“Che, pibe, a este flaco hay que bancarlo, eh…”
Mi provincia tiene paisajes únicos y simbólicos, desde los amaneceres de Las Grutas a los ocasos de la querida Línea Sur, del blanco del cerro Catedral a la bruma matinal posada sobre el puente ferrocarretero en Viedma, pero el abanico otoñal de amarillos, dorados y corales del Alto Valle no tiene comparación alguna. Esa tardecita de abril del 2005 en el último abrazo (los dos sabíamos que no nos volveríamos a ver… ni a abrazar), él estaba cansado porque ese día, testarudo como nadie, caminó por la unidad y me dejó resonando con pocas palabras, mucho concepto, el camino a seguir… para eso están los maestros, ¿no? Hoy en etapa de definiciones, donde no hay lugar para ambigüedades, junto a muchos compañeros (o no tantos), he decidido no formar parte del alineamiento del gobernador con el candidato de la corpo, de Clarín y de los grupos económicos, ni acordar con los encuentros de AW con el “Momo” Venegas, Micheli y lo peor del radicalismo provincial que tantos años hemos combatido. No quiero redundar en las transformaciones que llevamos adelante en materia educativa, el tiempo o cuando vengan a cercenar derechos nos reivindicarán. Qué les voy a decir de María, que es madre sola y pudo llevar a Ezequiel a sala de cuatro porque es obligatoria y el Estado se lo garantizó, siendo la primera provincia en lograr la cobertura del 100% en esa modalidad; o de Franquito, del Alto de Bariloche, que no conocía el cerro y pudo esquiar; o de Maxi, complicado con las adicciones, que está “copado” con la Escuela de Jóvenes y no falta nunca; o de Ezequiel, del barrio Mi Bandera, nadando feliz en una pileta climatizada; o de don Arturo, que pudo terminar la secundaria con el plan Fines; o el parlamento juvenil, ESI, las caritas de satisfacción de Martinas, Keylas y Luquitas metiendo notas en las flautas traversas, violines, chelos de Coros y Orquestas, y los CAJ, clubes escolares, CAI, jornadas completas, Educación en contextos de Encierro etc., etc., etc. Me voy colmado de satisfacciones por lo realizado y lleno de frustraciones por lo que no pudimos, pero con la dignidad y convicción de no formar parte de un proyecto político, económico, social y cultural que no me representa, que no tiene nada que ver con las ilusiones de aquel lluvioso 10 de diciembre de 2011, donde llegamos orgullosamente colgando cuadros de Néstor y Cristina en cada oficina de Educación, el “prosheda” de él bajando los cuadros de los represores… deseo que no se replique bajando algunas de esas fotos para cambiarlas por un “sonriente” candidato que intenta venir a pulverizar la década ganada. Sólo me queda agradecer a todos los coordinadores de los Consejos Escolares por el compromiso diario de garantizar el derecho social a la educación de nuestros pibes rionegrinos en las mejores condiciones, soportando todo tipo de presiones; y un párrafo aparte para los trabajadores del Ministerio y Consejo de Educación por el acompañamiento recibido en estos años, sabiendo que detrás de cada expediente hay un docente o un estudiante rionegrino que supo comprender como nosotros que “donde hay una necesidad, hay un derecho”. Por eso, después de ese abrazo otoñal en tu casa de siempre, allá en la calle Ecuador de Cipolletti, de muchos kilos de humanidad (estabas débil ahí, físicamente), sin mirar hacia atrás, como hace la gente que sabe nunca más se vuelve a ver, quedaron resonando en mis oídos tus palabras: “Che pibe, a este flaco hay que bancarlo, ¿eh? Cuando la izquierda y la derecha se junten para pegarle al kirchnerismo, fijate dónde vas a estar…”. Mi almohada y yo te lo agradecemos, compañero Daniel Gómez, tengo muy claro dónde estoy. Fernando Fuentes, DNI 20.124.366 Viedma
Fernando Fuentes DNI 20.124.366 Viedma
Mi provincia tiene paisajes únicos y simbólicos, desde los amaneceres de Las Grutas a los ocasos de la querida Línea Sur, del blanco del cerro Catedral a la bruma matinal posada sobre el puente ferrocarretero en Viedma, pero el abanico otoñal de amarillos, dorados y corales del Alto Valle no tiene comparación alguna. Esa tardecita de abril del 2005 en el último abrazo (los dos sabíamos que no nos volveríamos a ver… ni a abrazar), él estaba cansado porque ese día, testarudo como nadie, caminó por la unidad y me dejó resonando con pocas palabras, mucho concepto, el camino a seguir... para eso están los maestros, ¿no? Hoy en etapa de definiciones, donde no hay lugar para ambigüedades, junto a muchos compañeros (o no tantos), he decidido no formar parte del alineamiento del gobernador con el candidato de la corpo, de Clarín y de los grupos económicos, ni acordar con los encuentros de AW con el “Momo” Venegas, Micheli y lo peor del radicalismo provincial que tantos años hemos combatido. No quiero redundar en las transformaciones que llevamos adelante en materia educativa, el tiempo o cuando vengan a cercenar derechos nos reivindicarán. Qué les voy a decir de María, que es madre sola y pudo llevar a Ezequiel a sala de cuatro porque es obligatoria y el Estado se lo garantizó, siendo la primera provincia en lograr la cobertura del 100% en esa modalidad; o de Franquito, del Alto de Bariloche, que no conocía el cerro y pudo esquiar; o de Maxi, complicado con las adicciones, que está “copado” con la Escuela de Jóvenes y no falta nunca; o de Ezequiel, del barrio Mi Bandera, nadando feliz en una pileta climatizada; o de don Arturo, que pudo terminar la secundaria con el plan Fines; o el parlamento juvenil, ESI, las caritas de satisfacción de Martinas, Keylas y Luquitas metiendo notas en las flautas traversas, violines, chelos de Coros y Orquestas, y los CAJ, clubes escolares, CAI, jornadas completas, Educación en contextos de Encierro etc., etc., etc. Me voy colmado de satisfacciones por lo realizado y lleno de frustraciones por lo que no pudimos, pero con la dignidad y convicción de no formar parte de un proyecto político, económico, social y cultural que no me representa, que no tiene nada que ver con las ilusiones de aquel lluvioso 10 de diciembre de 2011, donde llegamos orgullosamente colgando cuadros de Néstor y Cristina en cada oficina de Educación, el “prosheda” de él bajando los cuadros de los represores... deseo que no se replique bajando algunas de esas fotos para cambiarlas por un “sonriente” candidato que intenta venir a pulverizar la década ganada. Sólo me queda agradecer a todos los coordinadores de los Consejos Escolares por el compromiso diario de garantizar el derecho social a la educación de nuestros pibes rionegrinos en las mejores condiciones, soportando todo tipo de presiones; y un párrafo aparte para los trabajadores del Ministerio y Consejo de Educación por el acompañamiento recibido en estos años, sabiendo que detrás de cada expediente hay un docente o un estudiante rionegrino que supo comprender como nosotros que “donde hay una necesidad, hay un derecho”. Por eso, después de ese abrazo otoñal en tu casa de siempre, allá en la calle Ecuador de Cipolletti, de muchos kilos de humanidad (estabas débil ahí, físicamente), sin mirar hacia atrás, como hace la gente que sabe nunca más se vuelve a ver, quedaron resonando en mis oídos tus palabras: “Che pibe, a este flaco hay que bancarlo, ¿eh? Cuando la izquierda y la derecha se junten para pegarle al kirchnerismo, fijate dónde vas a estar…”. Mi almohada y yo te lo agradecemos, compañero Daniel Gómez, tengo muy claro dónde estoy. Fernando Fuentes, DNI 20.124.366 Viedma
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