Una carmelita llamada Haydee Lieste Moreno
NEUQUÉN

Su nombre en la congregación: hermana Ana María de Jesús Crucificado, testigo de la convulsionada historia neuquina. Haydee pertenece a una familia pionera descendiente del décimo gobernador del Neuquén, teniente Pedro Antonio Moreno (periodo 1926-1929). Su abuelo había sido nombrado comisario del destacamento policial en Las Coloradas. En 1920 fue trasladado a San Martín de los Andes, donde llegó con toda su familia. Una de sus hijas María Alicia se casó con Alejandro Lieste, los padres de Haydee. Una familia muy religiosa que emparenta a Vals, Franchi, entre otros. En 1930, se produjo el golpe militar del teniente general Evaristo Uriburu, que derrocaba al entonces presidente de la Nación don Hipólito Yrigoyen.
El teniente coronel Paterson tuvo el control armado de la ciudad y detuvo a un grupo de habitantes de la población local porque creía que se estaba desarrollando una conspiración por parte de yrigoyenistas y tropas chilenas. Hubo un grupo de vecinos que le dio credibilidad y difusión a sus discursos durante unos días de preocupada actividad. Una columna de vecinos y conscriptos marchó desde el edificio del distrito militar hasta la sede de la gobernación, donde le reclamó al gobernador que manifestara si respondía al gobierno provisional.
El gobernador exhibió un telegrama del general Uriburu que lo nombraba delegado del nuevo orden en Neuquén. La columna, dirigida por el gobernador, el teniente Paterson, la banda de música, la tropa policial y un grupo de vecinos, se movilizó hacia el municipio. La muchedumbre ingresó en el edificio municipal y destruyó un retrato de Yrigoyen. Lo que se inició, en realidad, fue un delirio paranoico. El complot imaginado por Paterson asumía rasgos ridículos. Durante la mañana del día 11, reunió a la tropa del distrito militar. Y su delirio continuó creciendo: ordenó detener al gobernador por formar parte de la conspiración.
Luego de incidentes en la estación ferroviaria, el juez y el director de la cárcel consiguieron encerrar a Paterson y someterlo a examen médico. Su delirio era cada vez más grave y su salud mental muy deteriorada. Haydee, la carmelita Ana María, nació el 2 de enero de 1927 en San Martín de los Andes, falleció en Santa Fe el 8 de abril de 2019, era una niña cundo ocurrieron estos sucesos y fue testigo de ellos: “Por esa época se hizo una revolución en la que tomaban presos a todos.
Parece que, a raíz del estallido en la capital, se volvió loco el principal del ejército que estaba en Neuquén. Frente a casa estaba un distrito de los militares y por la noche llevaban algunos presos, cuando llegaba el camión hablaban fuerte, entonces mami y Myra se enteraban lo que pasaba. Un domingo, uno de los asistentes de papi, de apellido Beltrán, hombre muy bueno y de confianza nos cuidaba y nos alertó que decían: ‘mañana fusilamos a Moreno, a Lieste y a Morenito’. Nos escapamos por el puente, tenía protección a los costados, no sé cómo me resbalo y caí al Canal 5. Me rescataron. Al día siguiente en un coche de alquiler fuimos hasta la cárcel, durante el trayecto mami me decía ‘hijita rece’. No sé lo que rezaría en esa época: al llegar ella le pidió al dueño del auto que fuera a ver si había alguna noticia, se bajó y no volvió más.
Al pobre hombre también lo habían tomado preso, entonces mami bajó del auto y me llevó con ella y entramos a un lugar muy grande. Había una mesa ovalada y encima bien doblados los pantalones y los sacos: los trajes del abuelito, de papi y Gustavo. Mami se puso a llorar y les dijo que habían muerto a mi padre. El oficial le dijo ‘esté tranquila señora, todos están bien’. Nos volvimos caminando cerca de la escuela 2 (Avda. Argentina esquina Carlos H. Rodríguez). Nos encontramos con Bustamante, que se había casado con Luisita Serrano.
Él nos dijo que fuéramos ligero a casa. Fue la única persona que encontramos en la calle, nadie se animaba a salir, todo nos parecía tan lejos y estábamos tan tristes con estos acontecimientos. Gracias a Dios fueron liberados el abuelo, papi y Gustavo, la alegría volvió a la casa.”
Una historia de una época dura, que nos hace adentrarnos en los pormenores de un suceso histórico neuquino que tuvo en vilo a la población de aquel territorio nacional por la paranoia de un militar, y que encierra en sí mismo un acontecimiento real. A Haydee la sobrevive su madrina, la tía Ayda Moreno Castellano con sus 108 años de vida. Historia pura en los recuerdos de una testigo de la época.