Colombia: ilusión y desconfianza ante la tregua de las FARC

La posibilidad de dos meses sin acciones armadas hacen esperanzar a muchos civiles en los sectores donde opera la guerrilla, pero hay cautela, por anteriores anuncios que fracasaron.

Por Redacción

Los pobladores que habitan en las zonas donde se producen combates confían en que esta vez se concrete el cese del fuego.

BOGOTÁ (AFP).- Los colombianos se encontraban divididos entre la ilusión de que pueda haber un alto en los ataques guerrilleros y la desconfianza hacia las FARC, que declararon una tregua de dos meses a partir de ayer para mostrar su compromiso con el diálogo de paz recién instalado en La Habana.

“Sería magnífico que ese cese el fuego se haga realidad. Nosotros estamos en una plegaria a los espíritus para que se logre la paz”, dijo Luis Acosta, miembro de la guardia indígena del Cauca (suroeste), la región de Colombia donde en los últimos años se ha vivido con más crudeza el conflicto. “Diariamente muchos de nuestros niños no pueden ir a estudiar ni a jugar. Un diálogo sin cese el fuego no da credibilidad. En cambio, si realmente hay una tregua se comienza a ganar confianza”, señaló Acosta.

Desde principios de septiembre, cuando se anunció el proceso de paz, la guerrilla planteó un cese bilateral de las hostilidades, que el gobierno ha rechazado hasta ahora.

Sin embargo, al arrancar el diálogo en La Habana , la comandancia de las FARC anunció que cumplirá una tregua unilateral entre este 20 de noviembre y el próximo 20 de enero. “Es una contribución decidida a fortalecer el clima de entendimiento necesario para que las partes que inician el diálogo alcancen el propósito deseado por todos los colombianos”, dijo Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC .

Para Alejo Vargas, politólogo de la Universidad Nacional de Colombia, se trata de “una buena decisión, que ayuda a reducir la violencia con un impacto positivo en la confianza”.

Tras el anuncio, el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, aseveró que las fuerzas armadas no cesarán su actividad “para perseguir a esos individuos que han violado todo tipo de códigos, de normas y han atentado contra la vida y la honra de los colombianos”, dijo.

“Me parece bien que el gobierno, a través del ministro de la Defensa, reitere que no detendrá sus acciones. Esa ha sido su posición desde el principio y no la modifica”, dijo Vargas.

“Lo deseable es que esta tregua de la guerrilla sea una cuota inicial para un alto el fuego permanente. Sin embargo, hay que tener claro que si decide no prorrogarlo después del 20 de enero tampoco se podría decir que las conversaciones con el gobierno van mal, porque se trata de una decisión unilateral que no se pactó”, explicó el académico.

Entre los obstáculos con los que tiene que lidiar las FARC en este proceso de paz es la desconfianza de importantes sectores de la población, luego de que fracasaron tres intentos anteriores (1984-87, 1991-92 y 1999-2002).

“Ojalá las FARC cumplan y no acudan a maniobras de distracción. Apostemos a que están bien intencionados y van a respetar una iniciativa que es de ellos”, dijo la congresista Consuelo Perdomo, quien fue rehén de las FARC por casi seis años.