China desacelera y ahora prioriza la equidad

El gobierno busca mejorar la vida en las zonas rurales.



PEKIN (DPA/AP)- El gobierno comunista chino parece estar dispuesto a moderar el crecimiento para corregir la desigualdad y a mejorar las condiciones de vida de los 800 millones de personas que viven en zonas rurales.

El primer ministro Wen Jiabao presentó el fin de semana a la Asamblea Popular Nacional, el macroparlamento chino, su Plan Quinquenal. Estará centrado en invertir miles de millones de dólares para mejorar las condiciones de vida en campo, dar mejores servicios sociales y promover el uso más eficaz de la energía, con un crecimiento crecimiento económico “sostenible” y menos espectacular de “sólo” un 7,5% al año para 2006-2010.

En un discurso considerado clave , Wen dijo que nuevas inversiones en colegios, asistencia agrícola, cuidado de la salud e infraestructura generarán un “cambio rápido e importante en la apariencia general del campo”. “Desarrollar un 'nuevo campo socialista' es una importante tarea histórica'', expresó Wen ante los 2.927 delegados del parlamento decorativo del régimen comunista reunidos en el Gran Salón del Pueblo, aledaño a la Plaza Tiananmen del centro de esta ciudad.

Pekín incluirá en el presupuesto el equivalente a unos 5.200 millones de dólares más para incrementar un 15% los gastos en las áreas rurales este año, a 41.900 millones de dólares, indicó Wen. En las regiones campestres de China viven 800 millones de los 1.300 millones de habitantes del país, y muchos de ellos no han podido compartir los frutos del auge económico.

Las promesas del gobierno de expandir la prosperidad son recibidas ansiosamente en las áreas rurales ya que la población rural está cada vez más enojada por la pobreza, la corrupción y otros problemas.

El primer ministro prometió un “rápido y persistente” desarrollo económico, pero dijo que el crecimiento iba a caer al 8%, por debajo del 9,9% del 2005 y de la proyección del 9,2% del Banco Mundial para el 2006. No aclaró por qué disminuirá.

A pesar de sus promesas, Wen no mencionó de manera directa los abusos que han alentado el descontento en las áreas rurales, especialmente la confiscación de tierras para fábricas y otros proyectos y denuncias de que los agricultores reciben una exigua compensación.

Al mismo tiempo Jiabao instó a reducir este año en un cuatro por ciento el consumo de energía y afirmó que el gobierno hará uso de los precios y los impuesto para fomentar la conservación de los recursos naturales.

Las autoridades tratarán de resolver “los muchos problemas persistentes y arraigados”, como la pérdida de superficies cultivables, la corrupción y la sobreinversión en algunas industrias, señaló el primer ministro. “Hay una fuerte preocupación pública sobre la dificultad y el alto costo de obtener tratamiento médico y recibir educación”, agregó.

Muchos de los 3.000 delegados que participan en el congreso de diez días dieron la bienvenida a la decisión de poner las zonas rurales en el punto de mira. No obstante, otros, como Ai Beifang, de la provincia pobre de Guizhou, señaló que aún queda “un largo camino por recorrer”.

Por otro lado, el portavoz del CNP, Jiang Enzhu, había dicho el sábado que China subirá su presupuesto militar para este año en un 14,7%, siguiendo la línea de los aumentos similares que se han producido en los últimos años. Unos 15.000 agentes de seguridad custodiaron el área para bloquear las protestas.

La fractura social alarma incluso a los impasibles jerarcas

La cúpula comunista china está alarmada. Crece la agitación social. Campesinos desesperados recurren a la violencia. Las protestas ya cobraron sus primeros muertos. Las crecientes diferencias entre ricos y pobres han convertido el antes prácticamente inexistente abismo social en la sociedad China en uno de los más profundos del mundo.

Antes del inicio de la sesión plenaria del Congreso del Pueblo, Hu Jintao, había puesto nuevamente en el centro de la atención a los campesinos: “Nuevos pueblos socialistas”, reza uno de los objetivos principales para el nuevo plan quinquenal, que será aprobado por los 3.000 delegados durante la sesión de diez días.

Hace años ya que la cúpula anuncia que hay que ayudar a los campesinos, sin que en realidad cambie nada, asegura el experto en derecho Yao Lifa, que se ocupa de temas que afectan a los campesinos. “Es difícil de conseguir. Los verdaderos problemas se encuentran en el sistema”.

Ahora, las expropiaciones para proyectos de desarrollo y los gobiernos locales corruptos han agudizado aún más las tensiones. Varios millones de campesinos han perdido sus tierras y sus ingresos, y ahora buscan trabajo en las ciudades.

Los incidentes admitidos oficialmente aumentaron el año pasado un 6,6 % hasta los 87.000. Las protestas subieron un 19%.

La creciente brecha de ingresos entre la ciudad y el campo es incluso para la máxima autoridad económica, la poderosa Comisión para la Reforma y el Desarrollo, “alarmante e inaceptable”. El coeficiente de Gini para la igualdad de ingresos superó hace tiempo el umbral de advertencia del 0,4% y se sitúa ahora en el 0,53 por ciento.

Este índice internacionalmente reconocido que lleva el nombre del estadista italiano Corrado Gini muestra en cero la perfecta igualdad, mientras que en 1 ve toda la riqueza en manos de una sola persona.

En las ciudades hoy en día se gana por persona 3,3 veces más que en el campo, donde vive el 60 por ciento de los chinos.

Si se tienen en cuenta las inversiones del gobierno en escuelas o el sistema sanitario, los habitantes de la ciudad viven incluso seis veces mejor. La mitad de todos los pueblos no tiene acceso a agua corriente, el diez por ciento no cuenta siquiera con calles.

Más del 90% de los campesinos carece de cobertura sanitaria. Las votaciones y la participación ya existen a nivel municipal, pero topan una y otra vez con funcionarios corruptos del partido que no quieren ceder su poder y se llenan los bolsillos.

Los campesinos enojados y desamparados son mantenidos a raya por grupos de matones. Los activistas o abogados quelos asesoran acerca de sus derechos son apaleados. Un toque de alarma que el gobierno comienza a escuchar, al menos en el papel.

ANDREAS LANDWEHR /DPA

Reserva petrolera

China comenzará a almacenar petróleo a fines de este año para crear una reserva estratégica del mineral, según anunció ayer el ministro de la Comisión de Reformas y Desarrollo, Ma Kai, en del Congreso del Pueblo en Pekín.

La primera de un total de cuatro zonas de almacenamiento de reservas estará en Zhenhai, en la provincia oriental de Zhejiang. Los otros tres lugares estarán listos para entrar en funcionamiento hasta el 2008. Se desconoce qué tamaño tendrá la reserva. (DPA)


Comentarios


China desacelera y ahora prioriza la equidad