Cierta inacción



El gobierno de Miguel Saiz lleva ya seis meses, y una evidencia crece desde el mismo momento en que se intenta una evaluación: la única política activa encarada por la gestión es la serie de créditos del BID: tanto el de modernización de la producción privada, como las obras de hospitales ya en marcha o por comenzar, y aquellos para reparación de rutas que con optimismo acaba de anunciar el mandatario a su regreso de las reuniones que mantuvo con directivos de ese organismo financiero en los Estados Unidos.

Esto equivaldría a decir que las principales políticas públicas nuevas, los principales proyectos, se harán con dinero del BID y no con el Presupuesto provincial, dicho esto con cierta licencia ya que estos programas de asistencia implican un compromiso de inversión parcial del Estado provincial.

Lo que llama la atención, en todo caso, es la escasez -por no decir ausencia- de proyectos de acción gubernamental estrictamente propios en las diferentes áreas del gabinete.

Tal vez la excepción a esta regla sea el Ministerio de Gobierno, área que ha "primereado" a la oposición tomando la bandera de la reforma política que era reclamada desde varios sectores, aunque ninguno de ellos del oficialismo. Precisamente, al radicalismo el actual marco legal para elegir legisladores, organizar el Ejecutivo o designar a jueces y magistrados le ha venido de perillas, por lo cual es de suponer que al ministro Iván Lázzeri le dará más trabajo convencer a sus correligionarios que encontrar buenas ideas acerca de cómo mejorar el funcionamiento de las instituciones.

Fuera de eso, un leve repaso de las decisiones que el Ejecutivo ha adoptado a través de decretos y resoluciones permite ver que la mayoría de ellas consiste en la designación de funcionarios. Hacer, lo que se dice 'hacer', se ha hecho poco. Y esto no necesariamente es malo, ya que la cautela puede ser más una virtud que un defecto, y el llegar al gobierno a tontas y a locas no está exento de peligros.

Pero, así las cosas, se advierte que en principio el gabinete padece de cierta inacción.

El gobernador ha dicho, cuando observaciones como ésta se le han hecho llegar, que sucede que su estilo es la "horizontalidad" y que es muy respetuoso de sus ministros. Que no se espere de él aquello que hacían Verani o Massaccesi, que daban directivas a todo el mundo.

Pero esta explicación, que calmaba ansiedades hace un par de meses, ahora suena algo frágil.

Lo que sí se advierte en el gabinete son desacuerdos. Más precisamente, aquellos que surgen de la convivencia de dirigentes vinculados con el propio Saiz con aquellos de pertenencia "veranista" o "blancos".

Es el caso del Ministerio de Familia, en el cual el ministro Oscar Idoeta ya ni se habla con su segundo, el ex legislador veranista Osbaldo Giménez. El tema no es menor, y hasta habría motivado que el ministro coordinador, César Barbeito, convocara a ambos para decirles que dejen de lado las nimiedades y se pongan a trabajar juntos. El único proyecto que se planteó como reforma en esta área es el programa "Comer en familia" y si bien es incipiente, ya tendría objetores.

Días atrás, en Acción Social cayó como un balde de agua fría el severo pronunciamiento de la defensora del Pueblo, Nilda Nervi, quien alertó que el Estado rionegrino viola casi todos los derechos de los menores en conflicto con la ley que tiene alojados en condiciones miserables y en la inacción en el Hogar Pagano de Viedma y otras instituciones similares. Y mala respuesta oficial fue prohibirle la entrada al Hogar al legislador justicialista Iud, cuando acudió a mirar por sí mismo.

El ministro de Salud, Francisco Buzzo, también tendría roces con su segundo, Aquiles Bonari, y -es sabido- los hospitales han reclamado de ambos una atención más ágil y eficaz para solucionar los múltiples problemas que enfrentan. En todo caso, la única promesa de campaña del gobernador Saiz en esta área -el '0-800' para pedir turnos por teléfono y sin hacer cola toda la noche- se ha puesto en marcha por ahora sólo en Viedma y ni siquiera ha dado muestras de ser una alternativa óptima para ordenar la demanda de atención.

En el área de Producción, la constante han sido los viajes: funcionarios del área de Pesca fueron a Bélgica, Holanda y España; Del Barrio y Chiófalo viajaron a China, el ministro Acattino fue a Italia y a España con Adrián Núñez, gerente del Crear; y otra delegación había ido antes a Cuba, en procura de clientes para las frutas. Por ahora, menos resultados que viajes. Respecto de este sector, al peronismo no se le pasó por alto un dato elocuente, y lo destacó en la Legislatura al debatirse el presupuesto: el Crear tiene un presupuesto de 1 millón de pesos, pero la partida para dar créditos es cero. Es decir, el dinero se irá en sostener la propia estructura burocrática.

Tampoco en el IPPV y en Control de Gestión de Empresas Públicas -a cargo de dirigentes afines a Saiz- se observan iniciativas transformadoras o proyectos en marcha.

En definitiva, podría decirse que Hacienda, por tener un equipo ya conformado en la gestión anterior en el que sólo cambió el ministro, muestra la ventaja de la experiencia. Y sin que esto implique un elogio "veranista" ni cosas por el estilo.

El tema es que las áreas más débiles a la hora de plantear acción de gobierno son aquellas que están hoy ocupadas por personas que no provenían de la función pública o que procedían de la función de legislador.

Por ahora, el gobernador destaca que su gestión apunta a la transparencia como impronta innovadora, e insiste en que idear proyectos es responsabilidad de sus funcionarios. Pero, en tal caso, la ausencia de aquellos lleva a pensar en si eligió bien la integración de sus equipos. Y, sin dudas, las zonas débiles amenazan ya con afectar la imagen global de la gestión.

La falta de reuniones periódicas de gabinete, con determinación de objetivos por sector y "toma de examen" de resultados, tal vez no sea un dato menor sino una señal elocuente para indicar que el gobierno se muestra tan disperso como lo están los edificios que ocupa en la capital provincial.

Alicia Miller amiller@rionegro.com.ar


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