es apenas mencionar un pequeño gran aspecto del potencial de Ángela Di Tullio. “Su historia y su vida están surcadas por dos grandes amores: la literatura y la lingüística” nos dice Diego uno de sus hijos. Tarea titánica ésta que me propuse para homenajear a una colega renombrada, no solo por la amplitud y calidad de su currículo sino por los sentimientos que me embargan al haber compartido con ella momentos de educación. Ángela nació en Capital Federal el 11 de mayo de 1951, en el barrio de Saavedra.
Era la hija mayor de Alfonso Di Tullio, italiano, y de Elena Piergrosi, también italiana de la región de Abruzzo. Don Di Tullio emigró a la Argentina escapando de las consecuencias de la crisis del ’30; llegó a nuestro país y, con mucho esfuerzo y sacrificio, pudo abrir camino para toda la familia. Trabajó en la cocina de una familia aristocrática, desde aprendiz de pelapapas hasta convertirse en un chef (gracias a los estudios en una academia francesa que esta familia le pagó).
Más adelante se independizó y abrió un almacén de alimentos de barrio; fue un hombre que encarnó la típica idea de los inmigrantes del eterno sacrificio en pos del futuro de sus hijos. La esposa Elena había llegado a la Argentina más grande luego de sufrir los traumas de la guerra; era sastre, muy atenta, precisa, miedosa.
“Cocinaba el mejor pollo al horno con papas que se haya visto en Buenos Aires”, relata su nieto. El barrio de Saavedra era un típico barrio de inmigrantes y en el almacén se advertía el cruce de culturas; italianos, polacos, irlandeses, españoles, japoneses. A Ángela le gustaba definirse como “hija del pueblo”. En este contexto, una cliente del almacén, japonesa, con la cual Ángela charlaba mucho, la introdujo en el mundo de la literatura: funcionaba como biblioteca ambulante prestándole cada semana un libro distinto, que Ángela devoraba puntualmente esperando el siguiente; entre los autores estaban Emilio Salgari, Agatha Christie, Víctor Hugo y muchos más de la literatura infantil.
Luego, se mudaron al barrio de Coghlan. Ángela realizó sus estudios primarios y secundarios en Colegio de monjas. Su infancia estuvo marcada por lazos familiares muy estrechos, típica vida de barrio en el almacén donde los niños debían ayudar desde temprano. Amaba ir a la escuela, no le gustaban las vacaciones; la música, Artes Plásticas y Educación Física fueron sus grandes escollos.
Los libros fueron su evasión y goce intelectual para su carácter inquieto y autoexigente, se distinguió siempre entre las mejores alumnas. De acuerdo con su legajo de la Universidad Nacional del Comahue, se recibió de Maestra Normal Nacional en 1968; Prof. de Enseñanza media, normal y especial en Letras en la UBA. Licenciada en Letras en 1980 en la UNCO. En el año 2000 se recibió de Dra. en Letras en la Facultad de Filosofía y letras de la UBA. Su tesis doctoral fue “Políticas lingüistas e inmigración: caso argentino” dirigida por la Prof. Elvira Arnoux. La publicación del volumen significó la obtención del 2do premio de Literatura de la ciudad de Buenos Aires en género ensayo.
Su trayectoria laboral también es amplia: fue Prof. en la Escuela Nacional de Comercio Gral. San Martín 1973/74; ayudante de cátedra en la Unco. Dictó cátedra de Gramática III, Lingüística en Nqn. y Gral. Roca. Filología hispánica. Idioma Nacional, Gramática Castellana. Latín I y II. Vastísima trayectoria atestiguada por generaciones de estudiantes. En el año 2006 recibió el Premio Konex: Diploma al Mérito en la disciplina de Teoría Lingüística y Literaria. También dictó la maestría en Lingüística en distintas universidades. Fue Prof. Visitante en el Master europeo de lingüística en la Universidad de Nápoles, en Santiago de Compostela, en Lovaina, Valparaíso, Montevideo.
Participó en la elaboración de la Nueva Gramática de la Lengua Española de la Real Academia Española en 2003 a 2011. Publicó Manual de Gramática del español. Fue miembro de la Academia Argentina de Letras y fue presidente de la Sociedad Argentina de Lingüística. Ángela formó su familia, en la década del ’70, con el Lic. Omar Aliverti, otra eminencia de la docencia universitaria, descendiente de italianos; casados vinieron a la Norpatagonia, a Gral. Roca, a trabajar en la UNCo. Tuvieron tres hijos-Diego, Ana y Pablo- los nietos completan la familia.
La Patagonia les ofrecía oportunidades laborales. Ángela falleció en el pasado mes de mayo . Un ex alumno la recuerda así: “Ángela ha dejado muy buena siembra entre sus alumnos, muchos de ellos hoy recibidos de profesores de lengua y extendiendo el conocimiento de la gramática a todo el sistema educativo, estudiantes que tuvimos el honor de conocerla y disfrutarla como lo que es: una extraordinaria profesora, y una increíble persona”.
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