Checho, qué será de ti

<b>Batista está sin contrato y se juega su futuro en la Copa. Zafaría si es campeón o finalista.</b>

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LA PLATA (Sebastián Busader, enviado especial).- Largos años sin tranquilidad y coherencia. De toma de decisiones antojadizas y de planes personalistas (generalmente de Julio Grondona) que se imponen sobre la idea de proyectos serios. Todas y cada una de estas cuestiones sólo dan lugar a las contradicciones, a la no imposición de medidas consecuentes. La Copa lleva apenas un par de días y en Argentina volvieron los malos augurios.

No puede entender por qué en el equipo criollo no logran hacer funcionar el mejor del mundo. Tampoco que Batista diga un día que Tevez no está en sus planes, que es un tío que no entra en su sistema, y que días después lo convoque. Y no sólo eso, que más tarde sea titular, relegando a jugadores que evidentemente son de su agrado. Eso no sólo mina la confianza ante los hinchas, también lo hace puertas adentro. “Los jugadores seguramente ya lo miran con cierta desconfianza”, analiza Fermín de Lacalle, el periodista del diario As de España, ferviente seguidor del fútbol argentino y de sus cracks.

El tema del día, más allá del debut de Brasil, giró en torno al Checho. El 1-1 con Bolivia y las contradicciones que dejó en el aire en la conferencia de prensa posterior (dijo que él no quiere copiar el modelo del Barcelona, entre otras cosas) dejaron el suelo blando. La bomba explotó en Buenos Aires y en esta capital con un informe del diario Perfil de ayer. En el mismo, los periodistas Marcelo Rodríguez y Andrés Eliceche aseguran que la AFA no le firmó contrato al DT y que su continuidad depende de la Copa. Según este diario, Don Julio sólo aceptará dos resultados: el título o ser finalista.

Pero Perfil no se queda sólo ahí. También pone el ojo en la relación de Grondona y Batista y dice que el presidente afista le perdió la confianza al DT, ya no lo ve como el empleado del mes e incluso nota actitudes de estilo maradonianas en el barbado. Además, señala que Checho y el manager Carlos Bilardo cortaron relación porque el técnico piensa que el Narigón le puede clavar una daga por la espalda, que opera mediante Humbertito Grondona y que tiene un plan B, sea Alejandro Sabella o Miguel Ángel Russo.

No es sencillo dirigir un equipo como el argentino y eso lo saben desde César Luis Menotti y Bilardo hasta e Marcelo Bielsa, pasando por Diego y ahora el propio Batista. La falta de títulos y la carencia de coherencia hicieron de Argentina una bomba de tiempo.

La gestión de Batista comenzó con un interinato, sin proyecto a largo plazo y con la simple y peligrosa promesa de asemejarse al Barcelona. Hoy quedó preso de sus palabras y sus últimos movimientos tampoco lo ayudaron demasiado: el papelón en el amistoso ante Nigeria (1-4); la marcha y contra marcha en el caso Tevez, al que para colmo terminó incluyendo entre los titulares; y hasta la oferta después desmentida de incluir a Martín Palermo ante Albania, a modo de homenaje.

Checho trabaja puertas adentro para convencer a sus dirigidos de que la disposición táctica y la metodología de juego no deben cambiarse. Claro, a esta altura hay muchos de los cracks que quedaron muy expuestos: Tevez jugó de puntero, en una posición que no siente ni disfruta, aunque en el complemento (llamativamente) pasó a jugar de 9, como lo hace en el City; Messi fue de mayor a menor, retrocedió demasiado y terminó jugando casi de doble 5, a 40 metros del arco boliviano.

Batista debe cambiar rápido, utilizar los mejores jugadores y entender que los dibujos tácticos sólo se pueden montar a partir de los nombre propios, que es demasiado pretensioso parecerse al mejor equipo de la historia. “Si no, la Copa volverá a ser nuestra”, ríe Gabriel França, uno de los cientos de periodistas brasileños que llegaron a nuestro país para ver la consagración de Neymar.

DyN

Luego del inesperado empate con Bolivia, reaparecieron los rumores en cuanto a la continuidad del DT.


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