Absolvieron al responsable por el homicidio de Javier Galar

La jueza penal del niño y el Adolescente, Carolina García homologó el acuerdo absolutorio al imputado por el delito de homicidio simple, de Javier Galar.

Redacción

Por Redacción

La jueza Penal del Niño y el Adolescente de Neuquén, Carolina García, homologó el acuerdo absolutorio al que llegaron el fiscal de Delitos Juveniles, Germán Martín, y el Defensor Penal del Niño y del Adolescente, Raúl López, en el marco de la causa en la que, en 2007, se encontró responsable a un joven de 17 años por el homicidio de Javier Galar.

La homologación, que implica que la absolución (sin antecedentes), fue luego de la realización de un informe socioambiental en el que la defensa explicó que el joven, que en la actualidad tiene 27 años, se reinsertó en la sociedad.

En 2006 Javier Galar caminaba por Diagonal 9 de Julio junto a dos amigos cuando hubo un incidente con un grupo de jóvenes que circulaban en una Peugeot Partner.

Un grupo de jóvenes bajaron de la camioneta y Galar fue sorprendido con un golpe de puño que lo tiró al piso y golpeó su cabeza con el cemento del cordón cuneta.

Y luego de ser golpeado, falleció cuando era trasladado en la ambulancia.

La Sentencia


Lo solicitó la defensa del entonces adolescente hallado responsable del “homicidio en riña”. El fiscal de Delitos Juveniles accedería.

Hace una década Jorge Galar tenía dos hijos, Miriam y Javier, con quienes se reponía de la muerte de su esposa ocurrida pocos años antes. Tenía 56 años y soñaba con que la vida le trajera en el futuro un nieto. Pero en la noche del julio de 2006 la vida no le dio, sino que le arrebató a su hijo, asesinado a golpes en pleno centro de esta ciudad.

Hoy, diez años y una semana después, la justicia neuquina se encamina a sobreseer al chico que ese momento era adolescente y que no sólo fue declarado penalmente responsable de homicidio en riña, sino que sus propios amigos que también fueron condenados, lo acusaron de ser quien le dio a Javier el golpe fatal.

“Esta es la justicia que tenemos, qué más puedo esperar”, aseguró ayer Jorge Galar, al enterarse que mientras el defensor del chico solicitó que sea sobreseido, el fiscal de Delitos Juveniles, Germán Martín, accedería al pedido dado que anticipó que “ya pasaron diez años, este chico tiene 27 años, una familia y trabajo”.

La sensación de que la justicia se le escurre como arena entre las manos no es nueva para Jorge, dado que de los cinco imputados iniciales por el crimen sólo dos fueron condenados y el año pasado fueron excarcelados por un tiempo hasta que se reconfirmó la pena impuesta.

Lo más curioso del caso es que el adolescente, de quien sólo se sabe que su apellido comienza con Z, nunca realizó el tratamiento especial que desde el área de Libertad Asistida se brinda a los menores de 18 años cuando son declarados culpables.

Ese tratamiento contempla un acompañamiento psicológico y social a los efectos que el adolescente se reinserte y por eso, de ser productivo, lleva al sobreseimiento. Pero en caso de fracasar, como ya ocurrió en un caso, lleva a un nuevo juicio de pena, esta vez como mayor de edad que puede terminar poniéndolo tras las rejas.

“Este chico no hizo el tratamiento porque ahí empezaron las impugnaciones y pasaron todos estos años”, explicó el fiscal que recordó que recientemente la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso de queja presentado, dejando firme la condena de 10 años y 8 meses impuesta a los mayores Leandro Serrano y Juan Díaz.

“Si hoy me cruzo a este chico por la calle, seguramente no lo voy a reconocer, porque ya pasó tanto tiempo, tiene que tener 27 años”, reflexiona Jorge y recuerda que esa era la edad que tenía Javier ese 17 de junio de hace 10 años cuando él soñaba con la llegada de un nieto, que aún sigue esperando.

El caso

En la madrugada del 17 de julio de 2006 Javier Galar caminaba por Diagonal 9 de Julio junto a dos amigos cuando hubo un incidente con un grupo de jóvenes que circulaban en una Peugeot Partner.

A los pocos metros al menos cinco jóvenes bajaron de la camioneta y mientras los amigos de Galar lograron refugiarse en un boliche, el joven fue sorprendido con las manos en los bolsillos cuando le dieron una piña en cara que lo tiró al piso y golpeó su cabeza con el cemento del cordón cuneta.

Luego fue pateado varias veces, incluso en la cabeza. Falleció cuando era trasladado en la ambulancia.


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