Cirse llega a Neuquén y Roca
Presentará en la región “Sinergia”, su flamante DVD. Antes de emprender su viaje “Río Negro” charló con Gaby Leopardi, su guitarrista.
Formada en Adrogué, suroeste del muy roquero Gran Buenos AIres, en un ya lejano 2003, e integrada hoy por Luciana Segovia en voz, la guitarra líder y el bajo de Gabriel y Sebastián Ziva Leopardi, respectivamente, Christian Nek Bonelli en guitarra rítmica y el baterista Martín Magliano, Cirse se apresta a emprender viaje rumbo al Alto Valle, donde se presentará primero en Neuquén, el viernes a las 23 en Teatro El Viento, y en Roca, el sábado a las 23 en Duncan Bar para presentar “Sinergia”, su último trabajo en formato DVD grabado en el teatro Vorterix.
Antes, “Río Negro” charló con Gaby Leopardi, quien en una extensa declaración de principios comienza diciendo: “Hace doce años que estamos tocando y desde el primer momento nos brindamos a la música el ciento por ciento que pudimos y se puede en la Argentina. Hemos tenido trabajos paralelos y el crecimiento y la maduración actual se relaciona, creo, con dedicarle a esto tanto tiempo, tratando de realizarlo de la mejor manera posible, de cubrir todos los aspectos del modo más profesional, en lo instrumental y en la interpretación. Cada uno estudió mucho su instrumento (guitarra eléctrica en el caso de Gabriel) y se dedica ahora también como profesor, dando clases, produciendo bandas. Aplicando la experiencia que nos dio Cirse, cuatro discos grabados, un DVD en vivo y haber tocado un montón por todas partes.
Eso nos da una conexión como grupo y un desarrollo que se va notando grabación a grabación. Cada experiencia que tenemos, cada compacto, cada recital, aprendemos algo nuevo, afianza otras cosas, de por sí es una escuela. Una cosa es ir a profesores e institutos, conservatorios como hemos ido, pero otra es tocar. Y cuando así ocurre es otra enseñanza, suelo decirle a mis alumnos. La banda debe tener la misma importancia que el conservatorio porque no lo enseñan en lado alguno y, en definitiva, es la realidad, la prueba. Se puede estudiar mucha armonía, teoría, solfeo, lo que sea, pero hasta que no empezás a combinar esos saberes y te largás a componer canciones, las arreglás, las grabás, las escuchás luego, no terminás de entenderlo”.
P- Con todas estas alternativas, la posibilidad de formarse es constante, como un enorme e interminable espiral de aprendizaje.
R- Exactamente. Todo el tiempo hay nuevas experiencias, algo novedoso sorprende, y la cabeza está siempre trabajando. Nosotros somos bastante inquietos y siendo independientes, sin tener apoyo de nadie, en doce años -si repasamos un poquito la historia- se nota que hicimos mucho, que nunca paramos. Sacamos discos, preparamos elementos nuevos para los recitales… Por ejemplo, en el 2015 sacamos un compacto y para noviembre preparamos un show especial junto a músicos de una orquesta de cuerdas, que nos llevó a arreglar todas las canciones, ensayarlas un montón con ellos (seis violines, dos violas y dos chelos) y terminamos grabando el DVD en vivo (“Sinergia”).
Fue un trabajo impensado para una banda que produce independientemente. Pero con esfuerzo siempre, la hicimos y fue una experiencia que nos enseñó muchísimo. Interactuar con la orquesta de cuerdas, trabajar con un director (Joaquín Crededio) en el escenario y buscar que las dos cosas se conecten, nos enseñó a nivel técnico por la complejidad que tuvo ser tantos, poder escucharnos. Y después el hecho musical, lo distinto que se generó.
P- Balancear instrumentos eléctricos con acústicos amplificados con cuerpos sonoros y timbres diferentes… También se aprende del contacto con el público y sus reacciones nunca iguales.
R- Por supuesto, reacciona siempre diferente en cada lugar y de a poquito lo vamos conociendo. Hay ciudades cuya gente es más atenta y está más expectante, como analizando; otras en las que es más fervorosa y no para de saltar, de gritar y cantar los temas. Eso hace que cada concierto sea distinto. Es fundamental el rol del público y el ida y vuelta que se genera arriba y abajo. Somos de charlar después de tocar, nos gusta conocer a quienes nos escuchan, nos siguen. De ese contacto también crecemos como banda y como personas.
P- Pensando en que hay jóvenes iniciando su camino musical, ilusionados con firmar con una grabadora multinacional, qué ventajas y desventajas tiene ser independiente?
R- Los pro son que se hace el propio camino, sin depender de terceros. No hay nadie que te mire diciendo qué estilo hacer, cómo sonar; nadie a quien pedir permiso; a quien convencer de los proyectos que deseas armar. Si pensás en un disco, lo grabás; un DVD en vivo, igual. El tema es ser muy organizado, es como tener tu propia empresita, tu propio quiosquito. Sabés que de entrada no podés poner un supermercado pero sí un mercadito e ir creciendo. En las bandas, acá en Argentina y en general, lo más importante es no quedarse quieto porque eso permite generar cosas todo el tiempo, que la gente te tenga presente. Más en una época como la de ahora donde la espontaneidad, el ahora, lo que pasa ya, parece ser tan importante.
P- Volviendo al DVD, recorté frases que me tocaron, de las que puedo apropiarme. De “Eléctrico”: Ser prisioneros de esta red / Todos guardamos un secreto; de “En las ausencias”: No quiero ni puedo tratar de olvidar.
R- Yo hago la música y Luciana escribe las letras que son personales, sobre vivencias relacionadas con su perspectiva de una realidad social tan fuerte en la historia argentina, y lo sigue siendo. Tantas cosas duras pasan que, por más que la tele no es buena fuente de información, uno la prende un rato para ver qué está ocurriendo y realmente es tan duro lo que se está viviendo…
En las letras se trata de reflejar esas cuestiones y obviamente, cada uno las interpreta de acuerdo a su experiencia, a su visión. Todos tenemos cosas relacionadas con lo personal, con lo social, con sentir la injusticia de lo que ocurre y no saber cómo reaccionar. Salimos a la calle a quejarnos, pero por otro lado, producen otra cosa y no sabemos qué hacer. Con la fuerza de la música y las letras, procuramos despertar en los más chicos que nos siguen, el espíritu de cuestionar, de pensar, de analizar. Y también buscamos no contar una historia nuestra particular, sino dejar un mensaje abierto que cada quien lo sienta como propio.
P- Una de “Sueños” dice, Marcando el camino que no hay que tomar.
R- (Sonríe Gaby) Claro… Sí. Puede ser adaptada a aprender de la historia para no repetir los mismos errores, pero también tiene la carga personal de salir de la rutina y no caer en que los hechos son de una forma y no se pueden cambiar; de seguir el propio camino. Creyendo en uno mismo, todo es posible y en este punto puede conectarse con nuestra carrera, con el esfuerzo que representa una banda y con el laburo que hacemos diariamente. Nos hemos construido una trayectoria en base a lo que soñábamos y queríamos ser, aunque muchos nos decían que era imposible, y nuestros allegados, que estábamos en un camino equivocado.
Nos la jugamos por eso, no íbamos a ser felices de otra manera y creo que todos podemos salir de la rutina y hacer lo que ansiamos con convicción, disciplina y mucha lucha. Cada uno se construye, se rodea de gente, trabaja en lo que quiere. Sé que es muy difícil el tema del laburo, muy delicado hoy, pero aunque el factor suerte es importante, a la larga uno termina forjándose su camino. Para algunos es más fácil, hay quienes cuentan con más herramientas, con un entorno de crianza favorable, pero hay ejemplos de gente que desde la nada hizo todo. Todos somos algo desde la nada, no?
Fecha doble
2×1 Club Río Negro
Este viernes: Cirse abrirá la gira valletana en Neuquén, cuando se presente desde las 23 en teatro El Viento.
El sábado: la banda hará su segundo show en Roca, a las 23, en Duncan Bar.