Comienzan los alegatos del juicio por el caso Aguirre

Por el secuestro extorsivo de la joven, son juzgados Mirta Chávez, ex esposa de Miguel Angel Lencina, acusado de haberla capturado y quien luego apareció ahorcado en su celda; y su primo, Raúl Monzón. Para la madre de la víctima su hija está cautiva de una red de prostitución infantil.



Paraná (Télam).- La Cámara del Crimen de Paraná dará inicio hoy a los alegatos en el juicio que se sigue a dos acusados de participar del secuestro de la adolescente Fernanda Aguirre, ocurrido en la localidad entrerriana de San Benito en 2004. 

Si bien las exposiciones estaban inicialmente previstas para el martes, se postergaron un día debido a que en la provincia hay asueto administrativo por la asunción de las nuevas autoridades gubernamentales.

A partir de las 9, expondrán la querella y la fiscalía y se espera que por la tarde lo hagan las defensas de los dos imputados, a quienes se les impuso un plazo máximo de tres horas para alegar. 

La sala I de la Cámara del Crimen de Paraná, a cargo del debate, autorizó que los alegatos puedan ser filmados, grabados y transmitidos en directo por los medios de comunicación, algo que estuvo prohibido durante la declaración de imputados y testigos.

El jueves pasado, los camaristas José María Chemez, Ricardo González y Hugo Perotti dieron por cerrada la etapa de incorporación de pruebas, luego de interrogar a los últimos testigos y de que se introdujeran por lectura algunas declaraciones.

Por el secuestro extorsivo de Aguirre, son juzgados Mirta Chávez, ex esposa de Miguel Angel Lencina, acusado de haber capturado a la chica y quien luego apareció ahorcado en su celda; y su primo, Raúl Monzón.

Según se reconstruyó durante el debate oral, el 25 de julio de 2004 Lencina estaba con su sobrino y cuando Fernanda regresó caminando desde la florería de su madre, el primero la tomó del cuello y la llevó a un campo.

Según relató el adolescente en el juicio, su tío lo invitó a debutar sexualmente con la chica, pero como él se negó, Lencina comenzó a apuntarle a Fernanda con un revólver mientras le preguntaba si sus padres tenían plata para pagar un rescate. Tras el secuestro, los padres de la chica pagaron un rescate de 2.000 pesos, pero ésta nunca apareció, pese a que se la buscó por toda la Argentina, países vecinos y hasta en Europa.  Para la madre de la víctima, Inés Cabrol, su hija está cautiva de una red la prostitución infantil.-


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