Ciudades “amigablemente activas” en Latinoamérica

Redacción

Por Redacción

COLUMNISTAS

Para ver qué tan amigable me resulta un lugar desconocido, suelo detenerme en los bancos de sus plazas e instituciones. Veo en dicho gesto de hospitalidad un mensaje silencioso que predispone favorablemente.

Algo similar ocurre con las ciudades amigablemente activas en Latinoamérica, que desde su estructura y su mensaje invitan a disfrutar de la actividad física.

Experiencias latinoamericanas y nacionales

La iniciativa pionera en la materia, la representa el Programa “Agita San Pablo”, implementado oficialmente por el gobierno local en 1996.

Según Emmanuel Ferrety, “en las ciudades latinoamericanas, en tanto sede de intercambios propios de las sociedades capitalistas avanzadas, no sólo se negocian mercancías, en sentido lato, sino también otras producciones culturales tales como estéticas, éticas, representaciones y usos que se traducen en capitales corporales y diferentes modos de practicar deportes o de recrearse”.

De tal suerte, ya la gente no sólo se junta para ir a la escuela, al mercado, al trabajo o a ver un espectáculo, en los que la pasividad es la regla, sino que el motivo del masivo encuentro pasa a ser el movimiento.

El vínculo entre actividad física, deporte y salud constituye uno de los tópicos prioritarios en la salud pública latinoamericana, debido al avance de las enfermedades no transmisibles como el sedentarismo y la obesidad. En las economías más precarias la razón no siempre confesada es el ahorro en el costo sanitario.

La actividad física apunta así a la prevención primaria de la salud, buscando como objetivo el logro de un “estilo de vida saludable” en analogía con la concepción de la vida en “ciudades sustentables”.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) detalla entre sus proyectos dos programas fundamentales: “Vida activa y actividad física” y “Municipios y comunidades saludables”.

Experiencias como “Todos por la vida” (Medellín, Colombia), “Ciudad saludable” (México DF y Lima, Perú), “Espacios comunitarios saludables” (Montevideo y Colonia) y “Ejercítese con alegría” (Fortaleza) promueven estilos de vida saludables aprovechando para ello espacios verdes y entornos naturales.

En Argentina, el Ministerio de Salud ha implementado dos programas, el “Plan Argentina saludable” (PAS) y el “Programa Nacional Municipios y Comunidades Saludables” (Pnmcs).

En esta línea, el PAS encabeza su campaña con la propuesta “En movimiento, alimentación sana y libre de tabaco”.

“Santa Fe, ciudad saludable” realiza talleres lúdicos y educativos para niños y padres, tanto como actividad física y deportes en los espacios verdes de la ciudad. “Mar del Plata, ciudad saludable” promueve la actividad física sobre el corredor de la costa marítima. En Santiago del Estero y La Plata, “Plazas saludables” realiza controles, deporte recreativo y actividad física en espacios verdes. En Salta, bajo el lema “Movete por tu salud”, profesores de Educación Física ofrecen clases gratuitas al aire libre. En la CABA, Gran Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires, así como paulatinamente en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, se han instalado gimnasios al aire libre, circuitos y sendas aeróbicas para caminantes y corredores.

La difusión como clave

En la convocatoria cumplen un papel decisivo los medios de comunicación. Así, en “Agita San Pablo” la eficacia discursiva residió en penetrar en todos los rincones del estado paulista y sensibilizar a la población primero sobre los riesgos patológicos del sedentarismo, para luego emprender la estrategia de persuasión por el movimiento como solución.

Las vías de difusión más relevantes consistieron en propagandas radiales y gráficas a través de carteleras en calles, plazas, parques y paradas de colectivos y flyers en páginas web y redes sociales.

El papel de los medios de comunicación, las redes sociales y las estrategias gráficas en el espacio urbano es clave en la efectividad de estas políticas. De hecho, para los responsables, es por este motivo que se logra la masividad de participación en los programas y planes implementados.

El puntapié inicial de la gente

Hasta aquí se han analizado experiencias propiciadas desde los gobiernos, aunque cada vez son mayores las iniciativas surgidas de los propios ciudadanos.

Existen numerosos casos de apropiaciones concretas por parte de grupos deportivos, tales como el de BMX (bicicross) en La Plata y Embalse Río Tercero.

Movimientos como Masa Crítica bregan cada vez en más ciudades del mundo por los derechos de los ciclistas. En Bariloche, la asociación “Amigos por la vida” reclama activamente la construcción de bicisendas, en memoria del recordado Pablo Ramos.

En la ciudad de Neuquén se inauguran por estos días ciclovías y estacionamientos vigilados de bicicletas, en una criteriosa respuesta a la necesidad de su población. Las ciclovías recreativas consistentes en abrir temporalmente las calles y avenidas cercanas a lugares verdes -en días y horarios de poco tránsito- han tenido singular éxito en Santiago de Chile, Montevideo, Lima y Rosario.

Eventos como el “Alternódromo de Deportes Alternativos” y el “Green Day”, ambos en La Plata, nuclean demandas surgidas de ciclistas, patinadores y skaters. Sobre esta última actividad, una ciudad como Cipolletti, que ha hecho de la actividad física un culto, ha recibido petitorios de grupo de jóvenes para la construcción de un skatetódromo.

Las ciudades activas se transforman así en aliadas de la salud de sus vecinos y en un contagioso estímulo para que otras pueden imitar su amigable legado.

MARCELO ANTONIO ANGRIMAN

Abogado. Profesor nacional de Educación Física. marceloangriman@ciudad.com.ar

MARCELO ANTONIO ANGRIMAN


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