Qué saben hoy las ciencias sobre el hantavirus y sus formas de contagio





Las infecciones por hantavirus ocurren principalmente a través de la inhalación de aerosoles que provienen de las excretas de roedores infectados. La transmisión entre humanos no es la forma de contagio más habitual. Pero está demostrado que la variante Andes Sur del hantavirus, que se propaga en la Patagonia de la Argentina y Chile, sí puede transmitirse entre seres humanos.

En la Argentina, se reportan 100 casos anuales de hantavirus cada año. Según informó el Ministerio de Salud de la Nación la semana pasada hay cuatro regiones endémicas dentro del territorio nacional: Norte (Salta, Jujuy), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos), Noreste (Misiones) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut).

En este 2022 se han notificado 38 casos de hantavirosis: 4 de ellos se registraron en Chubut. En Ciudad de Buenos Aires, también hubo un caso que tenía el antecedente de viaje a Chubut. Hasta el momento hay 6 casos fallecidos.

Con respecto a los dos últimos casos diagnosticados en Chubut, la cartera de Salud de Nación precisó que están relacionados. Un hombre de 60 años de edad comenzó con síntomas el día 9 de agosto pasado. Tuvo fiebre (38°5), dolor abdominal y trastornos de la coagulación. El paciente tuvo que ser internado en unidad de cuidados intensivos.

Expertos en epidemiología identificaron 13 contactos estrechos de ese paciente de 60 años, que entraron en aislamiento y en seguimiento por parte de las autoridades epidemiológicas provinciales. Se encontró que el hombre era familiar de una niña de 8 años de edad, que falleció por hantavirus el 13 de julio pasado y era residente del departamento de Futaleufú, provincia del Chubut.

Las muestras de pacientes y roedores cercanos a sus hogares fueron enviadas al Laboratorio de Referencia de Hantavirus del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (ANLIS/Malbrán) en Capital Federal.Allí se hizo la secuenciación de genoma completo de los virus asociados a los casos confirmados y en dos de los roedores seropositivos capturados en las cercanías del domicilio. Se detectó el virus Andes en las 4 muestras. La cepa mostró un porcentaje de identidad 94.15% con la del brote que ocurrió en Epuyén en 2018.

Transmisión entre humanos

La primera evidencia de la existencia del mecanismo de transmisión interhumana del hantavirus Andes ocurrió en El Bolsón, provincia de Río Negro, en 1996. El brote implicó 16 casos relacionados incluyendo varios contagios nosocomiales. En esa ocasión, la sospecha se originó por una minuciosa investigación epidemiológica y luego se hizo un análisis genético parcial del genoma viral. Ese estudio demostró una coincidencia total de identidad entre todos los casos.

Entre noviembre de 2018 y marzo de 2019, se produjo otro brote de hantavirus en Patagonia con transmisión interhumana. Esto se comprobó a través de la tecnología de secuenciación viral de genoma completo. El foco fue la localidad de Epuyén, Chubut. Se reportaron 34 casos: 31 casos con residencia en Chubut, 1 caso en Chile y 2 casos en Río Negro. Entre los afectados hubo 11 fallecidos.

“Sorpresivamente, las medidas de estudio epidemiológico, aislamiento de casos y contactos estrechos, uso correcto de elementos de protección personal y triaje de las personas que consultan significaron un ensayo para la comunidad y el equipo del hospital sobre el enfrentamiento de la pandemia COVID-19, siendo sin duda la mayor lección del brote de Epuyén”, escribieron en un artículo Enzo Lavarra, del Hospital Zonal de Esquel. Esquel, Provincia del Chubut, Argentina, con investigadores de universidades de Chile en 2020. Lo publicaron en la Revista Médica de Chile.

Brote de 2018. Hubo 34 casos reportados en Patagonia

Recientemente se conocieron los resultados de otro estudio que fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad Nacional de Rio Negro, la Red Argentina Pública de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, el Hospital Área Programa Bariloche Dr. Ramón Carrillo de Bariloche, y los hospitales Fernández, Italiano y Alemán de Buenos Aires.

Uno de los coautores, el médico Fernando Tortosa, contó a RIO NEGRO que abordaron cuáles son los factores pronóstico de enfermedad grave cuando una persona adquiere la infección por hantavirus. Se revisaron los casos de personas infectadas con hantavirus Andes Sur durante los años 2009 a 2019 que fueron asistidas en el subsector público de salud de Bariloche.

Durante el período de estudio, 38 personas fueron incluidas. La edad media fue de 35 años. Se sospechó contagio de persona a persona en el 26.8% de esos casos. El 21.1% tuvo al momento del diagnóstico un síndrome pulmonar por hantavirus. Mientras que, 55.3% lo desarrolló durante su evolución y 44.7% de los infectados fallecieron durante la internación.

Los investigadores encontraron que la edad mayor a 15 años y el nivel de plaquetas bajo se asociaron con un mayor riesgo de progresión clínica. Mientras que las formas leves o las personas asintomáticas, el contagio persona a persona o que la infección se haya dado durante un brote epidemiológico, se asociaron con un menor riesgo de muerte. El trabajo se publicó en la revista Medicina de Buenos Aires.

Cuando se detectan casos de hantavirus en humanos, se buscan roedores cercanos y se los analiza

“El riesgo de adquirir la infección depende de la exposición ambiental al hantavirus principalmente. Es mayor cuando las personas se exponen a las excretas de roedores. Como en estaciones más cálidas como la primavera o el verano la gente puede estar más expuesta al estar al aire libre, se deben tener en cuenta algunas precauciones. También coinciden con que son estaciones del año en las que aumentan las poblaciones de roedores que pueden transmitir el virus”, explicó Tortosa.

Recomendaciones

Según el Ministerio de Salud de la provincia de Río Negro, estas son algunas recomendaciones para prevenir contra el hantavirus. Si se va al campo, no se debe acampar cerca de matorrales o leña acumulada, ni con agua estancada.

Si una persona va a cabañas o a refugios, debe abrir las ventanas y ventilarlas por varias horas antes de instalarse. Se deben limpiar con paños húmedos para no levantar residuos y no caminar por zonas sin huella humana, ya que pueden estar en contacto con excremento, orina o saliva del ratón.

También se recuerda, que en caso de presentar fiebre alta, dolor de cabeza y del cuerpo, similares a una gripe o molestias gastrointestinales, se debe consultar al médico o recurrir al hospital o centro asistencial más cercano. Es importante remarcar que el período de incubación puede llegar a ser de hasta 45 días luego de la exposición. Por esto, los síntomas pueden aparecer mucho tiempo después.


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