“Ampliación de la 22, aspectos a tener en cuenta”

Por Redacción

“Soria resiste la autopista”; “La autopista genera cortocircuitos”; “¿Por qué no una autopista en el Alto Valle?”; “Definieron nuevo proyecto para la autopista”; “Cambios en la autopista de la Ruta 22 en Roca”; “No hay avances en el diseño de la autopista de la Ruta 22 en Roca”; “Nuevo proyecto para la autopista”. Éstos fueron los titulares de algunos artículos aparecidos en los últimos meses en el “Río Negro” y en “La Comuna” de General Roca, con los que se puntualizaba el desacuerdo entre nuestro gobierno municipal y Vialidad Nacional para definir los “tres cruces“ más importantes que posee nuestra ciudad respecto de la tan debatida y multifacética ampliación de la Ruta 22. 18 cruces posee Roca a lo largo de su ejido municipal en lo que a esta vía de comunicación se refiere y más de 80 accesos directos a la misma desde chacras, establecimientos, etcétera. Tal desconcierto seguramente se deba a no haber quedado claras en el momento del proyecto las pretensiones de nuestra ciudad respecto de este tema. Quizás no hubo un estudio de impacto ambiental integral y profundo a los fines de evaluar alternativas de traza y los efectos de esta imponente y avasallante obra que indudablemente cambiará el perfil que presenta hoy nuestra Ruta 22. Se trata de un proyecto con características indefinidas que truncará toda la dinámica socioeconómica y productiva que sostiene desde siempre esta arteria, más allá de la importancia de la variable de seguridad de tránsito, hecho que aparentemente tampoco soluciona por cuanto es de conocimiento público la cantidad de accidentes que han acaecido en el tramo Chichinales-Regina, ya ejecutado. En el contexto de esta realidad, hoy nuestras autoridades políticas municipales se encuentran confundidas. Creo que la ampliación en cuestión debería orientarse hacia el perfil de una autovía asistida por un sistema de semáforos en puntos críticos de todo su recorrido, con mayor densidad en las zonas urbanizadas, conformando de esta forma la autovía sud-Ruta 22. Se tendría así una solución con las características definidas en la ciudad de Villa Regina y existentes desde hace muchos años en la multitrocha de Neuquén: una vía de comunicación de dos bandas con dos carriles cada una, asistida con un sistema de semaforización, más lenta y por lo tanto más segura, menos contaminante y con algo fundamental: no perdería la esencia de columna vertebral socioeconómica y productiva de nuestro Valle. La eliminación de todos los cruces a dos niveles previstos a lo largo de toda la ruta redundaría en un ahorro cuantioso que holgadamente financiaría la construcción de la autopista norte-Ruta 22, de dos bandas con dos carriles cada una también y con traza por las bardas norte, que serviría para quienes deseen trasladarse rápidamente entre las distintas localidades valletanas o proseguir juntamente con el tránsito pasante. Se convertiría también en la vía colectora de salida de emergencia ante distintas hipótesis de desastre. Mario Carosanti, ingeniero civil DNI 7.871.420 Roca

Mario Carosanti, ingeniero civil DNI 7.871.420 Roca