Circo y humor, con improvisación

El artista Napoleón Criollo presenta un espectáculo circense para todo público este sábado a la tarde en el Colegio Vuriloche.



Los inicios de Enrique Braunstein se remontan a 1998, con la agrupación Circodélico. Foto: gentileza

Los inicios de Enrique Braunstein se remontan a 1998, con la agrupación Circodélico. Foto: gentileza

Un espectáculo de clown. Un artista que asiste al encuentro con su público al que planea conquistar con todo un despliegue de habilidades y destrezas.

“Como en cada encuentro, estamos sujetos a lo inesperado, a la espontaneidad para responder los reveses del fracaso o el éxito”, reconoce el artista callejero Enrique Braunstein, alias Napoléon Criollo, que se presenta este sábado a las 18 en el colegio Vuriloche, con un show circense.

Considera que su espectáculo tiene “fuertes cimientos pero sin techo”. Y todo puede suceder de la mano de la improvisación. La única misión es transmitir sorpresas, alegría y carcajadas en chicos y adultos porque el espectáculo es apto para todo público.

Valores

80
pesos es el precio de las entradas anticipadas. 100 pesos costarán en la puerta el día del evento.

Braunstein es actor, trabajó en cine, televisión y teatro.

Sus inicios se remontan a 1998 cuando con la agrupación Circodélico, comenzó a realizar presentaciones en la plaza del Centro Cívico. “De alguna forma, asegura, fue inaugurar ese espacio como epicentro del teatro callejero por el cual a lo largo de los años, pasarían muchísimos artistas de todo el país y extranjeros a hacer presentaciones con el sistema remunerativo de la gorra”.

Años después, cuando se animó a presentar un unipersonal, “nació el conquistador de la Patagonia, Napoleón Criollo”. “Es común que los locos se crean Napoleón Bonaparte y como el personaje está un poco loco, asumió su nombre”, expresa el payaso de 42 años.

Se define como “nyc” y más allá de la actuación, trabaja como receptor turístico. “Como artista tuve muchas experiencias gratas. Ves el brillo en los ojos del público y sus risas y cada tanto, exclaman frases como ‘gracias por alegrarme la vida’”, sostiene.

Mi vínculo con el arte es tan fuerte como con un hijo. Es algo que nunca voy a dejar de hacer

Enrique Braunstein, alias Napoléon Criollo

Los proyectos abundan. Braunstein no oculta su orgullo por el próximo estreno de “Relatos de la Comarca”, una serie web que protagoniza, que cuenta con el apoyo del Inca y fue realizada íntegramente por gente de Bariloche y El Bolsón.

En dos semanas junto al grupo Incorrectoz, estrena la obra “Lombrices”, de Pablo Albarello, una comedia negra sobre la vejez y la muerte. Por otro lado, produce el seminario de improvisación con máscaras balinesas y también prepara la presentación de la obra “Veintiseis”, a cargo de Luciano Cohen.

P- ¿Qué tan complejo es vivir del arte en una ciudad como Bariloche?

R- No es nada fácil vivir del arte en cualquier lado. Bariloche no es la excepción. El clima no permite presentaciones al aire libre durante por lo menos la mitad del año y luego de 21 años de actividad artística incansable, período en el que ofrecí mi espectáculo gratuitamente en reiterados eventos sociales y con distintos gobiernos de turno, siento que la falta de gestión es abrumadora.

P-¿Por falta de inversión?

R– La mayor parte de la actividad cultural es autogestiva. Lamentablemente, el municipio, la provincia y nación invierte muy poco en actividades culturales y cuando organizan eventos con fondos destinados para eso, pocas veces son los artistas locales los que tienen alcance para esos contratos. De todas formas, mi vínculo con el arte es tan fuerte como con un hijo. Es algo que nunca voy a dejar de hacer.


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